DICCIONARIO MÉDICO
Trombina
La trombina es la enzima central de la coagulación sanguínea, encargada de convertir el fibrinógeno soluble en fibrina para formar la red que sostiene el coágulo. No circula activa en la sangre: se genera, en el momento y el lugar precisos, a partir de un precursor inactivo, la protrombina. El nombre es una derivación culta del griego θρόμβος (thrómbos, "coágulo"), con el sufijo químico -ina que en el siglo XIX se aplicaba a sustancias orgánicas recién aisladas. Fue el fisiólogo estonio Alexander Schmidt quien, en 1861, extrajo de un coágulo una sustancia capaz de generar fibrina al añadirla a la sangre; la llamó primero "fermento de la fibrina" y, más tarde, trombina. También intuyó que existía en el plasma en forma de un precursor inactivo, lo que hoy se conoce como protrombina. En la nomenclatura internacional de factores de coagulación, la trombina es el factor IIa: la forma activada del factor de coagulación II. Bioquímicamente es una serina proteasa, código EC 3.4.21.5, codificada por el gen F2. No es una proteína estructural, sino un enzima que corta otras proteínas en puntos muy concretos. La protrombina circula en el plasma como una glucoproteína inactiva. El complejo protrombinasa, formado por el factor Xa, el factor Va, calcio y fosfolípidos de la membrana plaquetaria, la escinde en dos puntos y libera la trombina activa. El proceso no es un simple interruptor: el modelo celular de la coagulación distingue una fase de iniciación, en la que se genera trombina en cantidades pequeñas sobre las células que expresan factor tisular, y una fase de amplificación, en la que esa trombina inicial activa las plaquetas y los cofactores V y VIII para disparar la producción masiva del enzima. El resultado es una reacción en cadena que se autoacelera. Una vez superado cierto umbral, la generación de trombina crece de forma explosiva. Su función más conocida es cortar dos fragmentos pequeños del fibrinógeno circulante, lo que deja al descubierto monómeros de fibrina que se ensamblan espontáneamente en polímeros. Ese entramado de fibrina es, junto con las plaquetas, la estructura física del coágulo. La trombina activa además el factor XIII, una transglutaminasa que crea enlaces covalentes entre las hebras de fibrina y estabiliza la red frente a la disolución precoz. No actúa solo sobre el fibrinógeno. También activa las plaquetas a través de receptores de superficie de la familia PAR, y retroalimenta su propia formación al activar los factores V, VIII y XI, lo que explica buena parte de la velocidad con la que progresa la coagulación una vez iniciada. Y, en una paradoja solo aparente, participa en frenar el propio proceso que desencadena: cuando se une a la trombomodulina de la superficie endotelial, cambia de comportamiento y activa la proteína C, uno de los principales anticoagulantes fisiológicos del organismo. La protrombina es el zimógeno, la forma inactiva que circula de manera constante en el plasma sin ejercer ninguna acción proteolítica. La trombina es su versión activada, y solo aparece de manera transitoria y localizada, en el punto exacto de la lesión vascular. Confundir ambas es habitual fuera del ámbito clínico, pero la distinción tiene consecuencias prácticas: el tiempo de protrombina, una de las pruebas de laboratorio más solicitadas en medicina, mide justamente la velocidad con la que la protrombina se convierte en trombina por la vía extrínseca de la coagulación. Tampoco debe confundirse con la tromboplastina, que no es una enzima de la cascada final sino uno de los factores que la desencadenan desde el principio. No. Circula su precursor inactivo, la protrombina. La trombina solo existe de forma transitoria, en el lugar y el momento en que se necesita, y los mecanismos de control del organismo se encargan de que no se acumule libre en la circulación. Alexander Schmidt, un fisiólogo nacido en Estonia en 1831, la aisló en 1861 a partir de coágulos sanguíneos, en uno de los primeros trabajos que trataron la coagulación como un fenómeno enzimático y no como un simple cambio físico de la sangre. Sí, aunque este es un terreno de investigación más reciente. Se le atribuyen efectos sobre la proliferación celular, la reparación de tejidos y la respuesta inflamatoria, mediados por los mismos receptores PAR que activa sobre las plaquetas. El alcance clínico real de estas funciones todavía se está delimitando.Qué es la trombina
Cómo se activa
Qué hace
Diferenciación con la protrombina y otros factores
Preguntas frecuentes
¿La trombina circula normalmente en la sangre?
¿Quién descubrió la trombina y cuándo?
¿Tiene la trombina alguna función fuera de la coagulación?
Referencias
Entradas relacionadas
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026