DICCIONARIO MÉDICO
Shock distributivo
El shock distributivo es la categoría de shock en la que ni el volumen de sangre ni la bomba cardíaca fallan de entrada: lo que se rompe es el tono de los vasos sanguíneos, que se dilatan de forma generalizada y reparten mal la sangre disponible por el cuerpo. Distributivo viene del latín distribuere, «repartir». El nombre apunta directamente al mecanismo: no hay menos sangre ni un corazón más débil, hay una mala distribución de ambos. Los vasos periféricos pierden su tono normal, se dilatan de forma difusa y caen las resistencias vasculares sistémicas, lo que a su vez hace caer la presión arterial aunque el gasto cardíaco esté conservado o incluso elevado. Es, además, el tipo de shock más frecuente en las unidades de críticos, con la excepción de las unidades específicamente cardiológicas, donde predomina el shock cardiogénico. Ocupa, según distintas series, hasta dos tercios de los casos de shock que llegan a un servicio de urgencias o una unidad de cuidados intensivos. El más habitual, con diferencia, es el shock séptico, en el que la infección desencadena una liberación masiva de mediadores vasodilatadores. El shock anafiláctico comparte el mismo desenlace vascular, aunque por una vía inmunológica distinta, mediada por la degranulación de mastocitos y basófilos. Existe un tercer subtipo, el shock neurogénico, que aparece tras una lesión medular alta cuando se pierde el tono simpático que mantiene contraídos los vasos periféricos. No debe confundirse con el shock espinal: los dos comparten origen traumático en la médula, pero el espinal es un fenómeno neurológico de pérdida de reflejos, mientras que el neurogénico es propiamente hemodinámico, con hipotensión y bradicardia por la interrupción del sistema simpático. Con menos frecuencia, ciertas endocrinopatías, como la insuficiencia suprarrenal aguda, o la exposición a determinadas toxinas, producen el mismo cuadro de vasoplejia generalizada. Distintos mediadores biológicos convergen en el mismo efecto: óxido nítrico, citocinas inflamatorias, histamina o prostaglandinas, según la causa, relajan el músculo liso de las arteriolas y aumentan la permeabilidad capilar. Ese segundo efecto es tan importante como el primero, porque el plasma se escapa hacia el espacio intersticial y añade un componente de hipovolemia relativa al problema de fondo, incluso cuando el volumen total de líquidos corporales no ha cambiado. Por eso la piel, en las fases iniciales del shock distributivo, suele estar caliente y enrojecida, al contrario que en los otros tres tipos de shock, donde la vasoconstricción compensadora deja la piel fría y pálida. Con el tiempo, si el cuadro progresa, los mecanismos compensadores acaban imponiéndose y ese patrón «caliente» puede virar hacia uno frío. Porque en el shock distributivo el problema es la vasodilatación periférica en sí, así que la sangre sigue llegando a la piel, incluso en exceso al principio. En el resto de tipos de shock, la piel fría es señal de que el organismo está redirigiendo la sangre hacia los órganos vitales a costa de la periferia. La sepsis, con diferencia. El shock séptico concentra la mayoría de los casos de shock distributivo que se atienden en las unidades de críticos. No. El neurogénico es uno de los subtipos que caben dentro de la categoría distributiva, junto al séptico y al anafiláctico. La palabra distributivo nombra el mecanismo común; neurogénico, séptico y anafiláctico nombran su causa concreta.Qué es shock distributivo
Subtipos
Mecanismo
Preguntas frecuentes
¿Por qué la piel está caliente en el shock distributivo, y fría en los demás?
¿Cuál es la causa más frecuente de shock distributivo?
¿Shock distributivo y shock neurogénico son lo mismo?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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