DICCIONARIO MÉDICO
Afasia motora
La afasia motora es la denominación que reciben aquellas afasias en las que predomina el déficit de expresión verbal sobre el de comprensión. El paciente entiende lo que se le dice, pero no consigue traducir sus ideas en palabras. El ejemplo más representativo es la afasia de Broca. El calificativo «motora» no alude a un problema muscular del aparato fonador, como sería el caso de la disartria, sino a la vertiente productiva o expresiva del lenguaje. Lo que está alterado es la capacidad del cerebro para organizar y emitir el discurso, no la fuerza ni la coordinación de los músculos que articulan las palabras. El término se consolidó a finales del siglo XIX, en un periodo en el que la neurología clasificaba las funciones cerebrales con un vocabulario tomado de la fisiología: funciones motoras (de salida) frente a funciones sensitivas (de entrada). En la práctica clínica cotidiana, «afasia motora» y «afasia de Broca» se emplean como sinónimos, y en la mayoría de los contextos la equivalencia resulta aceptable. Sin embargo, si se aplica con rigor la clasificación de Boston, la categoría de afasia motora abarca dos entidades diferenciadas por un dato concreto: la repetición. Cuando se habla de afasia de Broca, el paciente no puede repetir con fidelidad una frase que se le dicte. La repetición falla porque la lesión afecta a las estructuras perisilvianas del hemisferio izquierdo, incluyendo las conexiones entre las áreas de comprensión y las de producción. Existe, no obstante, otra afasia con expresión igualmente reducida en la que la repetición se conserva de manera llamativa: la afasia transcortical motora. Aquí la lesión se localiza por fuera del circuito perisilviano, habitualmente en el territorio frontal limítrofe entre la arteria cerebral anterior y la arteria cerebral media. El paciente apenas inicia el habla por sí mismo, pero si el examinador le pide que repita una oración, lo hace con sorprendente corrección. En casos extremos, puede llegar a repetir de forma automática todo lo que oye, un fenómeno conocido como ecolalia. La distinción tiene relevancia clínica: un perfil motor con repetición abolida orienta hacia una lesión perisilviana (territorio de la arteria cerebral media), mientras que la conservación de la repetición en un contexto de baja fluencia sugiere un infarto de zona frontera. En el uso habitual, sí. La mayor parte de los textos médicos y de las conversaciones clínicas tratan ambos términos como equivalentes. Cuando se quiere ser preciso, conviene recordar que la etiqueta «afasia motora» engloba también la afasia transcortical motora, que comparte la expresión no fluente pero preserva la repetición. No. El adjetivo «motora» se refiere a la función cerebral de producción del lenguaje, no a la musculatura orofacial. Cuando el problema reside en los músculos o en los nervios que los controlan, el término correcto es disartria (si la articulación es torpe) o anartria (si el habla es imposible por causa muscular). La afasia motora implica un déficit lingüístico, no mecánico. Son conceptos complementarios. La afasia sensitiva agrupa las formas en las que predomina la alteración de la comprensión, con una producción verbal fluida pero incoherente. La clasificación motora-sensitiva refleja la misma lógica que la distinción entre funciones cerebrales de salida y funciones de entrada, aplicada al terreno del lenguaje. Si desea ampliar información sobre las distintas formas de afasia y sus bases neuroanatómicas, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la afasia motora
Dos formas de afasia con expresión no fluente
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo afasia motora que afasia de Broca?
¿Afasia motora significa que los músculos del habla no funcionan?
¿Qué relación tiene con la afasia sensitiva?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026