DICCIONARIO MÉDICO
Sinugrafía
La sinugrafía es una técnica de imagen que introduce un medio de contraste a través del orificio externo de un trayecto sinusal para visualizar su recorrido, su profundidad y sus posibles conexiones con estructuras vecinas. No debe confundirse con una exploración de los senos paranasales: el "seno" que aquí se estudia es un conducto patológico, no una cavidad anatómica normal. El nombre combina el latín sinus (curva, pliegue, concavidad) con el elemento griego -γραφία (-grafía), "descripción" o "representación gráfica". Ese mismo origen late en palabras tan distintas como el seno anatómico (paranasal, venoso) o el adjetivo sinusal, pero en sinugrafía el vocablo se emplea en un sentido quirúrgico, no anatómico: un seno, en patología, es un trayecto anormal y ciego que se abre a una sola superficie, casi siempre la piel o una mucosa. Conviene no confundirlo con esos senos anatómicos habituales, de estructura y función completamente distintas. Localizar el orificio externo del trayecto es el primer paso de la técnica. Una vez identificado, se introduce en él una cánula o un catéter fino y, a través de esa vía, se inyecta un contraste yodado hidrosoluble. Las radiografías o la fluoroscopia posteriores muestran entonces el dibujo completo del conducto: su longitud, su dirección, sus posibles bolsas laterales y cualquier comunicación con hueso, articulación o cavidad interna que explique su persistencia. La distinción entre seno y fístula es anatomopatológica, no una cuestión de matiz. La fístula comunica dos superficies epitelizadas (dos órganos huecos entre sí, o un órgano con la piel); el seno, en cambio, nace en un foco cerrado (un absceso, un hueso infectado, la raíz de un diente) y termina en una única abertura. Por eso la fistulografía traza un conducto con dos extremos comunicantes, mientras que la sinugrafía traza uno con un extremo ciego. Un ejemplo concreto ilustra bien la técnica: en el estudio de un trayecto sinusal de origen dental, el contraste líquido se sustituye a veces por una punta de gutapercha, introducida por el orificio cutáneo. En la radiografía, el extremo de esa punta señala directamente la raíz responsable de la infección, lo que permite identificar el diente causante sin necesidad de más pruebas. El sinus dental es, de hecho, uno de los trayectos sinusales estudiados con más frecuencia mediante esta familia de técnicas. Otros trayectos sinusales habituales aparecen en la osteomielitis crónica, cuando el hueso infectado drena de forma persistente hacia la piel, o en el seno pilonidal de la región sacrococcígea. La sinugrafía permite en esos casos delimitar cuánto se extiende el conducto antes de plantear su tratamiento quirúrgico. Durante décadas fue el único método disponible para cartografiar un trayecto sinusal profundo. Hoy compite con la ecografía de partes blandas y, sobre todo, con la tomografía computarizada y la resonancia magnética, que localizan el conducto sin depender de que el contraste consiga progresar por toda su longitud (algo que no siempre ocurre si hay pus, detritos o un trayecto muy tortuoso de por medio). Conserva, aun así, un valor propio en la evaluación dinámica bajo fluoroscopia y en los trayectos superficiales, donde sigue siendo una prueba sencilla y de bajo coste. No. Aunque comparten la raíz latina sinus, los senos paranasales son cavidades óseas normales llenas de aire, y su estudio radiológico se llama radiografía o tomografía de senos paranasales, no sinugrafía. La sinugrafía examina un tipo distinto de "seno": un trayecto patológico, no una cavidad anatómica. La fistulografía traza una fístula, un conducto que comunica dos superficies epitelizadas. La sinugrafía traza un seno, un trayecto que solo tiene una abertura y termina de forma ciega en el foco que lo originó. Introducir el catéter en un orificio ya existente suele causar, como mucho, una molestia leve. No requiere anestesia general ni ingreso hospitalario. Sí, aunque de forma más selectiva que antes. La tomografía computarizada y la resonancia magnética la han desplazado como primera opción en la mayoría de los casos, pero se mantiene útil cuando se necesita una evaluación en tiempo real o cuando el trayecto es superficial y accesible.Qué es la sinugrafía
Diferencia con la fistulografía
Vigencia actual de la técnica
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo que una radiografía de los senos paranasales?
¿Qué diferencia hay con la fistulografía?
¿Duele el procedimiento?
¿Sigue usándose hoy esta técnica?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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