DICCIONARIO MÉDICO
Toxicomanía
Toxicomanía es el término clásico, todavía presente en textos legales y en el lenguaje coloquial, para el consumo crónico de una sustancia que genera dependencia física o psicológica. La psiquiatría actual prefiere otras denominaciones, más neutras y menos cargadas de connotación moral, para referirse al mismo fenómeno. La palabra combina el griego τοξικόν (toxikón, «veneno») y μανία (manía, «locura» o «pasión desmedida»): la etimología encierra ya un juicio de valor, el del consumo como una forma de locura autoinfligida. En su origen, durante el siglo XIX, el término no aludía a las drogas ilegales de hoy, sino al consumo no terapéutico de sustancias que en aquella época tenían un uso médico habitual, como los opiáceos o la cocaína. Designaba, sobre todo, el estado de intoxicación periódica o crónica del consumidor, con énfasis en la exaltación afectiva buscada mediante la sustancia. Durante la primera mitad del siglo XX, «toxicomanía», junto con «adicción» y «habituación», fue cargándose de connotaciones morales y legales que dificultaban su uso científico. La respuesta llegó de un organismo internacional, no de un autor concreto. En 1964, el Comité de Expertos de la Organización Mundial de la Salud en Fármacos que Producen Adicción publicó su decimotercer informe y propuso sustituir los tres términos por uno solo, más descriptivo: dependencia. La definió como un estado psíquico, y a veces también físico, resultante de la interacción entre un organismo y una sustancia, caracterizado por el impulso a consumirla de forma continuada. El cambio terminológico no fue solo cosmético. Al hablar de dependencia, la OMS desplazaba el foco desde el juicio sobre la conducta del consumidor hacia un fenómeno biológico graduable, susceptible de clasificarse por su intensidad y de tratarse como cualquier otra afección médica. La Clasificación Internacional de Enfermedades no recoge «toxicomanía» como categoría diagnóstica. En su décima edición, el capítulo correspondiente se titula «trastornos mentales y del comportamiento debidos al consumo de sustancias psicoactivas», y distingue entre el uso, el abuso y la dependencia según criterios operativos, no según el juicio moral que arrastraba el término antiguo. Pese a ello, «toxicomanía» sigue apareciendo en códigos penales, en informes periciales y en el habla cotidiana de muchos países de lengua española, donde convive sin mayor conflicto con la terminología clínica actual. En la práctica sí, aunque con matices históricos. Toxicomanía nació en el ámbito médico francófono e hispanófono del siglo XIX; adicción tiene una tradición terminológica más anglosajona. Ambos fueron sustituidos por la misma propuesta de la Organización Mundial de la Salud. Porque el lenguaje jurídico cambia más despacio que el científico. Muchos códigos penales y leyes de salud pública redactados antes de los años sesenta conservaron la palabra, y las reformas posteriores no siempre la actualizaron. Cualquiera con potencial de generar dependencia: alcohol, tabaco, opiáceos, cocaína, hipnosedantes y, más recientemente, ciertos fármacos de prescripción. El concepto nunca se limitó a las llamadas drogas ilegales.Qué es la toxicomanía
De la toxicomanía a la dependencia
Situación actual del término
Preguntas frecuentes
¿Es toxicomanía sinónimo exacto de adicción?
¿Por qué se sigue usando en el ámbito legal?
¿Qué sustancias podían considerarse objeto de toxicomanía?
Referencias
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