DICCIONARIO MÉDICO

Abuso

Abuso es el uso excesivo, injusto o indebido de algo o de alguien, con perjuicio para la salud de quien lo sufre. En medicina se aplica sobre todo al consumo dañino de sustancias y al maltrato que una persona inflige a otra, en especial a un menor o a una persona mayor.

Qué es el abuso

Procede del latín abūsus, «acción de gastar algo hasta consumirlo», derivado del verbo abūtī, que se forma con ab- («lejos de») y ūtī («usar»). El verbo significaba primero agotar una cosa usándola; de ahí salió el sentido peyorativo de usarla mal.

El Diccionario de la lengua española recoge dos acepciones del verbo abusar. La primera es hacer uso excesivo, injusto o indebido de algo o de alguien; la segunda, tratar deshonestamente a una persona de menor experiencia, fuerza o poder.

Abuso de sustancias y maltrato

En el consumo de sustancias, la clasificación psiquiátrica ha cambiado de criterio. El DSM-IV trataba el abuso y la dependencia como dos trastornos distintos; el DSM-5 los reunió en uno solo, el trastorno por consumo, que se gradúa en leve, moderado y grave (el Instituto Nacional sobre el Abuso de Alcohol y el Alcoholismo de Estados Unidos lo detalla para el alcohol). La entrada sobre el abuso de sustancias psicoactivas desarrolla el concepto.

Para la OMS, el maltrato infantil es toda forma de abuso o desatención hacia un menor de 18 años que dañe o pueda dañar su salud y su desarrollo, así como su dignidad, dentro de una relación de responsabilidad, confianza o poder. Incluye el maltrato físico o afectivo y el abuso sexual, pero también la desatención y la negligencia, y la explotación comercial o de otra índole. MedlinePlus lo resume así: maltratar a un menor es hacer algo, o dejar de hacerlo, que le cause daño o lo ponga en riesgo.

En la vejez, la OMS define el abuso como un acto único o repetido, o la ausencia de una acción apropiada, que causa daño o angustia a la persona mayor dentro de una relación de la que se espera confianza.

Abuso, maltrato y negligencia: una cuestión terminológica

Child abuse, en inglés, se traduce al español por «maltrato infantil». «Abuso infantil», en cambio, tiene connotación sexual y es una de las formas de maltrato, no la única. Quien lo usa como sinónimo de maltrato hace un calco del inglés, según advierte la Real Academia Nacional de Medicina en una recomendación de 2013 publicada por FundéuRAE (su ejemplo es el de una niña de cinco años encerrada durante años en una habitación con animales, caso que describe como maltrato y no como abuso).

«Maltrato infantil» es el término general. El Diccionario de términos médicos de la misma Academia lo define como una acción u omisión intencionada que perjudica la salud física o mental del niño, y lo da por sinónimo de «maltrato de menores». La negligencia ocupa el lado de la omisión: según MedlinePlus consiste en no cubrir las necesidades de un niño, y también se cuenta como una forma de abuso.

Preguntas frecuentes

¿Desde cuándo existe la palabra «abuso» en español?

Desde finales del siglo XV como mínimo. El Diccionario histórico de la Real Academia Española cita el Vocabulario de Alonso de Palencia, de 1490, donde abuso se explica como el uso que no es lícito. En esa misma obra aparece ya el adverbio abusivamente.

¿Es lo mismo abuso que maltrato?

No. Maltrato es el término general; abuso, referido a un menor, es una de sus formas y conlleva connotación sexual.

¿Qué diferencia había entre abuso y dependencia de sustancias?

Depende de la edición del manual. Con el DSM-IV bastaba cumplir un criterio de abuso durante doce meses para clasificar el consumo como tal, mientras que la dependencia exigía tres. El DSM-5 eliminó esa frontera y pide al menos dos criterios del trastorno por consumo, con tres grados de gravedad. Las cifras son las que el instituto estadounidense publica para el alcohol.

¿Por qué se considera un problema de salud pública?

Por su frecuencia y por lo que deja. Según la OMS, seis de cada diez niños menores de 5 años sufren de forma regular castigos corporales o violencia psicológica de sus progenitores o cuidadores, y una de cada cinco mujeres y uno de cada siete hombres declaran haber sufrido abusos sexuales en la infancia. Las secuelas no terminan al crecer: el maltrato infantil guarda relación con el consumo de alcohol y drogas y con problemas físicos y psicológicos en la edad adulta. Quien lo sufrió tiene además más probabilidad de maltratar a otros, de modo que la violencia pasa de una generación a la siguiente. En el otro extremo de la vida, la OMS calcula que una de cada seis personas de 60 años o más sufrió algún tipo de abuso en el entorno comunitario durante el último año.

Referencias

  1. Organización Mundial de la Salud. Maltrato infantil. Nota descriptiva.
  2. Organización Mundial de la Salud. Preventing abuse of older people.
  3. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Maltrato al menor. MedlinePlus en español.
  4. Instituto Nacional sobre el Abuso de Alcohol y el Alcoholismo. Trastorno por consumo de alcohol: una comparación entre el DSM-IV y el DSM-5.
  5. Real Academia Nacional de Medicina. Abuso infantil no es lo mismo que maltrato infantil.
  6. Real Academia Española. Abusar. Diccionario de la lengua española.
  7. Real Academia Española. Abuso. Diccionario histórico de la lengua española.
  8. Lewis, C. T. y Short, C. Abutor. A Latin Dictionary.

Entradas relacionadas

  • Abuso de sustancias psicoactivas. Consumo de drogas o fármacos que causa daño sin que exista necesariamente dependencia.
  • Adicción. Consumo compulsivo de sustancias o conductas pese a sus consecuencias.
  • Toxicomanía. Término clásico que la psiquiatría actual sustituye por el de dependencia.
  • Síndrome de abstinencia. Entidad clínica que se clasifica según la sustancia implicada.
  • Abstinencia. Privación del consumo de una sustancia o conducta que genera dependencia.
  • Abandono. Pérdida real o percibida de los cuidados afectivos o materiales necesarios para una persona dependiente.
  • Abandono de ancianos. Desatención hacia una persona mayor por parte de quien debe cuidarla.

La información proporcionada en este Diccionario Médico de la Clínica Universidad de Navarra tiene como objetivo principal ofrecer un contexto y entendimiento general sobre términos médicos y no debe ser utilizada como fuente única para tomar decisiones relacionadas con la salud. Esta información es meramente informativa y no sustituye en ningún caso el consejo, diagnóstico, tratamiento o recomendaciones de profesionales de la salud. Siempre es esencial consultar a un médico o especialista para tratar cualquier condición o síntoma médico. La Clínica Universidad de Navarra no se responsabiliza por el uso inapropiado o la interpretación de la información contenida en este diccionario.
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