DICCIONARIO MÉDICO
Antitranspirante
Un antitranspirante es una sustancia o producto cosmético formulado para reducir la producción de sudor en la zona donde se aplica. A diferencia del desodorante, que actúa sobre el olor corporal sin modificar la cantidad de sudor, el antitranspirante bloquea parcialmente los conductos de las glándulas sudoríparas. La voz se forma por adición del prefijo griego ἀντί (antí, «contra») al participio activo del verbo transpirar, que a su vez procede del latín trans («a través de») y spirare («soplar, exhalar»). La RAE lo registra como adjetivo y, cuando se refiere a un producto, también como sustantivo masculino: «que disminuye o evita la transpiración». Su uso documentado en castellano se remonta a la década de 1980, ligado a la expansión comercial de los productos de higiene personal. En el contexto médico, un antitranspirante es un preparado tópico cuyo principio activo habitual son sales de aluminio, sobre todo el clorhidrato de aluminio y el cloruro de aluminio hexahidratado. Estas sales, al depositarse en la desembocadura del conducto excretor de la glándula ecrina, forman un tapón gelatinoso que reduce el flujo de sudor hacia la superficie cutánea. La glándula ecrina es la principal diana de estos preparados, ya que es la responsable de la mayor parte de la sudoración termorreguladora del organismo; la glándula apocrina, concentrada en axilas e ingles, contribuye menos al volumen total de sudor pero es la fuente principal del olor corporal al ser metabolizada por la flora bacteriana de la piel. Ambos productos se aplican habitualmente en las axilas, pero sus mecanismos son distintos. El desodorante actúa sobre el olor: sus ingredientes (bactericidas, quelantes, fragancias) limitan la proliferación de las bacterias que degradan el sudor apocrino y generan compuestos volátiles malolientes, sin reducir la cantidad de sudor secretado. El antitranspirante, en cambio, interviene un paso antes, disminuyendo la salida del propio sudor del conducto glandular. Muchos productos comerciales combinan ambas funciones en una sola formulación. Conviene señalar que la superficie axilar representa menos del 1 % de la superficie corporal total, de modo que la oclusión parcial de las glándulas ecrinas de esa zona no compromete la capacidad termorreguladora global del organismo. De la combinación de ἀντί (griego, «contra») con transpirar (latín trans + spirare, «exhalar a través de»). En español se documenta a partir de los años ochenta del siglo XX. No. Reduce la secreción sudoral en la zona de aplicación, pero no la elimina por completo. Parte del sudor sigue saliendo por los conductos no ocluidos, y el resto de la superficie corporal mantiene su capacidad de transpiración intacta. Estrictamente, no. El desodorante combate el olor corporal; el antitranspirante reduce la cantidad de sudor. Son mecanismos diferentes, aunque en la práctica muchos productos del mercado combinan ambas acciones. Las sales de aluminio que contienen pueden provocar irritación cutánea en algunas personas, especialmente en pieles sensibles o recién rasuradas. Las agencias sanitarias internacionales no han confirmado una relación causal entre el uso habitual de antitranspirantes y el desarrollo de enfermedades graves, si bien la investigación sobre el tema sigue abierta. Si desea profundizar en conceptos vinculados a la sudoración y sus mecanismos, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es un antitranspirante
Diferencia entre antitranspirante y desodorante
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra antitranspirante?
¿El antitranspirante impide completamente la sudoración?
¿Un antitranspirante y un desodorante son lo mismo?
¿El antitranspirante puede causar daño?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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