DICCIONARIO MÉDICO
Fistulografía
La fistulografía es una técnica de imagen radiológica que consiste en introducir un medio de contraste a través del orificio de una fístula para visualizar su trayecto, su extensión y sus posibles comunicaciones con estructuras vecinas. El nombre combina el latín fistŭla (tubo, conducto) con el griego -γραφία (-graphía, «registro, descripción»). Se trata, pues, de un registro gráfico del conducto fistuloso, obtenido mediante rayos X tras rellenar su luz con una sustancia opaca a la radiación. Antes de la generalización de la resonancia magnética y la tomografía computarizada, la fistulografía era la principal herramienta para cartografiar trayectos fistulosos profundos. Hoy conserva su utilidad clínica en situaciones concretas, sobre todo cuando se necesita una evaluación dinámica en tiempo real bajo fluoroscopia. El radiólogo localiza el orificio externo de la fístula, limpia la piel circundante con solución antiséptica e introduce un catéter fino en la boca del trayecto. A través del catéter se inyecta un medio de contraste hidrosoluble yodado, mientras el equipo de fluoroscopia registra en tiempo real cómo el líquido rellena la fístula. Se obtienen radiografías en distintas proyecciones (anteroposterior, lateral, oblicua) para documentar la longitud del trayecto, la presencia de ramificaciones, la existencia de cavidades intermedias (abscesos) y la eventual comunicación con vísceras adyacentes. Cuando la fluoroscopia convencional resulta insuficiente, la inyección de contraste puede realizarse bajo control de tomografía computarizada (fistulografía por TC), lo que ofrece mayor resolución espacial y facilita la planificación quirúrgica. La fistulografía se solicita cuando interesa conocer con precisión el recorrido de una fístula antes de operarla. Las fístulas enterocutáneas posquirúrgicas, las fístulas pilonidales complejas con trayectos múltiples y las fístulas cutáneas de origen incierto (donde es necesario averiguar si comunican con una víscera profunda) son indicaciones habituales. También se emplea para valorar fístulas arteriovenosas en el contexto del acceso vascular para hemodiálisis, aunque en este ámbito el término más frecuente es fistulograma. Ha perdido protagonismo frente a la resonancia magnética en la evaluación de las fístulas perianales complejas, donde la RM aporta mejor contraste tisular sin radiación ionizante. Puede causar molestias al inyectar el contraste, sobre todo si la fístula es estrecha o está parcialmente estenótica. En general no requiere anestesia general; basta con anestesia local en el punto de entrada del catéter. Estrictamente, la fistulografía es el procedimiento (la técnica) y el fistulograma es la imagen resultante, pero en la práctica clínica ambos términos se emplean de manera intercambiable. Ninguno de los dos. El contraste se inyecta directamente en la boca de la fístula, lo que permite opacificar exclusivamente el trayecto patológico sin interferencia de otras estructuras.Qué es la fistulografía
Procedimiento
Indicaciones principales
Preguntas frecuentes
¿Es dolorosa la fistulografía?
¿Fistulografía y fistulograma son lo mismo?
¿Se utiliza contraste oral o intravenoso?
Referencias
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