DICCIONARIO MÉDICO
Síndrome de apneas del sueño
El síndrome de apneas del sueño es el trastorno respiratorio que agrupa los episodios repetidos de interrupción o reducción del flujo aéreo durante el sueño, con las caídas de oxígeno en sangre y los despertares breves que esos episodios provocan. No es un evento aislado: es la repetición de decenas de estos episodios a lo largo de la noche, con una gravedad que se mide precisamente por su frecuencia. El nombre agrupa bajo la etiqueta de síndrome la repetición cíclica de apneas y hipopneas, dos eventos que se cuantifican juntos porque comparten mecanismo y consecuencia fisiológica. La denominación se fijó en 1976, cuando el equipo de Guilleminault empleó el término para describir a un grupo de pacientes con apneas nocturnas repetidas y somnolencia diurna excesiva. Antes de esa fecha la literatura médica carecía de un nombre unificado para el cuadro, y los casos se describían de forma dispersa según la especialidad que los atendiera. La gravedad se establece mediante el índice de apnea-hipopnea, que cuenta cuántos episodios se producen por hora de sueño. A partir de cierto umbral, la presencia de somnolencia diurna u otros síntomas asociados permite hablar de síndrome propiamente dicho y no solo de un hallazgo aislado en una prueba de sueño. Se distinguen tres formas según el mecanismo que interrumpe la respiración. En la variante obstructiva, la más frecuente con diferencia, los músculos de la faringe se relajan durante el sueño y la vía aérea superior se colapsa pese a que el centro respiratorio del encéfalo sigue enviando con normalidad la orden de respirar. En la variante central sucede justo lo contrario: es el propio encéfalo el que deja de emitir esa orden, sin que exista ningún obstáculo mecánico en la vía aérea. Existe, además, una forma mixta o compleja, en la que ambos mecanismos coexisten en el mismo paciente; ocurre con cierta frecuencia cuando aparecen episodios centrales tras iniciar el tratamiento de una apnea obstructiva, un fenómeno que algunos autores denominan apnea central emergente del tratamiento. Conviene no confundirlo con el síndrome de Pickwick, un nombre hoy en desuso tomado de un personaje obeso y somnoliento de Charles Dickens. Aquel término designaba lo que la medicina actual llama síndrome de hipoventilación por obesidad: una entidad distinta, definida por la combinación de obesidad y acumulación diurna de dióxido de carbono, que con frecuencia coexiste con la apnea obstructiva pero que no se define por ella ni se limita a ella. En España, entre el 3 y el 6% de la población adulta presenta un cuadro sintomático, mientras que hasta una cuarta parte de la población muestra un índice de apnea-hipopnea elevado sin llegar necesariamente a la repercusión clínica que define el síndrome. La prevalencia aumenta con la edad, el sobrepeso y el sexo masculino, aunque el infradiagnóstico es notable, sobre todo entre las mujeres, que tienden a consultar menos y a presentar cansancio antes que somnolencia franca. En la infancia el cuadro tiene otro perfil. Afecta a entre el 1 y el 2% de los niños y su causa más frecuente es la hipertrofia de las amígdalas y las adenoides, no el sobrepeso, aunque la obesidad infantil gana peso como factor asociado en los estudios más recientes. No. El ronquido es un ruido producido por la vibración de los tejidos blandos de la faringe y puede darse sin que la respiración llegue a interrumpirse. El síndrome exige, además del ronquido habitual, episodios documentados de apnea o hipopnea y, generalmente, repercusión sobre el descanso o el estado de vigilia. Sí. El sobrepeso es el factor de riesgo más estudiado, pero una vía aérea estrecha por razones anatómicas, un maxilar retraído o una lengua voluminosa pueden producir el mismo colapso faríngeo en personas con un peso normal. No, porque el mecanismo es opuesto: en una falla la vía aérea, en la otra falla la señal nerviosa que ordena respirar. Ambas comparten, sin embargo, las consecuencias sobre la oxigenación y la calidad del sueño. Los episodios repetidos de caída de oxígeno y los microdespertares asociados se relacionan con un mayor riesgo de hipertensión arterial y de enfermedad cardiovascular a medio y largo plazo, además de con un exceso de accidentes de tráfico y laborales atribuido a la somnolencia diurna. Consulte también la información clínica completa sobre la apnea obstructiva del sueño Si busca información sobre el diagnóstico y el tratamiento de la variante obstructiva, la más frecuente del síndrome, puede consultar la página de síndrome de apnea obstructiva del sueño, elaborada por la Unidad del Sueño de la Clínica Universidad de Navarra.Qué es el síndrome de apneas del sueño
Clasificación
Diferenciación
Epidemiología
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo roncar que tener el síndrome de apneas del sueño?
¿Puede aparecer sin obesidad?
¿La apnea central y la obstructiva se tratan igual?
¿Aumenta el riesgo cardiovascular?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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