DICCIONARIO MÉDICO

Prometazina

La prometazina es un antihistamínico H1 de primera generación derivado de la fenotiazina, con acción sedante y antiemética. Bloquea el receptor H1 de la histamina y atraviesa con facilidad la barrera hematoencefálica, un rasgo que los antihistamínicos modernos evitan y que explica su efecto sobre el sistema nervioso central. Se emplea en reacciones alérgicas, náuseas, vómitos y mareo por movimiento. Su código en la clasificación ATC es R06AD02.

Para posología, contraindicaciones, interacciones y seguridad en el embarazo y la lactancia, consulte la ficha técnica oficial en la AEMPS (CIMA).

Qué es la prometazina

La prometazina pertenece al grupo de las fenotiazinas, una familia de moléculas con un núcleo tricíclico de azufre y nitrógeno. De esa misma estructura derivan varios de los primeros neurolépticos, como la clorpromacina, pero la prometazina ocupa un lugar aparte: comparte el esqueleto químico y no el destino terapéutico. En su empleo como antialérgico o sedante carece de efecto antipsicótico apreciable. Su comportamiento farmacológico es sobre todo el de un antagonista potente del receptor H1.

Ese bloqueo del receptor H1 es lo que frena la respuesta alérgica: la histamina liberada por los mastocitos deja de encontrar su diana y no desencadena el picor, el enrojecimiento ni la vasodilatación característicos. La molécula no actúa solo sobre la histamina. Tiene además afinidad por los receptores muscarínicos (de ahí su componente anticolinérgico, con efecto secante sobre las secreciones), por los receptores de dopamina y por los alfa-adrenérgicos. Esa promiscuidad de dianas es la que reúne en un solo fármaco perfiles tan distintos como el antialérgico, el antiemético y el hipnótico.

Se presenta en comprimidos, jarabe, supositorios y solución inyectable. La versión oral se absorbe bien, aunque una parte importante se inactiva en el hígado antes de llegar a la circulación general. El inicio de acción es rápido y el efecto se mantiene durante varias horas.

Antihistamínico de primera generación

La distinción entre antihistamínicos de primera y segunda generación gira en torno a un detalle: si el fármaco entra o no en el cerebro. Los de primera generación, como la prometazina, cruzan la barrera hematoencefálica y bloquean también los receptores H1 centrales, donde la histamina participa en el mantenimiento de la vigilia. Por eso producen somnolencia. Los de segunda generación se diseñaron precisamente para quedarse fuera y evitar ese efecto.

En el caso de la prometazina, la sedación no siempre es un inconveniente. Cuando el objetivo es calmar el picor nocturno de una urticaria o inducir sueño, ese efecto secundario pasa a ser el buscado. En algunos países se recurre a ella para el insomnio de corta duración cuando otras opciones no son adecuadas. La misma capacidad de llegar al sistema nervioso central sustenta su uso frente a las náuseas y los vómitos: actúa sobre los centros del tronco encefálico que regulan el reflejo emético y sobre las señales del oído interno implicadas en el mareo por movimiento.

Origen histórico

La prometazina la sintetizaron químicos de los laboratorios Rhône-Poulenc a finales de los años cuarenta, dentro de una línea de investigación sobre derivados de fenotiazina. En 1949 el cirujano militar francés Henri Laborit la empleó buscando potenciar la anestesia y reducir la mortalidad quirúrgica, y observó su capacidad para producir calma y una especie de indiferencia frente al entorno. Esa observación orientó a la compañía hacia nuevos derivados de la misma familia. De aquella búsqueda salió la clorpromacina, el primer antipsicótico, unos años después. La prometazina, por así decirlo, fue el eslabón previo.

Preguntas frecuentes

¿Por qué produce sueño la prometazina y otros antihistamínicos no?

Porque atraviesa la barrera hematoencefálica y bloquea los receptores H1 del cerebro, donde la histamina ayuda a mantener el estado de vigilia. Los antihistamínicos de segunda generación se diseñaron para no entrar en el sistema nervioso central, y por eso apenas dan somnolencia.

¿Es la prometazina un antipsicótico?

No. Comparte con los neurolépticos fenotiazínicos el núcleo químico, y de hecho su estudio contribuyó al desarrollo de la clorpromacina, pero en su empleo como antihistamínico o sedante no ejerce efecto antipsicótico.

¿Para qué se utiliza además de para las alergias?

Se emplea contra las náuseas y los vómitos, para prevenir el mareo por movimiento y como sedante. Ese abanico se debe a que actúa sobre varios tipos de receptores a la vez, no solo sobre los de la histamina.

Referencias

  1. MedlinePlus (NIH). Prometazina.
  2. National Center for Biotechnology Information (NCBI/NIH). Promethazine - StatPearls.
  3. Manual MSD (versión para profesionales). Antihistamínicos.
  4. Vademecum. Prometazina (R06AD02).

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea ampliar información, puede consultar:

  • Antihistamínico: grupo de fármacos que bloquean la acción de la histamina en sus receptores.
  • Histamina: mediador implicado en las reacciones alérgicas y en la regulación de la vigilia.
  • Antiemético: fármaco que previene o alivia las náuseas y los vómitos.
  • Anticolinérgico: sustancia que bloquea la acción de la acetilcolina en los receptores muscarínicos.

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