DICCIONARIO MÉDICO
Zotepina
La zotepina es un antipsicótico atípico (de segunda generación) con estructura dibenzotiepínica, empleado en el abordaje farmacológico de la esquizofrenia. Su perfil farmacológico combina el antagonismo de receptores dopaminérgicos y serotoninérgicos con la inhibición de la recaptación de noradrenalina, un rasgo que lo distingue de la mayoría de compuestos de su clase. Para posología, contraindicaciones, interacciones y seguridad en el embarazo y la lactancia, consulte la ficha técnica oficial en la AEMPS (CIMA). La zotepina pertenece al grupo de los antipsicóticos de segunda generación y se clasifica dentro de la familia de las dibenzotiepinas, compuestos tricíclicos emparentados estructuralmente con las fenotiazinas y con la clozapina. Su código ATC es N05AX11. Se comercializó inicialmente en Japón durante la década de 1980 y posteriormente llegó a algunos países europeos (Alemania, Austria, Reino Unido). No se encuentra comercializada en España ni en la mayoría de los mercados de habla hispana, y su uso ha ido quedando relegado a medida que otros antipsicóticos atípicos con mejor evidencia clínica han ganado terreno. Como ocurre con otros neurolépticos atípicos, la zotepina ejerce su efecto antipsicótico bloqueando los receptores dopaminérgicos D1 y D2, particularmente en la vía mesolímbica. A ello se suma un antagonismo de receptores serotoninérgicos 5-HT2A y 5-HT2C, que contribuiría a reducir los síntomas negativos de la esquizofrenia (aplanamiento afectivo, apatía, retraimiento social) y a atenuar el riesgo de efectos extrapiramidales. Hay un matiz que separa a la zotepina de la mayoría de los antipsicóticos de su generación: inhibe la recaptación de noradrenalina en las terminales nerviosas. Se ha postulado que esta propiedad podría conferirle cierto efecto antidepresivo, si bien los ensayos clínicos que lo respaldan son limitados y proceden en buena parte de estudios promovidos por el propio fabricante, un dato que la revisión Cochrane de 2006 señaló de forma explícita al evaluar la calidad de la evidencia disponible. También bloquea receptores histaminérgicos H1 (lo que explica su potencial sedante) y adrenoceptores alfa-1 (relacionados con la hipotensión ortostática). No posee afinidad relevante por los receptores colinérgicos muscarínicos. Tras la administración oral, la zotepina se absorbe con rapidez pero sufre un metabolismo de primer paso hepático muy intenso. La biodisponibilidad resultante oscila entre el 7 % y el 13 %, cifra baja que obliga a fraccionar la dosis diaria en varias tomas. Su unión a proteínas plasmáticas alcanza el 97 %. El metabolito principal, la norzotepina, conserva cierta actividad farmacológica. La eliminación se realiza sobre todo por vía fecal, con una fracción menor excretada en orina. La evidencia científica en torno a la zotepina es escasa. Una revisión sistemática de la Cochrane Library localizó pocos ensayos controlados aleatorizados, la mayoría de pequeño tamaño y financiados por la industria. Los datos disponibles sugieren una eficacia comparable a la del haloperidol para los síntomas positivos, con posibles ventajas sobre los síntomas negativos que no han podido confirmarse con solidez. El perfil de tolerabilidad incluye un riesgo proconvulsivante relacionado con la dosis, un dato que la separa de la mayoría de los compuestos de su clase, y el aumento de peso habitual de los antipsicóticos atípicos. La necesidad de administración varias veces al día y la falta de formulaciones depot han limitado su competitividad frente a alternativas más consolidadas. No. La zotepina no está comercializada en España. Su uso se ha concentrado en Japón y, en menor medida, en algunos países de Europa central y el Reino Unido. En el mercado español se dispone de otros antipsicóticos atípicos con mayor respaldo de evidencia clínica. Su rasgo más citado es la capacidad de inhibir la recaptación de noradrenalina, algo que compuestos como la olanzapina o la risperidona no hacen. Esa propiedad le ha valido la etiqueta de antipsicótico con potencial antidepresivo, aunque la evidencia que lo sustenta es limitada. Atípico, es decir, de segunda generación. La clasificación se basa en su afinidad combinada por receptores dopaminérgicos y serotoninérgicos y en un menor riesgo teórico de efectos extrapiramidales frente a los neurolépticos clásicos. Si desea ampliar información sobre conceptos vinculados a la zotepina, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la zotepina
Mecanismo de acción y perfil receptorial
Farmacocinética
Situación regulatoria y evidencia clínica
Preguntas frecuentes
¿Se utiliza la zotepina en España?
¿Qué diferencia a la zotepina de otros antipsicóticos atípicos?
¿La zotepina es un antipsicótico típico o atípico?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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