DICCIONARIO MÉDICO
Shock espinal
El shock espinal es la pérdida temporal de toda la actividad refleja, motora y sensitiva por debajo del nivel de una lesión medular, un fenómeno neurológico que, pese al nombre que comparte con el resto de tipos de shock, no implica colapso circulatorio alguno. El fisiólogo escocés Robert Whytt describió ya en 1750 la pérdida de sensibilidad y de fuerza motora que sigue a una lesión de la médula espinal, con recuperación gradual de los reflejos con el tiempo, aunque no llegó a bautizar el fenómeno. Fue el fisiólogo inglés Marshall Hall quien, hacia 1840, acuñó la expresión «shock espinal» para nombrarlo, en un intento de separar la hipotensión de origen hemorrágico de la que se debía a una lesión de la médula. La palabra shock, aplicada aquí, genera una confusión frecuente: no describe un fallo circulatorio, como en el resto de la familia de los shocks, sino la interrupción brusca de las vías nerviosas descendentes que mantienen el tono de las neuronas medulares. Por debajo del nivel de la lesión, la médula queda temporalmente «apagada»: parálisis flácida, ausencia de reflejos y pérdida de la función sensorial y autónoma. John Ditunno y su equipo propusieron en 2004 un modelo de cuatro fases para describir cómo se recuperan los reflejos tras la lesión, un proceso gradual y no un simple apagado y encendido. La fase 1, entre las 0 y las 24 horas, se caracteriza por arreflexia o hiporreflexia, ligada a la hiperpolarización de las motoneuronas. La fase 2, entre el primer y el tercer día, trae el reinicio de algunos reflejos, favorecido por una mayor sensibilidad de las neuronas a los neurotransmisores que aún les llegan. Entre la primera semana y el primer mes, la fase 3 trae un crecimiento de nuevas conexiones sinápticas sostenido por los propios axones, con los primeros signos de hiperreflexia. La fase 4, que puede extenderse de uno a doce meses, consolida ese crecimiento sináptico desde el cuerpo neuronal y da paso a la espasticidad que caracteriza la fase crónica de la lesión medular. El propio Ditunno subrayó que esta progresión no es binaria: algunos reflejos solo se deprimen sin llegar a desaparecer del todo, y su regreso no sigue un patrón perfectamente ordenado en todos los pacientes. Es la confusión más habitual, y también la más relevante. El shock espinal y el shock neurogénico comparten origen, una lesión de la médula espinal, pero describen fenómenos distintos que además pueden coincidir en el tiempo sin ser lo mismo. El shock espinal es un fenómeno neurológico: parálisis flácida y arreflexia por la pérdida de las vías excitatorias descendentes. El shock neurogénico es un fenómeno hemodinámico, un subtipo de shock distributivo causado por la pérdida del tono simpático, con hipotensión y bradicardia, típico de las lesiones por encima de la sexta vértebra torácica. Pueden presentarse juntos tras una misma lesión medular alta, pero uno no implica el otro: puede haber shock espinal sin inestabilidad hemodinámica relevante, y puede haber compromiso hemodinámico por pérdida del tono simpático sin que exista la arreflexia característica del shock espinal. Es variable. El propio modelo de Ditunno lo describe repartido en cuatro fases que, en conjunto, pueden extenderse desde el primer día hasta doce meses después de la lesión, aunque la mayor parte de la recuperación de reflejos ocurre en las primeras semanas. No, no por sí mismo. El shock espinal es un fenómeno neurológico de pérdida de reflejos, sin colapso circulatorio. La hipotensión que a veces acompaña a las lesiones medulares altas corresponde al shock neurogénico, una entidad distinta que puede coincidir con él en el tiempo. El fisiólogo inglés Marshall Hall, hacia 1840. El fenómeno en sí ya lo había descrito un siglo antes el escocés Robert Whytt, aunque sin darle ese nombre.Qué es shock espinal
Las cuatro fases de Ditunno
Diferenciación con el shock neurogénico
Preguntas frecuentes
¿Cuánto dura el shock espinal?
¿El shock espinal baja la tensión arterial?
¿Quién acuñó el término shock espinal?
Referencias
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