DICCIONARIO MÉDICO
Antihidrótico
Un antihidrótico es una sustancia o agente que reduce o suprime la secreción de sudor. También denominado anhidrótico o antitranspirante en el ámbito cosmético, actúa sobre las glándulas sudoríparas o sobre la inervación que las controla, y se emplea cuando la sudoración resulta excesiva o interfiere en la vida cotidiana. El término procede del prefijo griego ἀντί (antí, "contra") y del adjetivo ἱδρωτικός (hidrōtikós, "relativo al sudor"), derivado a su vez de ἱδρώς (hidrōs, "sudor"). Literalmente designa aquello que se opone a la sudoración. En la práctica médica, se aplica tanto a fármacos de uso tópico y sistémico como a procedimientos que persiguen el mismo fin, aunque en sentido estricto el adjetivo califica a la sustancia, no al procedimiento. Conviene no confundir antihidrótico con desodorante. El desodorante enmascara o neutraliza el olor corporal actuando sobre las bacterias de la superficie cutánea, pero no modifica el volumen de sudor secretado. El antihidrótico, en cambio, reduce la producción de sudor en sí misma, ya sea obstruyendo el conducto excretor de la glándula o inhibiendo la señal nerviosa que la activa. Las glándulas ecrinas, distribuidas por casi toda la superficie corporal, son las principales responsables de la termorregulación por sudoración. Su secreción está gobernada por fibras colinérgicas del sistema nervioso autónomo: cuando el hipotálamo detecta un aumento de la temperatura central, envía señales a través del sistema simpático que liberan acetilcolina en la unión neuroglandular. La acetilcolina se une a los receptores muscarínicos M3 de la glándula ecrina y desencadena la producción de sudor. Un dato que sorprende a quien se acerca por primera vez a este tema es que la inervación simpática de las glándulas ecrinas sea colinérgica: en la inmensa mayoría del sistema simpático, el neurotransmisor posganglionar es la noradrenalina, pero las glándulas sudoríparas constituyen una de las excepciones más conocidas a esa regla. Ese detalle explica por qué los fármacos anticolinérgicos pueden actuar como antihidróticos. Según el punto de la cadena sobre el que actúen, los agentes antihidróticos se clasifican en grupos con perfiles farmacológicos muy diferentes. Astringentes tópicos. Las sales de aluminio (cloruro de aluminio, clorhidróxido de aluminio) son el recurso más antiguo y extendido. Forman un precipitado en el interior del conducto excretor de la glándula ecrina que lo obstruye parcialmente y reduce el flujo de sudor hacia la superficie cutánea. No actúan sobre la inervación ni sobre la glándula en sí, sino sobre el conducto. Su uso data de las primeras décadas del siglo XX. Anticolinérgicos sistémicos. Fármacos como el glicopirrolato o la oxibutinina bloquean los receptores muscarínicos M3, con lo que reducen la estimulación colinérgica de las glándulas ecrinas. Su eficacia sobre la sudoración es real, pero al actuar de modo inespecífico sobre todos los receptores muscarínicos del organismo pueden producir sequedad de boca, visión borrosa o retención urinaria. Anticolinérgicos tópicos. Formulaciones locales (como el glicopirronio en toallitas o crema) permiten un efecto antihidrótico más circunscrito, con menor repercusión sistémica. Toxina botulínica. Bloquea la liberación de acetilcolina en la terminación nerviosa que inerva la glándula. Su acción es local y reversible, con una duración que oscila entre varios meses según la zona tratada y la respuesta individual. Del griego ἀντί ("contra") e ἱδρώς ("sudor"). En su forma adjetiva, ἱδρωτικός significaba "que hace sudar" o "relativo al sudor"; el prefijo invierte ese sentido. No. El desodorante combate el olor corporal actuando sobre las bacterias cutáneas, pero no reduce la cantidad de sudor. El antihidrótico disminuye la secreción sudoral, ya sea obstruyendo el conducto de la glándula o bloqueando la señal nerviosa que la estimula. Algunos productos comerciales combinan ambas funciones, lo que contribuye a la confusión entre los dos conceptos. Puede serlo si el efecto es excesivo o generalizado. La anhidrosis (ausencia total de sudoración) compromete la termorregulación y puede resultar peligrosa en ambientes cálidos o durante el ejercicio físico. Los antihidróticos tópicos rara vez la provocan porque su acción se limita a la zona de aplicación; el riesgo es mayor con los anticolinérgicos sistémicos a dosis altas. Es una excepción neuroquímica clásica. Las fibras simpáticas posganglionares que inervan las glándulas ecrinas utilizan acetilcolina en lugar de noradrenalina. La razón evolutiva no está del todo clara, pero esa particularidad tiene consecuencias farmacológicas directas: los anticolinérgicos reducen la sudoración, mientras que los bloqueantes adrenérgicos no la afectan. Consulte también la información clínica completa sobre la hiperhidrosis Si busca información sobre el manejo clínico de la sudoración excesiva, puede consultar la ficha completa de la hiperhidrosis elaborada por el Servicio de Dermatología de la Clínica Universidad de Navarra. Si desea profundizar en conceptos asociados a los antihidróticos, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es un antihidrótico
Control nervioso de la sudoración y puntos de intervención
Tipos de antihidróticos según su mecanismo
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra antihidrótico?
¿Un antihidrótico es lo mismo que un desodorante?
¿La anhidrosis es un efecto adverso de los antihidróticos?
¿Por qué las glándulas sudoríparas ecrinas responden a la acetilcolina si forman parte del sistema simpático?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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