DICCIONARIO MÉDICO
Tiroiditis de Riedel
La tiroiditis de Riedel es una tiroiditis fibrosante crónica en la que un tejido fibroso denso sustituye progresivamente al parénquima del tiroides y se extiende más allá de la cápsula glandular, invadiendo las estructuras cervicales vecinas. Es extremadamente rara, con una incidencia estimada en torno a 1 caso por cada 100.000 habitantes, y hoy se la considera una manifestación de la enfermedad sistémica relacionada con IgG4. En 1896 el cirujano alemán Bernhard Riedel presentó ante un congreso de cirugía celebrado en Berlín tres pacientes a los que había intervenido por un bocio de consistencia extraordinariamente dura. Riedel lo describió como Eisenharte Struma, "bocio duro como el hierro", porque el tejido era tan rígido que el bisturí apenas lo cortaba. Lo que encontró al analizarlo no era un tumor, sino una fibrosis densa, sin células malignas, que había reemplazado el tejido tiroideo normal y se extendía hacia la tráquea, el esófago, los vasos del cuello y los nervios laríngeos. Durante más de un siglo la enfermedad se consideró exclusivamente tiroidea, de causa desconocida. En las últimas dos décadas, el hallazgo de una infiltración abundante por células plasmáticas secretoras de IgG4 en los tejidos afectados ha cambiado esa visión. Hoy se la enmarca dentro de la enfermedad relacionada con IgG4, un espectro fibroinflamatorio sistémico que puede afectar también al páncreas, las vías biliares, las glándulas salivales, la órbita y el retroperitoneo. Algunos pacientes con tiroiditis de Riedel desarrollan con el tiempo fibrosis retroperitoneal, lo que refuerza la idea de que el tiroides es solo una de las dianas posibles de un proceso más amplio. La principal dificultad clínica de la tiroiditis de Riedel es que se parece a un carcinoma de tiroides. Un tiroides duro como una piedra, fijo a los tejidos vecinos, que crece y comprime, hace inevitable la sospecha de malignidad. Solo la biopsia permite confirmar que lo que hay es fibrosis y no tumor; esa confusión fue precisamente la razón por la que Riedel operó a sus tres primeros pacientes, convencido de que tenían un cáncer. Se diferencia con claridad de las demás tiroiditis crónicas y subagudas. A diferencia de la tiroiditis de Hashimoto, que también es crónica pero destruye el tiroides de forma gradual e indolora mediante linfocitos, la de Riedel produce una masa pétrea e invasiva que puede comprometer la vía aérea y los nervios del cuello. Tampoco se parece a la tiroiditis de De Quervain: esta no duele, no se asocia a infecciones virales y no se resuelve por sí sola. Porque así lo describió Bernhard Riedel en 1896: Eisenharte Struma. La consistencia pétrea del tiroides afectado era tan llamativa que Riedel la convirtió en seña de identidad del cuadro. En la práctica, esa dureza extrema es lo que lleva al cirujano a sospechar un cáncer. La enfermedad relacionada con IgG4 es un espectro fibroinflamatorio, descrito en las últimas décadas, en el que un mismo mecanismo inmunológico produce fibrosis excesiva en distintos órganos: páncreas, vías biliares, retroperitoneo, glándulas salivales, órbita. La tiroiditis de Riedel se ha reclasificado como una de sus manifestaciones, aunque no todos los pacientes con Riedel desarrollan afectación de otros órganos. No. Es una de las enfermedades tiroideas más raras que existen, con una incidencia estimada de alrededor de 1 caso por cada 100.000 habitantes.Qué es la tiroiditis de Riedel
El problema del diagnóstico diferencial
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama "bocio duro como el hierro"?
¿Qué tiene que ver con la enfermedad por IgG4?
¿Es frecuente?
Referencias
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