DICCIONARIO MÉDICO
Sobrecarga de cloruro amónico
La sobrecarga de cloruro amónico es una prueba de acidificación renal que consiste en administrar una carga ácida por vía oral para comprobar si el riñón consigue acidificar la orina por debajo de un umbral determinado. Se ha empleado clásicamente para estudiar la acidosis tubular renal distal, aunque su uso ha ido cediendo terreno a alternativas mejor toleradas. El nombre combina dos elementos. Sobrecarga se emplea aquí en su sentido de administración deliberada de una sustancia para poner a prueba una función del organismo, el mismo que utiliza la sobrecarga oral de glucosa. Cloruro amónico (NH4Cl) identifica la sal que se administra como carga ácida. El cloruro amónico se metaboliza en el hígado: el ion amonio se transforma en urea, y en ese proceso se libera un ion hidrógeno por cada molécula, generando una carga ácida que el organismo debe neutralizar y excretar. En una persona sana, el túbulo colector responde secretando ese exceso de hidrógeno mediante la H+-ATPasa de las células intercaladas tipo A, y la orina se acidifica hasta un pH bajo en pocas horas. Cuando esa secreción distal de hidrógeno está alterada, la orina no baja del umbral esperado por mucho ácido que se administre. Ese fallo es precisamente lo que la prueba busca poner de manifiesto. La sobrecarga de cloruro amónico fue descrita en 1959 por los nefrólogos británicos Oliver Wrong y H. E. F. Davies, quienes administraron 0,1 gramos de cloruro amónico por kilogramo de peso para forzar una acidificación urinaria máxima. Su trabajo, publicado en la revista Quarterly Journal of Medicine, sentó las bases de lo que durante décadas fue la prueba de referencia para la acidosis tubular renal distal. Para muchos pacientes, la dosis original resultaba difícil de tolerar: las náuseas y los vómitos eran frecuentes y en ocasiones obligaban a interrumpir la prueba. Con el tiempo se ensayaron protocolos con dosis menores repartidas en varios días, que reproducían el resultado de la prueba corta original con una tolerancia considerablemente mejor. La mala tolerancia digestiva del cloruro amónico impulsó, ya en este siglo, el desarrollo de una alternativa: la administración combinada de furosemida y fludrocortisona, que estimula la secreción distal de hidrógeno por una vía distinta (aumentando el sodio que llega al túbulo colector) y provoca una caída del pH urinario equivalente, con muchas menos molestias para el paciente. Estudios comparativos del grupo de Wrong en Londres mostraron resultados equiparables entre ambas pruebas en voluntarios sanos y en personas con acidosis tubular renal distal ya diagnosticada. En algunos centros, esta prueba ha sustituido a la sobrecarga clásica como primera opción de cribado. Los nefrólogos Oliver Wrong y H. E. F. Davies, que la publicaron en 1959 tras estudiar a pacientes con trastornos de la acidificación renal. El propio Wrong siguió investigando el equilibrio ácido-base y el metabolismo renal durante más de cinco décadas. Sobre todo por su tolerancia digestiva. La dosis de cloruro amónico necesaria para forzar la acidificación provoca con frecuencia molestias gástricas y vómitos, lo que ha llevado a muchos centros a preferir alternativas como la prueba con furosemida y fludrocortisona o, en la edad pediátrica, la medición del gradiente de pCO2 urinario tras estimulación con acetazolamida y bicarbonato. No. Solo evalúa la acidificación distal, el defecto característico de la acidosis tubular renal tipo 1. No aporta información sobre el tipo 2, en el que el problema es la reabsorción proximal de bicarbonato, ni sobre el tipo 4, ligado a un déficit o una resistencia a la aldosterona. Significa que el riñón consigue eliminar, junto con el amonio y la acidez titulable, el exceso de ácido que el metabolismo genera cada día. Es el mismo proceso que se describe con detalle en la entrada dedicada a la acidificación urinaria de este diccionario, y su alteración es uno de los datos que orientan hacia una acidosis tubular renal cuando se combina con una amoniuria inapropiadamente baja.Qué es la sobrecarga de cloruro amónico
Origen y evolución de la prueba
Diferenciación con la prueba de furosemida y fludrocortisona
Preguntas frecuentes
¿Quién diseñó la prueba?
¿Por qué se usa cada vez menos?
¿Sirve para diagnosticar cualquier acidosis tubular renal?
¿Qué significa exactamente «acidificar la orina»?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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