DICCIONARIO MÉDICO

Xenograft

Xenograft es el término en inglés para designar un xenoinjerto, es decir, un tejido u órgano trasplantado entre individuos de especies diferentes, ampliamente utilizado en la literatura biomédica internacional.

El término xenograft es la denominación anglosajona del xenoinjerto y es una de las palabras más utilizadas en la literatura médica y científica internacional para referirse al tejido u órgano trasplantado entre individuos de especies distintas. Su uso es omnipresente en publicaciones biomédicas, ensayos clínicos, bases de datos como PubMed y guías de práctica clínica, lo que hace que todo profesional sanitario deba familiarizarse con este vocablo. En español, el término equivalente es "xenoinjerto", aunque en muchos textos científicos hispanohablantes se emplea directamente el anglicismo xenograft sin traducirlo.

Qué es un xenograft

Un xenograft (pronunciación aproximada: "sé-no-graft") es un injerto biológico obtenido de un donante de una especie diferente a la del receptor. El término combina el prefijo griego xeno- (extraño, extranjero) con el vocablo inglés graft (injerto). En la práctica clínica, los xenografts más frecuentes proceden de cerdos (porcine xenograft) o de vacas (bovine xenograft), y se utilizan en una amplia variedad de especialidades quirúrgicas.

El concepto de xenograft se enmarca dentro de la clasificación general de los injertos que se emplea en la medicina del trasplante. Esta clasificación, universalmente aceptada, diferencia cuatro tipos de injertos según la relación genética entre donante y receptor: autograft (autoinjerto, del mismo individuo), isograft (isoinjerto, entre gemelos idénticos), allograft (aloinjerto, entre individuos de la misma especie) y xenograft (xenoinjerto, entre especies diferentes).

Uso del término xenograft en la literatura biomédica

El término xenograft se emplea en la literatura biomédica en dos contextos principales con significados ligeramente distintos:

Xenograft en el contexto clínico y quirúrgico

En el ámbito clínico, el xenograft designa un tejido o producto biológico de origen animal que se implanta en un paciente humano con fines terapéuticos. Esto incluye las válvulas cardíacas biológicas de origen porcino o bovino, los injertos óseos de origen bovino utilizados en implantología dental y cirugía maxilofacial, las matrices dérmicas porcinas empleadas en el tratamiento de quemados y heridas complejas, y los sustitutos de piel porcina utilizados como coberturas temporales. Estos productos, generalmente procesados para eliminar su inmunogenicidad, se consideran dispositivos médicos regulados y forman parte habitual de la práctica quirúrgica actual.

Xenograft en investigación preclínica (modelos de xenograft tumoral)

En el ámbito de la investigación oncológica, el término xenograft adquiere un significado específico adicional: se refiere a los modelos experimentales en los que se implantan células tumorales humanas en animales (generalmente ratones inmunodeprimidos) para estudiar el comportamiento del tumor y evaluar la eficacia de tratamientos antineoplásicos. Estos modelos se denominan modelos de xenograft tumoral o PDX (Patient-Derived Xenograft), y constituyen una herramienta fundamental en la investigación del cáncer.

En un modelo PDX, el tejido tumoral obtenido de un paciente se implanta directamente en un ratón inmunodeprimido, lo que permite estudiar la respuesta del tumor a diferentes fármacos en un entorno in vivo que mantiene muchas de las características moleculares y genéticas del tumor original. Este abordaje se utiliza para:

  • Evaluar la eficacia de nuevos fármacos antineoplásicos antes de iniciar ensayos clínicos en humanos.
  • Estudiar los mecanismos de resistencia a los tratamientos oncológicos.
  • Desarrollar estrategias de medicina personalizada, seleccionando el tratamiento más eficaz para cada tumor individual.
  • Investigar la biología tumoral y la progresión del cáncer en un modelo in vivo.

Los modelos PDX han ganado una importancia creciente en la investigación traslacional porque ofrecen una representación más fiel del tumor humano que las líneas celulares cultivadas en laboratorio. Sin embargo, tienen limitaciones: son costosos, requieren tiempo para su establecimiento, no reproducen completamente el microambiente inmunitario humano (ya que los ratones receptores están inmunodeprimidos) y plantean consideraciones éticas sobre el uso de animales de experimentación.

