Neuralgia del trigémino 

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Diagnóstico y tratamiento de la neuralgia del trigémino en la Clínica

El diagnóstico de la neuralgia del trigémino se basa fundamentalmente en la sintomatología clínica que relata el paciente (localización del dolor, momento del comienzo, desencadenantes, intervalos libres de dolor, medicación) y en la exploración física (evaluación sensitiva facial, reflejo corneal, evaluación de músculos masticadores).

Aunque los estudios de neuroimagen son normales en la mayoría de los casos, la resonancia magnética de alto campo (RM) permite observar bucles vasculares y compresiones de vasos sobre el nervio trigémino que en estudios convencionales de RM suelen pasar desapercibidos, además de descartar tumores, enfermedades desmielinizantes etc. 

El tratamiento conservador farmacológico es la primera opción terapéutica. Desafortunadamente, no siempre es del todo eficaz y es necesario realizar tratamientos no farmacológicos, como la descompresión microvascular o la termocoagulación retrogasseriana.

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Disponemos de una gran experiencia y los últimos avances quirúrgicos para el tratamiento de esta enfermedad.

Es muy importante una valoración neurológica adecuada para distinguirlo de otro tipo de dolores cráneo-faciales".

Se ha comprobado que algunos anticonvulsivantes, como carbamazepina, gabapentina, fenitoína y lamotrigina, reducen o controlan el dolor.

Hay otras medicaciones, como baclofén, pimozide, tizanidina, tocainida, clomipramina o amitriptilina, que pueden tener cierta efectividad en algunos casos. Los analgésicos habituales (aspirina, paracetamol, etc) no suelen ser útiles para controlar el dolor.

Descompresión vascular con teflon en un paciente con neuralgia del trigéminoCuando no se logra controlar el dolor de manera conservadora, el tratamiento no farmacológico que se está utilizando cada vez más a menudo es la descompresión microvascular (DMV o técnica de Janetta). Si podemos objetivar una compresión mediante un estudio de RM, se puede indicar este abordaje quirúrgico con un grado de éxito alto y permanente. El abordaje que se utiliza es una craneotomía retrosigmoidea, a través de la cual se busca el lugar de la compresión. Tras una minuciosa disección microscópica subaracnoidea, se interpone un material aislante (que en estos casos suele ser teflón), para que el latido, pulsación o movimiento vascular, no sea transmitido al nervio trigémino de ese lado y que se reduzca la irritación del mismo, y con ella el dolor. Se realiza con anestesia general y dura entre 2 y 3 horas.

Este mismo procedimiento puede realizarse, aunque con menos frecuencia, para otras neuropatías craneales por compresión.

Termocoagulación en un paciente con neuralgia del trigéminoEn el caso de que no se objetive una compresión del V par, la cirugía sea parcialmente efectiva o una valoración pre-anestésica del paciente contraindique esa intervención, se puede practicar un termocoagulación retrogasseriana o rizotomía trigeminal percutánea por radiofrecuencia (RTP).

Su objetivo es destruir selectivamente las fibras del dolor (nociceptivas). Para ello, se utiliza unas instalaciones quirúrgicas especiales donde se obtienen imágenes radiológicas y recontrucciones en 3 dimensiones (3D) que nos otorgan más seguridad a la hora de realizar este abordaje.

Este procedimiento consiste en introducir una aguja a través de la mejilla hasta el agujero oval, que es el punto de entrada al cavum o fosa de Meckel, donde se encuentra alojado el ganglio de Gasser, ganglio semilunar o trigeminal. El objetivo es producir una lesión mediante termocoagulación de la/s rama/s afectadas y disminuir el dolor.

Esta técnica es menos agresiva que la primera y se realiza mediante anestesia local potenciada con sedación con una duración aproximada de 30 minutos, y el paciente se va de alta en 12 ó 24 horas.

Saber más sobre la neuralgia del trigémino en la Clínica

La neuralgia del trigémino es un trastorno del nervio trigémino o V par craneal que ocasiona episodios recurrentes de dolor paroxístico (intenso, agudo, superficial, de carácter punzante o eléctrico), en una mitad de la cara.

Suele durar de un segundo a dos minutos y generalmente respeta el sueño.

Aunque el dolor puede presentarse de forma espontánea, es habitual la presencia de zonas gatillo que se activan ante estímulos táctiles o térmicos, (masticar, hablar, peinarse, cepillarse los dientes, comer o bostezar), actividades cotidianas diarias que pueden desencadenar una crisis de dolor muy incapacitante.

Se la considera la aflicción más dolorosa conocida en la práctica médica. El lado derecho suele afectarse más frecuentemente (60%), siendo bilateral en sólo 1-6% de los casos.

¿Cuáles son los síntomas más habituales?

  • Dolor severo

Resonancia magnética (Secuencia FIESTA) de un paciente con neuralgia del trigémino en la que se objetiva un estructura vascular íntimamente relacionada con el nervio trigémino derecho

El origen de este cuadro clínico habitualmente es desconocido (idiopático). Pueden distinguirse causas periféricas y centrales. Se ha relacionado con una irritación del nervio trigémino porque se comprime un vaso (arteria o vena) o de forma muy infrecuente por la compresión debida a un tumor (0,8-3% del total de casos).

El 1-2% de los pacientes con esclerosis múltiple (enfermedad desmielinizante del sistema nervioso) desarrollan neuralgia del trigémino, lo que supone el 2-3% de las neuralgias trigeminales.

Globalmente, el 80-85% de los pacientes quedan libres de dolor a largo plazo, con tratamiento médico.

Entre los que no mejoran existen diferentes procedimientos de radiofrecuencia y técnicas quirúrgicas que alivian e incluso curan los síntomas en un elevado porcentaje de pacientes.

Con la radiocirugía, el alivio del dolor no es inmediato, produciéndose hacia las 3 semanas. En torno al 53% de los pacientes consiguen una desaparición del dolor y otro 35% una reducción significativa.

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