DICCIONARIO MÉDICO
Sínfisis
La sínfisis es un tipo de articulación cartilaginosa en la que dos superficies óseas quedan unidas por un disco de fibrocartílago, sin cavidad sinovial y con un grado de movimiento limitado. Es el mismo modelo estructural que la anatomía humana repite en puntos muy distintos del esqueleto: el pubis, los cuerpos vertebrales, la mandíbula fetal. En anatomía, la sínfisis es una variedad de anfiartrosis, es decir, una articulación de movilidad reducida en la que el elemento de unión no es líquido sinovial sino una lámina de fibrocartílago interpuesta entre los dos extremos óseos. Ese disco actúa como amortiguador y da a la articulación una resistencia notable frente a fuerzas de compresión. La palabra procede del griego σύμφυσις (sýmphysis), formado por σύν (syn, "con") y φύσις (physis, "crecimiento"): "crecer juntos". Hipócrates ya la empleaba en el siglo V a. C. con un sentido genérico de juntura articular; fue Galeno, en el siglo II d. C., quien la aproximó al significado anatómico que conserva hoy. Llegó al castellano en 1556, de la mano de Juan Valverde de Amusco, uno de los primeros autores en escribir sobre anatomía humana en lengua española. El diccionario académico recoge además una segunda acepción, poco usada en anatomía descriptiva: la adherencia de dos órganos o tejidos como consecuencia de un proceso inflamatorio. Los dos sentidos comparten la misma idea de fondo, la de una unión que antes no existía. El fibrocartílago que forma el núcleo de toda sínfisis es un tejido denso, rico en fibras de colágeno, capaz de tolerar la compresión repetida sin desgastarse con facilidad. A diferencia de lo que ocurre en la sincondrosis, donde el cartílago es hialino y con frecuencia acaba sustituido por hueso, el fibrocartílago de la sínfisis no se osifica: la articulación permanece así durante toda la vida adulta. Hay una excepción a esa norma, y está en la cara. Durante la vida fetal, las dos mitades de la mandíbula permanecen separadas y se unen en la línea media por la llamada sínfisis mentoniana, que se fusiona por completo durante el primer año de vida. Algunos autores discuten si esa unión llega a contener verdadero fibrocartílago o si se trata más bien de una línea de sutura que después se osifica. Sea cual sea la respuesta exacta, es la única de las sínfisis humanas que termina convertida en hueso. La más conocida es la sínfisis púbica, que une los dos huesos del pubis en la parte anterior de la pelvis. En la columna vertebral, el disco intervertebral sostiene lo que se conoce como sínfisis intervertebral, presente en casi todos los niveles del raquis. Ninguna de las dos permite, por separado, más que unos pocos grados o milímetros de movimiento. Por sí sola, una sínfisis aislada apenas aporta nada. Cuando muchas actúan encadenadas, como sucede a lo largo de toda la columna, la suma de esos pequeños desplazamientos permite absorber impactos y dota al conjunto de una flexibilidad que ninguna vértebra individual podría ofrecer. Conviene no confundir la sínfisis con la sinostosis: en esta última no queda ningún resto de cartílago, los dos huesos se sueldan directamente y forman una sola pieza, como sucede en el cráneo adulto tras el cierre de las suturas. La sínfisis, en cambio, conserva siempre su disco fibrocartilaginoso. Frente a la diartrosis, articulación con cavidad sinovial propia y amplia libertad de movimiento, la sínfisis carece de cápsula articular verdadera y su recorrido es mínimo. Entre ambos extremos, el de la inmovilidad casi total y el de la gran movilidad, la sínfisis ocupa un lugar intermedio que le es propio. Sí. En medicina general, el término también designa la adherencia de dos superficies o tejidos como consecuencia de un proceso inflamatorio, sin relación con el hueso ni con el cartílago articular. Ese uso, recogido por la Real Academia Española como segunda acepción, explica por qué a veces se lee la palabra en contextos ajenos a la anatomía del esqueleto. No exactamente. Ambas son articulaciones cartilaginosas, pero se diferencian en el tipo de cartílago que las forma (fibrocartílago frente a cartílago hialino) y en si acaban osificándose con el tiempo. Por separado, cada sínfisis aporta poco: apenas permite un desplazamiento mínimo entre las dos superficies óseas que une. El valor aparece cuando varias funcionan en cadena, como ocurre en la columna vertebral, donde decenas de pequeños movimientos individuales se suman para producir la flexión, la extensión o la rotación del tronco. Ese diseño distribuido reparte también el esfuerzo mecánico entre muchas articulaciones pequeñas en lugar de concentrarlo en una sola, lo que reduce el desgaste de cada una de ellas. Es, en cierto modo, el mismo principio que emplea una cadena de bicicleta: ningún eslabón se dobla apenas, pero el conjunto permite un giro completo. Solo en un caso, y está en la cara. La sínfisis mandibular fetal se fusiona por completo durante el primer año de vida, y lo que era una articulación pasa a ser una única pieza ósea. El resto de sínfisis del cuerpo conserva su disco de fibrocartílago intacto durante toda la vida adulta.Qué es la sínfisis
Composición y comportamiento de la articulación
Localizaciones principales en el esqueleto
Diferenciación con otras articulaciones cartilaginosas
Preguntas frecuentes
¿Se usa la palabra "sínfisis" fuera de la anatomía ósea?
¿Es lo mismo una sínfisis que una sincondrosis?
¿Para qué sirve realmente tener varias sínfisis en el mismo esqueleto?
¿Puede una sínfisis acabar convertida en hueso?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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