DICCIONARIO MÉDICO
Abuso de sustancias psicoactivas
El abuso de sustancias psicoactivas es el consumo de una droga o un fármaco de un modo que daña la salud física o mental, sin que exista necesariamente dependencia. Como categoría independiente ya no figura en el DSM-5, que lo integró en el trastorno por consumo de sustancias; la CIE-11 mantiene una categoría cercana, el patrón perjudicial de consumo. Una sustancia psicoactiva es la que, al entrar en el organismo, afecta a procesos mentales como la cognición o el estado de ánimo. La OMS la considera la denominación más neutra para toda la clase, lícita o ilícita, y recuerda que «psicoactivo» no implica por sí mismo que produzca dependencia. Entran en ella también ciertos medicamentos. El adjetivo une psico-, del griego ψυχή («alma, mente»), y activo. La etimología de la otra mitad del término, del latín abūsus, se explica en la entrada abuso. La clasificación psiquiátrica ha tratado el concepto de maneras distintas. El DSM-IV diagnosticaba abuso ante uno o más criterios en doce meses, siempre que no hubiera dependencia, que exigía tres. El DSM-5, de 2013, suprimió esa frontera y reunió ambos cuadros en el trastorno por consumo de sustancias, que se gradúa en leve, moderado y grave y exige al menos dos criterios (las cifras son las que el Instituto Nacional sobre el Abuso de Alcohol y el Alcoholismo de Estados Unidos publica para el alcohol). La CIE-11, vigente desde 2022, no fusionó nada: separa la dependencia del patrón perjudicial de consumo, continuo o episódico, y añade una categoría para el episodio único de consumo perjudicial. Ninguno de los dos manuales llama hoy «abuso» a esa categoría. El Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas (NIDA), en cambio, conserva la palabra en su nombre. Según Nora Volkow y Marisela Morales, del NIDA, las drogas de abuso ejercen sus primeros efectos reforzadores al provocar aumentos de dopamina en el núcleo accumbens mayores que los fisiológicos. Esa dopamina procede de neuronas del área tegmental ventral, en el mesencéfalo, que proyectan sobre todo al propio núcleo accumbens y también a la corteza prefrontal. Con la comida o el sexo, la respuesta de esas neuronas se apaga a medida que la recompensa se repite. Con las drogas, la liberación de dopamina sigue aumentando mientras se consumen. El consumo repetido remodela el circuito. En estudios con animales y con personas, la mayoría de las drogas (salvo el cannabis) se asocia a menos receptores D2 de dopamina en el estriado, y ese descenso acompaña a una menor actividad de las regiones prefrontales que sostienen el autocontrol. Baja también la sensibilidad a las recompensas que no son la droga. Con todo, la dopamina no basta para explicar el paso a la adicción, que llega de forma gradual, antes con la metanfetamina que con los cannabinoides y antes en la adolescencia que en la edad adulta. Influyen además la genética, el estrés crónico y otros trastornos psiquiátricos. En 1964, un comité de expertos de la OMS recomendó sustituir los términos adicción y habituación por el de dependencia, aplicable a cualquier sustancia psicoactiva y sin juicio implícito sobre el riesgo para la salud pública ni sobre la necesidad de control legal. La toxicomanía pertenece al vocabulario clásico que esa propuesta quiso dejar atrás. La adicción siguió en uso. MedlinePlus la describe como una enfermedad cerebral crónica que lleva a consumir drogas de forma repetida pese al daño que causan, y añade que los trastornos por uso de sustancias, leves, moderados o graves, a veces se llaman adicción. Para Volkow y Morales tiene componentes genéticos, del neurodesarrollo y socioculturales de peso. No. La adicción es el consumo repetido pese al daño que causa; el abuso, en el DSM-IV, se diagnosticaba con un solo criterio y sin dependencia. Sí. MedlinePlus incluye entre las drogas los medicamentos recetados y los de venta libre, el alcohol y el tabaco. El uso indebido de un medicamento recetado consiste en tomarlo de forma distinta a la indicada: el de otra persona, una cantidad mayor, por una vía diferente (triturar las pastillas para inhalarlas, por ejemplo) o con otra finalidad, como drogarse. Depende de la persona. Según MedlinePlus, unas la desarrollan con rapidez, otras con el tiempo y otras nunca, en función de factores genéticos, ambientales y del desarrollo. Entre los factores de riesgo cita los problemas de salud mental sin tratar, como la depresión, la ansiedad o el trastorno por déficit de atención e hiperactividad, y el consumo a edad temprana, porque las drogas afectan a cómo terminan de crecer el cuerpo y el cerebro de un niño. Volkow y Morales manejan una estimación cercana al 10 % de las personas expuestas a drogas que acaban con una adicción.Qué es el abuso de sustancias psicoactivas
El circuito de recompensa cerebral
Abuso, dependencia, adicción y toxicomanía
Preguntas frecuentes
¿Abuso de sustancias y adicción son lo mismo?
¿Se puede abusar de una sustancia legal o de un medicamento recetado?
¿Todas las personas que consumen drogas desarrollan adicción?
Referencias
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