DICCIONARIO MÉDICO
Trombocitemia esencial hemorrágica
La trombocitemia esencial es una neoplasia mieloproliferativa crónica en la que la médula ósea produce plaquetas de forma excesiva y descontrolada, por una mutación clonal que afecta a un progenitor hematopoyético. A diferencia de la trombocitosis reactiva, no responde a ninguna causa externa identificable. El nombre se remonta a 1934, cuando los hematólogos vieneses Emil Epstein y Alfred Goedel describieron, bajo el título Hämorrhagische Thrombozythämie bei vaskulärer Schrumpfmilz, un cuadro de elevación persistente de las plaquetas en sangre acompañado de una tendencia hemorrágica paradójica. El calificativo "esencial", habitual en la nomenclatura médica del siglo XX, señala que la causa es propia de la enfermedad y no secundaria a otro proceso, de ahí que el registro histórico del diccionario conserve también la forma "hemorrágica" del nombre original. La palabra trombocitemia, que Epstein ya había acuñado años antes, quedó fijada casi en exclusiva a este nombre compuesto, mientras que el uso libre y genérico del hallazgo numérico (plaquetas por encima de 450.000/µL) pasó a designarse con el término hermano trombocitosis. En 1951, el hematólogo estadounidense William Dameshek propuso agrupar la trombocitemia esencial junto con la policitemia vera y la mielofibrosis primaria bajo el concepto de "trastornos mieloproliferativos", al observar que las tres compartían un mismo comportamiento clínico de fondo pese a afectar a líneas celulares distintas. Antes de esa fecha se las consideraba entidades independientes sin relación aparente entre sí. La revisión de esa familia de enfermedades se completó en 1960, con el descubrimiento del cromosoma Filadelfia, que permitió separar la leucemia mieloide crónica del resto del grupo por su base genética propia. Desde entonces, la clasificación de la Organización Mundial de la Salud reúne a la trombocitemia esencial, la policitemia vera y la mielofibrosis primaria en el grupo de los síndromes mieloproliferativos crónicos sin el cromosoma Filadelfia, diferenciándolos así de la leucemia mieloide crónica. Durante más de setenta años, la naturaleza clonal de la enfermedad se sospechaba sin poder identificarse. El punto de inflexión llegó en 2005, cuando varios grupos de investigación describieron, de forma casi simultánea, una mutación puntual en el gen de la tirosina quinasa JAK2 (la sustitución V617F), presente en algo más de la mitad de los pacientes. La mutación mantiene activada de forma permanente una vía de señalización que normalmente solo se enciende en respuesta a la trombopoyetina, la hormona que estimula la producción de plaquetas en el megacariocito. En diciembre de 2013, dos equipos publicaron de manera independiente el hallazgo de mutaciones en el gen de la calreticulina (CALR) en buena parte de los pacientes sin mutación de JAK2. Una tercera vía, mucho más minoritaria, afecta al gen del receptor de la trombopoyetina (MPL). Entre las tres mutaciones se explica la práctica totalidad de los casos; el pequeño resto, sin ninguna de ellas identificada, se denomina triple negativo. Es la más frecuente de las neoplasias mieloproliferativas crónicas, con una incidencia estimada entre 1 y 3 casos nuevos por cada 100.000 habitantes al año. La edad media al diagnóstico ronda los 60 años y la enfermedad predomina en mujeres, aunque una proporción no menor de los casos, en torno a una quinta parte, se diagnostica antes de los 40 años, lo que ha llevado a describir una segunda distribución de casos más joven y menos estudiada. Porque el calificativo no se refiere al conocimiento de la causa molecular, sino al hecho de que el trastorno se origina en la propia médula ósea y no como respuesta a una enfermedad externa. Es una convención de nomenclatura anterior en varias décadas al descubrimiento de las mutaciones JAK2, CALR y MPL. No. JAK2 explica algo más de la mitad de los casos, CALR una proporción menor y MPL una minoría todavía más pequeña. Existe además un grupo residual, sin ninguna de las tres mutaciones identificada, llamado triple negativo. No exactamente. La trombocitosis es el término genérico para cualquier elevación de plaquetas, sea reactiva a otra causa o clonal. La trombocitemia esencial es, específicamente, la forma clonal y primaria de ese hallazgo, sin causa externa identificable. En 1951. Antes de esa fecha, la trombocitemia esencial, la policitemia vera y la mielofibrosis se consideraban entidades sin relación aparente entre sí.Qué es la trombocitemia esencial
Clasificación: una neoplasia mieloproliferativa crónica
Mecanismo molecular
Epidemiología
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama "esencial" si en algunos casos se conoce la mutación que la causa?
¿Todas las trombocitemias esenciales tienen la misma mutación?
¿Es lo mismo que la trombocitosis?
¿Cuándo se agrupó por primera vez con otras enfermedades similares?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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