DICCIONARIO MÉDICO
Absceso ovárico
El absceso ovárico es una colección de pus localizada en el parénquima del ovario, sin compromiso demostrable de la trompa de Falopio adyacente. Se trata de una entidad menos frecuente que el absceso tubo-ovárico, en el que trompa y ovario aparecen fusionados por el proceso inflamatorio. El ovario, a diferencia de la trompa de Falopio, dispone de una vía de entrada natural para los microorganismos: la superficie que se rompe cada ciclo menstrual durante la ovulación. Al liberarse el óvulo, el folículo deja una brecha transitoria en la corteza ovárica —el estigma ovulatorio— que permite la colonización bacteriana del estroma subyacente. Si las bacterias consiguen establecerse y multiplicarse, el resultado es un absceso confinado al interior del ovario. "Ovárico" procede del latín ovarium, derivado de ovum ("huevo"), y designa la glándula que produce los óvulos. El absceso que lleva ese adjetivo se distingue del tubo-ovárico precisamente porque la trompa permanece estructuralmente individualizable: hay infección en el ovario, pero no la masa inflamatoria fusionada que define al absceso tubo-ovárico. En la práctica, la frontera entre ambos no siempre es nítida, porque las adherencias pueden dificultar la valoración de hasta dónde llega la inflamación. La ruta más habitual es la que acaba de describirse: bacterias que acceden al estroma ovárico a través del punto de rotura folicular. Este mecanismo explica que el absceso ovárico aislado sea más frecuente en mujeres en edad fértil y que guarde relación temporal con la ovulación. Las bacterias pueden proceder del propio tracto genital —en el contexto de una salpingitis o una endometritis que contamina la superficie peritoneal pélvica— o, con menos frecuencia, llegar por vía hemática desde un foco a distancia. La vía hematógena, aunque infrecuente, se ha descrito en pacientes inmunodeprimidos y en el contexto de bacteriemias por microorganismos con tropismo visceral. En estos casos el absceso ovárico no guarda relación con el ciclo menstrual ni con infecciones genitales ascendentes, y puede presentarse incluso en mujeres sin actividad sexual. El cuadro resulta entonces más difícil de encuadrar porque falta el contexto ginecológico habitual. La distinción importa porque las dos entidades tienen patogenia y pronóstico diferentes. En el tubo-ovárico, la infección asciende por la luz de la trompa, la obstruye, acumula pus en su interior (piosálpinx) y acaba rompiendo la pared tubárica para invadir el ovario contiguo: trompa y ovario se fusionan en una sola masa. En el ovárico aislado, la trompa puede estar inflamada —una ooforitis rara vez ocurre en un vacío anatómico—, pero no pierde su individualidad estructural ni contiene pus en su luz. Un matiz que conviene retener: cuando el absceso ovárico se rompe y vierte su contenido al fondo de saco peritoneal, puede dar lugar a un absceso pélvico secundario o, si el tabicamiento falla, a una peritonitis difusa. No. En el ovárico, la infección se limita al ovario y la trompa conserva su individualidad anatómica. En el tubo-ovárico, trompa y ovario están fusionados por el proceso inflamatorio y no pueden separarse. La confusión es frecuente porque ambos aparecen en el contexto de la enfermedad inflamatoria pélvica, pero la patogenia y la extensión del daño difieren. La vía más frecuente es la rotura folicular durante la ovulación. Cada mes, al liberarse el óvulo, queda una brecha en la superficie del ovario que las bacterias pueden aprovechar para colonizar el estroma. Con mucha menos frecuencia, la infección llega por vía sanguínea desde un foco lejano. Sí, aunque es raro. La diseminación hematógena puede originar un absceso ovárico sin que exista una infección genital ascendente. Se ha descrito en pacientes inmunodeprimidos o con bacteriemias de otro origen, y en esos casos el cuadro no se asocia a la actividad sexual ni al ciclo menstrual. Si desea profundizar en conceptos asociados al absceso ovárico, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el absceso ovárico
Vía folicular y vía hematógena
Absceso ovárico y absceso tubo-ovárico
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo un absceso ovárico que un absceso tubo-ovárico?
¿Cómo llegan las bacterias al interior del ovario?
¿Puede producirse fuera del contexto de una enfermedad inflamatoria pélvica?
Referencias
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