DICCIONARIO MÉDICO
Absceso abdominal isquiorrectal
El absceso isquiorrectal es una colección de pus alojada en la fosa isquiorrectal, el espacio adiposo situado entre el músculo elevador del ano y la piel del periné, a cada lado del conducto anal. Se clasifica dentro de los abscesos abdominales, aunque su localización real es perineal, no intraperitoneal. La fosa isquiorrectal —denominada fosa isquioanal en la terminología anatómica internacional más reciente— tiene forma de pirámide invertida y ocupa la mayor parte del periné posterior. Sus límites son el músculo elevador del ano por arriba, el esfínter anal externo por dentro, la tuberosidad isquiática y el músculo obturador interno por fuera, y la piel perineal por abajo. Está rellena casi en exclusiva de tejido adiposo, atravesado por los vasos y nervios pudendos internos que discurren por el conducto de Alcock, adosado a la pared lateral. El nombre combina el griego ἰσχίον (iskhíon, "cadera", y por extensión "isquion") con el latín rectum ("recto"), describiendo así el espacio que media entre el hueso isquion y el recto. Cuando una infección —casi siempre originada en las glándulas anales que desembocan en las criptas del conducto anal— se propaga a través del esfínter interno hasta alcanzar este compartimento graso, se forma una colección purulenta encapsulada: el absceso isquiorrectal. A diferencia del absceso perianal superficial, que se sitúa inmediatamente bajo la piel perianal y suele ser visible y palpable desde el exterior, el isquiorrectal ocupa un espacio más profundo. No siempre se manifiesta como una tumefacción evidente, y en ocasiones el único indicio externo es un enrojecimiento difuso del periné. La profundidad también explica un rasgo anatómico particular: como las dos fosas isquiorrectales se comunican por detrás del conducto anal a través del espacio retro-anal profundo, la infección puede cruzar de un lado al otro y formar un absceso "en herradura" que rodea el ano por su cara posterior. Una proporción considerable de abscesos isquiorrectales deja como secuela una fístula perianal, es decir, un trayecto crónico que comunica el conducto anal con la piel del periné. El trayecto sigue, en sentido inverso, el camino por el que la infección se abrió paso desde la cripta glandular hasta la fosa. En la clasificación de Parks, estas fístulas se denominan transesfinterianas porque atraviesan el esfínter externo antes de alcanzar el espacio isquiorrectal. Porque la fosa donde se aloja el absceso ocupa el espacio comprendido entre el hueso isquion (del griego ἰσχίον, "cadera") y el recto (del latín rectum). La nomenclatura anatómica actual prefiere "isquioanal", pero en la práctica clínica ambos términos se usan indistintamente. No. El perianal es superficial, se sitúa justo bajo la piel que rodea el ano y generalmente se palpa desde fuera. El isquiorrectal es más profundo: ocupa la fosa adiposa por debajo del elevador del ano. Ambos son abscesos anorrectales, pero su localización, su accesibilidad y su relación con los esfínteres difieren. Es un absceso que se extiende de una fosa isquiorrectal a la otra, rodeando por detrás el conducto anal a través del espacio retro-anal profundo. Recibe ese nombre porque su trazado, visto desde abajo, dibuja la forma de una herradura abierta hacia delante. Consulte también la información clínica sobre el absceso perianal Si busca información sobre manifestaciones, valoración y manejo del absceso perianal y sus subtipos, puede consultar la ficha completa del absceso perianal elaborada por el Departamento de Cirugía General y Digestiva de la Clínica Universidad de Navarra. Si desea profundizar en conceptos asociados al absceso isquiorrectal, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el absceso isquiorrectal
Relación con la fístula perianal
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama "isquiorrectal"?
¿Es lo mismo un absceso isquiorrectal que un absceso perianal?
¿Qué es un absceso "en herradura"?
Referencias
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