DICCIONARIO MÉDICO
Paracetamol
El paracetamol es un analgésico y antipirético del grupo químico de las anilidas, empleado para aliviar el dolor de intensidad leve a moderada y para reducir la fiebre. A diferencia del ácido acetilsalicílico o el ibuprofeno, carece de acción antiinflamatoria apreciable y apenas irrita la mucosa gástrica. Su código en la clasificación ATC es N02BE01. Para posología, contraindicaciones, interacciones y seguridad en el embarazo y la lactancia, consulte la ficha técnica oficial en la AEMPS (CIMA). El paracetamol es una anilida, esto es, un derivado del para-aminofenol en el que un grupo acetilo sustituye a un hidrógeno del grupo amino. Su nombre condensa esa estructura química: para-acetil-aminofenol, del que se conservan las sílabas par-acet-am-ol. En buena parte de América se conoce como acetaminofén, contracción del mismo término (acetil-amino-fenol). La denominación química moderna recomendada por la IUPAC desde 1993, N-(4-hidroxifenil)acetamida, apenas se usa fuera de los textos técnicos. Se absorbe bien por vía oral y alcanza su concentración máxima en sangre entre treinta y sesenta minutos después de la toma. La mayor parte se transforma en el hígado, donde se une a ácido glucurónico y a sulfato para formar compuestos inactivos que el riñón elimina por la orina. Solo una fracción pequeña sigue una ruta distinta, y en esa fracción reside toda la particularidad toxicológica de la molécula. Después de más de un siglo de uso, el mecanismo del paracetamol todavía no está del todo esclarecido. Lo que se acepta con firmeza es dónde no actúa: apenas frena la síntesis de prostaglandinas en los tejidos periféricos inflamados, y por eso no desinflama ni interfiere con la coagulación como hacen los antiinflamatorios no esteroideos. Su efecto se concentra en el sistema nervioso central, donde inhibe la ciclooxigenasa en un entorno químico particular, el de los tejidos con baja concentración de peróxidos. Sobre la fiebre, la acción es más nítida. El paracetamol reduce la producción de prostaglandinas en el centro termorregulador del hipotálamo, lo que reajusta a la baja el "termostato" corporal; el organismo responde con vasodilatación y sudación hasta recuperar la temperatura normal. Al efecto analgésico se suman otras vías centrales que la investigación ha ido documentando, entre ellas la modulación de las señales de dolor por el sistema serotoninérgico descendente. Es un fármaco que trabaja de dentro hacia fuera, no en el foco de la lesión. La fracción de paracetamol que no se conjuga con glucurónido ni con sulfato pasa por el citocromo P450 hepático (la isoenzima CYP2E1) y se convierte en N-acetil-p-benzoquinonaimina, abreviada NAPQI. Este metabolito es muy reactivo y dañino para el hepatocito, pero en condiciones normales dura poco: el glutatión almacenado en el hígado lo neutraliza y lo transforma en compuestos que se excretan sin causar problema. Con las dosis habituales, el equilibrio se mantiene sin dificultad. El problema aparece cuando la cantidad de paracetamol desborda las rutas de conjugación mayoritarias. Entonces se genera más NAPQI del que el glutatión puede neutralizar, las reservas de este se agotan y el metabolito libre lesiona las células hepáticas. Ese es el fundamento de la toxicidad del paracetamol, y también la razón de que su antídoto sea la N-acetilcisteína, una sustancia que repone las reservas de glutatión del hígado. La misma molécula que resulta inocua a dosis correctas tiene un margen de seguridad más estrecho de lo que su venta libre podría sugerir. De su estructura química. Es la contracción de para-acetil-aminofenol, tomando las sílabas par-acet-am-ol. El nombre americano acetaminofén parte del mismo compuesto (acetil-amino-fenol), de modo que paracetamol y acetaminofén designan exactamente la misma molécula. No. Ambos alivian el dolor y bajan la fiebre, pero el ibuprofeno pertenece a los antiinflamatorios no esteroideos y sí actúa contra la inflamación en los tejidos periféricos. El paracetamol carece de esa acción antiinflamatoria relevante, actúa sobre todo en el sistema nervioso central y resulta más suave para el estómago. La molécula la sintetizó Harmon Northrop Morse en 1877, y Joseph von Mering la probó por primera vez en humanos hacia 1887. Pese a ello quedó olvidada durante décadas, a la sombra de la fenacetina. Solo cuando Brodie y Axelrod demostraron, entre 1948 y 1949, que el paracetamol era el metabolito activo de aquella, la molécula resurgió y se convirtió en el analgésico de referencia que es hoy. Si desea ampliar información, puede consultar:Qué es el paracetamol
Cómo actúa y por qué no es antiinflamatorio
El talón de Aquiles: la vía del NAPQI
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra paracetamol?
¿Es lo mismo el paracetamol que un antiinflamatorio como el ibuprofeno?
¿Desde cuándo se conoce?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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