DICCIONARIO MÉDICO
Fistulotomía
La fistulotomía es una técnica quirúrgica que consiste en seccionar longitudinalmente el techo de un trayecto fistuloso para convertirlo en una herida abierta. A diferencia de la fistulectomía, no extirpa el conducto, sino que lo expone para que cierre por segunda intención desde el fondo hacia la superficie. El término se forma con el latín fistŭla (tubo, conducto) y el griego -τομία (-tomía), que indica «corte, incisión». Mientras que el sufijo -ectomía implica extirpar, -tomía implica solo abrir. La distinción es directa: la fistulectomía saca; la fistulotomía raja. Se trata de la técnica más antigua y la más empleada para el manejo de las fístulas perianales simples (interesfintéricas y transesfintéricas bajas). Su eficacia supera el 90 % en estas indicaciones, con tasas de recidiva inferiores al 5 %, según las series publicadas en la literatura coloproctológica. El cirujano introduce un estilete o sonda acanalada a través del orificio externo de la fístula hasta localizar el orificio interno en el canal anal. Una vez identificado el trayecto, secciona con bisturí o electrocauterio todo el tejido situado por encima de la sonda, de manera que el túnel cerrado se transforma en un surco abierto. A continuación se legra el fondo para retirar el tejido de granulación y, opcionalmente, se marsupializan los bordes de la herida (se suturan los bordes cutáneos al lecho para reducir la superficie cruenta). La herida resultante cicatriza desde el fondo hacia arriba. El tiempo de curación oscila generalmente entre cuatro y seis semanas, durante las cuales el cuidado local de la herida resulta necesario para evitar que los bordes cutáneos se cierren prematuramente y atrapen una nueva colección. La fistulotomía se reserva para fístulas que atraviesan una cantidad mínima de músculo esfintérico, porque la sección del esfínter es inherente a la técnica. En fístulas interesfintéricas o transesfintéricas bajas, la porción de esfínter seccionada es lo bastante pequeña como para que la continencia no se resienta de forma significativa. En cambio, cuando el trayecto cruza una proporción considerable del esfínter externo (fístulas altas, supraesfintéricas o extraesfintéricas), la fistulotomía puede comprometer la continencia anal. En esas situaciones se recurre a técnicas que preservan el esfínter, como el sedal de sección diferida, el colgajo de avance rectal o la ligadura interesfintérica del trayecto (LIFT). Merece atención especial la anatomía femenina: el aparato esfinteriano es más delgado en la comisura anterior, lo que obliga a extremar la prudencia si la fístula se localiza en esa zona. La fistulotomía abre el techo del túnel y deja el fondo in situ; la fistulectomía extirpa el túnel entero. La herida de la fistulotomía es más pequeña y cicatriza antes, pero no proporciona pieza quirúrgica para estudio histológico. Cuando el cirujano necesita confirmar la causa de la fístula bajo el microscopio, la fistulectomía es la opción preferida. Un sedal (seton) es un hilo de seda, goma o material sintético que se pasa a través del trayecto fistuloso y se deja anudado. Cuando se ajusta progresivamente, va seccionando el esfínter de forma lenta, lo que permite que el músculo cicatrice por detrás del corte. Es, en esencia, una fistulotomía diferida en el tiempo. En la mayoría de los casos, no. Se realiza de forma ambulatoria con anestesia regional o local y sedación. El paciente suele recibir el alta el mismo día.Qué es la fistulotomía
Principio quirúrgico
Indicaciones y limitaciones
Preguntas frecuentes
¿En qué se diferencia de la fistulectomía en términos prácticos?
¿Qué es un sedal y cómo se relaciona con la fistulotomía?
¿La fistulotomía requiere ingreso hospitalario?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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