Diferencias terminológicas: xenograft, xenoinjerto, xenotrasplante

Aunque a menudo se emplean de forma intercambiable, estos términos tienen matices que conviene precisar:

  • Xenograft / xenoinjerto: se refiere al material biológico (tejido u órgano) que se trasplanta entre especies. Es el objeto del trasplante.
  • Xenotrasplante (xenotransplantation): se refiere al procedimiento de trasplantar un órgano o tejido entre especies. Es la acción de trasplantar.
  • Xenogénico: adjetivo que describe cualquier material o proceso que involucra una fuente de una especie diferente.

En la práctica clínica cotidiana, es frecuente que estos términos se utilicen de forma flexible y que el contexto determine su significado preciso.

Evolución histórica del concepto

El concepto de utilizar tejidos de una especie en otra tiene siglos de historia en la medicina. Los primeros intentos se remontan al siglo XVII con las transfusiones de sangre animal a humanos. En el siglo XIX y principios del XX, se realizaron intentos de trasplante de tejidos de primates y otros animales a pacientes humanos, con resultados invariablemente fracasados debido al desconocimiento de los mecanismos inmunológicos del rechazo.

El desarrollo de la inmunología del trasplante a mediados del siglo XX permitió comprender las bases del rechazo y desarrollar estrategias para mitigarlo. La introducción de las válvulas cardíacas biológicas de origen porcino en la década de 1960 marcó el primer éxito clínico sostenido del xenograft en la era moderna. Desde entonces, la ingeniería de tejidos, la descelularización y, más recientemente, la edición genética con tecnología CRISPR-Cas9 han ampliado enormemente las posibilidades del xenograft, culminando con los primeros trasplantes de órganos porcinos genéticamente modificados en pacientes humanos entre 2021 y 2025.

Tipos de procesamiento del xenograft

El procesamiento del xenograft varía según la aplicación clínica prevista y el grado de conservación biológica que se desee:

  • Xenograft acelular (descelularizado): se eliminan todas las células del donante, conservando la estructura de la matriz extracelular. Es el método empleado para las matrices dérmicas y los injertos óseos procesados. La descelularización se realiza mediante combinaciones de detergentes, enzimas y agentes físicos que solubilizan los componentes celulares sin dañar la arquitectura de colágeno, elastina y otras proteínas de la matriz.
  • Xenograft fijado: se trata con agentes químicos como el glutaraldehído para estabilizar la estructura proteica y reducir la inmunogenicidad. Es el método estándar para las bioprótesis valvulares cardíacas. La fijación con glutaraldehído entrecruza las fibras de colágeno, lo que aumenta la resistencia mecánica del tejido y reduce su degradación enzimática por parte del organismo receptor.
  • Xenograft vivo (no procesado): se trasplanta el órgano o tejido vivo directamente del animal al receptor humano. Es el caso del xenotrasplante de órganos completos (riñón, corazón) que requiere inmunosupresión intensiva y modificación genética del donante. Esta modalidad representa la frontera más avanzada de la investigación en xenoinjertos.
  • Xenograft liofilizado: se somete a deshidratación por congelación para su conservación y almacenamiento a largo plazo. Se rehidrata antes de su uso quirúrgico. Es un método habitual para los injertos óseos bovinos utilizados en odontología.

Xenograft en cirugía ortopédica y dental

Una de las aplicaciones más extendidas del xenograft en la práctica clínica diaria es su uso en cirugía ortopédica e implantología dental. El hueso bovino desproteinizado (como el producto comercial Bio-Oss y sus equivalentes) se emplea como material de relleno en defectos óseos, actuando como un andamiaje osteoconductor que permite la migración de osteoblastos del receptor y la formación gradual de hueso nuevo.

Las principales indicaciones de los xenografts óseos en odontología incluyen la regeneración ósea guiada previa a la colocación de implantes dentales, el relleno de alvéolos tras extracciones dentarias, la elevación del suelo del seno maxilar y el tratamiento de defectos óseos periodontales. En cirugía ortopédica, se utilizan para el relleno de quistes óseos, defectos tras la resección tumoral y fracturas con pérdida de sustancia.

Los xenografts óseos procesados presentan varias ventajas frente a los autoinjertos: no requieren un segundo campo quirúrgico (evitando la morbilidad de la zona donante), están disponibles en cantidades ilimitadas y en diversos formatos (gránulos, bloques, membranas). Su principal limitación es que, al carecer de células vivas y de factores de crecimiento propios, su capacidad osteoinductora es menor que la del autoinjerto, lo que puede traducirse en un proceso de integración más lento.

Xenograft en cirugía de quemados y heridas complejas

En los pacientes con quemaduras extensas, la disponibilidad de piel autóloga para cubrir las áreas afectadas es frecuentemente insuficiente. En estas situaciones, los xenografts de piel porcina proporcionan una cobertura temporal que cumple funciones biológicas esenciales: protege el lecho de la herida frente a la contaminación bacteriana, reduce la evaporación de líquidos y las pérdidas proteicas, disminuye el dolor y crea un microambiente que favorece la formación de tejido de granulación.

Estos xenografts cutáneos se adhieren al lecho de la herida durante un periodo variable (generalmente entre 5 y 14 días) antes de ser rechazados por el sistema inmunitario del paciente. Durante este tiempo, el tejido subyacente se vasculariza y madura, lo que mejora las condiciones para recibir posteriormente un autoinjerto definitivo o un aloinjerto de cadáver. Los xenografts de piel porcina están disponibles en formatos frescos, liofilizados e irradiados, y se comercializan como productos sanitarios regulados.

Xenograft en cirugía cardiovascular

Las bioprótesis valvulares de origen animal representan el ejemplo más exitoso y consolidado de xenograft en la historia de la medicina. Se fabrican a partir de válvulas aórticas porcinas o de pericardio bovino, y se implantan como sustitutos de las válvulas cardíacas enfermas. Se estima que cada año se implantan cientos de miles de bioprótesis valvulares en todo el mundo.

Las principales ventajas de las bioprótesis valvulares frente a las prótesis mecánicas incluyen la ausencia de necesidad de anticoagulación crónica (excepto en los primeros meses tras la implantación), un perfil hemodinámico más fisiológico y un menor riesgo de complicaciones tromboembólicas. Su principal limitación es la degeneración estructural progresiva (calcificación, fibrosis, desgarro de las valvas) que reduce su durabilidad, generalmente entre 10 y 20 años. Las nuevas generaciones de bioprótesis, con tratamientos anticalcificación avanzados, están mejorando progresivamente esta limitación.

En los últimos años, el desarrollo de la técnica TAVI (implantación de válvula aórtica transcatéter) ha ampliado enormemente las indicaciones de las bioprótesis valvulares, permitiendo el reemplazo valvular sin cirugía a corazón abierto en pacientes de alto riesgo quirúrgico. Las válvulas utilizadas en TAVI son, en su mayoría, xenografts de pericardio bovino montados sobre una estructura metálica expandible.

Consideraciones inmunológicas del xenograft

La respuesta inmunitaria frente a un xenograft es considerablemente más intensa que la que se produce frente a un aloinjerto, debido a las diferencias antigénicas interespecie. Los principales mecanismos de rechazo del xenograft incluyen:

  • Rechazo hiperagudo: mediado por anticuerpos naturales preformados del receptor (especialmente anti-α-Gal) que se unen a los antígenos del xenograft y activan el sistema del complemento, provocando la destrucción del injerto en minutos a horas. Este mecanismo es el principal obstáculo para el xenotrasplante de órganos vivos.
  • Rechazo vascular agudo: mediado por anticuerpos inducidos y activación endotelial, que se produce en los días siguientes al trasplante.
  • Rechazo celular agudo: mediado por linfocitos T citotóxicos y células NK que reconocen y atacan las células del xenograft.
  • Rechazo crónico: proceso lento y progresivo de daño al xenograft que conduce a su disfunción a largo plazo.

Los xenografts procesados (descelularizados o fijados) evitan en gran medida estos mecanismos al eliminar los componentes celulares que desencadenan la respuesta inmunitaria. En el xenotrasplante de órganos vivos, las estrategias para superar el rechazo incluyen la modificación genética del animal donante (eliminación de genes que codifican antígenos inmunogénicos e inserción de genes humanos reguladores del complemento) y la administración de inmunosupresión farmacológica intensiva al receptor.

Preguntas frecuentes sobre el xenograft

¿El xenograft y el xenoinjerto son lo mismo?

Sí. Xenograft es el término en inglés y xenoinjerto es el término en español para el mismo concepto: un tejido u órgano trasplantado entre individuos de especies diferentes. Ambas palabras son equivalentes y se emplean indistintamente en la literatura médica. En el entorno académico y de investigación, el término inglés xenograft predomina incluso en publicaciones en otros idiomas, dada la hegemonía del inglés en la comunicación biomédica.

¿Qué es un modelo PDX en investigación del cáncer?

Un modelo PDX (Patient-Derived Xenograft) es un modelo experimental en el que se implanta tejido tumoral obtenido directamente de un paciente en un ratón inmunodeprimido. Esto permite estudiar el comportamiento del tumor humano en un organismo vivo, evaluar la eficacia de diferentes tratamientos antineoplásicos y avanzar hacia la medicina oncológica personalizada. Los modelos PDX se han convertido en una herramienta esencial en la investigación preclínica del cáncer y en el desarrollo de nuevos fármacos.

¿Es seguro recibir un xenograft?

Los xenografts procesados (válvulas cardíacas biológicas, injertos óseos, matrices dérmicas) son productos con un perfil de seguridad bien establecido y décadas de uso clínico exitoso. Los procesos de descelularización, fijación y esterilización eliminan o minimizan el riesgo de rechazo inmunitario y de transmisión de patógenos. El xenograft de órganos vivos (xenotrasplante de órganos completos) se encuentra aún en fase experimental y está sujeto a ensayos clínicos con estrictos protocolos de seguridad. En todos los casos, el profesional sanitario informará al paciente sobre los beneficios, riesgos y alternativas antes de cualquier procedimiento que involucre un xenograft.

¿Se utiliza el término xenograft en España?

Sí, con frecuencia. Aunque el término correcto en español es xenoinjerto, el anglicismo xenograft se utiliza ampliamente en la literatura médica española, en comunicaciones científicas, en protocolos quirúrgicos y en la documentación de productos sanitarios. Ambos términos son comprensibles para los profesionales sanitarios y se emplean de forma intercambiable en la práctica diaria. En las publicaciones médicas en español, es habitual encontrar frases como "se realizó la implantación de un xenograft porcino" o "se utilizó un xenoinjerto de pericardio bovino", siendo ambas formulaciones igualmente correctas.

¿Cuáles son los xenografts más utilizados en la actualidad?

Los xenografts con mayor implantación en la práctica clínica actual son las bioprótesis valvulares cardíacas (de origen porcino o bovino), los injertos óseos bovinos desproteinizados empleados en cirugía dental y maxilofacial, las matrices dérmicas porcinas utilizadas en la reparación de hernias y en cirugía de quemados, y las membranas de colágeno porcino utilizadas en regeneración ósea guiada. Estos productos tienen un historial de seguridad y eficacia de décadas y forman parte habitual del arsenal quirúrgico en hospitales de todo el mundo.

¿Cuánto dura un xenograft valvular cardíaco?

La durabilidad de una bioprótesis valvular de origen animal varía según el tipo de válvula, la posición en la que se implanta y las características individuales del paciente. En términos generales, la duración media se sitúa entre 10 y 20 años, aunque las generaciones más modernas con tratamientos anticalcificación están mostrando una durabilidad mejorada. Los pacientes más jóvenes tienden a desgastar las bioprótesis más rápidamente debido a su mayor actividad metabólica y hemodinámica. El cardiólogo y el cirujano cardiovascular elegirán el tipo de prótesis más adecuado en función de la edad, las comorbilidades y las preferencias del paciente, considerando siempre el equilibrio entre la durabilidad del dispositivo y la necesidad de evitar la anticoagulación crónica.

¿Puede un paciente rechazar un xenograft procesado?

Los xenografts adecuadamente procesados (descelularizados, fijados con glutaraldehído) están diseñados para minimizar al máximo la respuesta inmunitaria del receptor. En la práctica, el rechazo agudo es extremadamente infrecuente con estos productos. Sin embargo, los xenografts valvulares pueden sufrir una degeneración estructural a largo plazo (calcificación, fibrosis) que no es un rechazo inmunitario clásico sino un proceso de desgaste biomecánico y bioquímico. Cuando esto ocurre, puede ser necesario el reemplazo de la prótesis. El seguimiento cardiológico periódico permite detectar de forma precoz los signos de degeneración valvular y planificar la reintervención cuando sea necesario.

Referencias:

© Clínica Universidad de Navarra 2026

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