DICCIONARIO MÉDICO
Seudodominante
La herencia seudodominante es el patrón por el que una enfermedad genética recesiva aparece en dos o más generaciones sucesivas de una misma familia, imitando la transmisión vertical propia de un carácter dominante. El trastorno de fondo sigue siendo recesivo. Lo que cambia es la probabilidad de que dos portadores se crucen, algo mucho más frecuente en familias consanguíneas o en poblaciones donde una misma mutación circula con alta frecuencia. El término combina el prefijo seudo, del griego pseudḗs («falso»), con dominante, del latín dominans («que domina»). Describe un árbol genealógico que aparenta seguir la ley de la dominancia mendeliana sin hacerlo en realidad. Detrás sigue habiendo una herencia recesiva ordinaria: la enfermedad exige dos copias del alelo mutado, una de cada progenitor. Cuando un individuo homocigoto afectado tiene descendencia con una persona heterocigota portadora, la mitad de los hijos hereda las dos copias alteradas y desarrolla la enfermedad. Es la misma proporción, un 50 %, que cabría esperar de un carácter dominante. El parecido termina ahí. Para que se dé ese cruce entre homocigoto y heterocigoto hace falta que los portadores del alelo mutado no sean raros en el entorno reproductivo de la familia. La consanguinidad lo facilita, porque los parientes comparten con más probabilidad un mismo antepasado y, con él, la misma variante genética; algo semejante ocurre en poblaciones geográficamente aisladas o con matrimonios endogámicos sostenidos durante generaciones, donde ciertas mutaciones recesivas alcanzan una frecuencia inusualmente alta sin que medie parentesco cercano en cada caso concreto. El fenómeno se ha documentado, entre otras, en la hiperoxaluria primaria tipo 1, en formas de retinosis pigmentaria ligadas a los genes EYS y PDE6B, y en el hipotiroidismo congénito por bocio debido a mutaciones del gen TPO. En este último caso se describió una familia no consanguínea en la que dos hermanos y su padre parecían transmitir la enfermedad de forma dominante; el estudio molecular reveló que la madre, sana en apariencia, era portadora heterocigota de una segunda mutación distinta a la del padre, y que cada hijo había heredado una copia de cada uno. Existe además una variante distinta del mismo nombre, propia de los genes ligados al cromosoma X: como los varones solo tienen una copia de ese cromosoma, una sola mutación recesiva basta para que el rasgo se exprese. La hemofilia y el daltonismo rojo-verde se citan como ejemplos clásicos. Aquí la «falsa dominancia» no depende de la consanguinidad, sino de la hemicigosis masculina. La confusión tiene consecuencias prácticas. Si un genetista interpreta el árbol familiar como dominante, calculará mal el riesgo de recurrencia para el resto de la familia. La pista suele estar en las ramas menos visibles del árbol: primos, tíos o descendientes de otras líneas que resultan portadores sanos, algo que no tendría sentido en una enfermedad dominante genuina, donde basta una copia del alelo para enfermar y la transmisión no depende de con quién se tenga descendencia. La prueba genética dirigida a los progenitores, más que la sola lectura del pedigrí, es lo que permite distinguir ambos patrones. Sin ese dato, dos generaciones seguidas afectadas pueden llevar a un diagnóstico erróneo del modo de herencia. De seudo- («falso») y dominante. El nombre describe la apariencia del árbol genealógico, no la naturaleza biológica del trastorno, que en el sentido clásico del término sigue siendo recesiva. No. La codominancia es la expresión simultánea de dos alelos distintos en un mismo individuo, como ocurre con los grupos sanguíneos AB. La seudodominancia no altera la relación entre alelos: solo afecta a cómo se distribuye la enfermedad en el árbol familiar. Sí, y de hecho ocurre con cierta frecuencia. Basta con que la mutación circule con una frecuencia relativamente alta en la población de origen de ambos progenitores, aunque no exista un parentesco identificable entre ellos. No directamente. El tratamiento depende de la enfermedad recesiva concreta, no del patrón con que se haya transmitido en esa familia.Qué es la herencia seudodominante
Mecanismo y papel de la consanguinidad
Diferenciación con la herencia dominante verdadera
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre?
¿Es lo mismo que la codominancia?
¿Puede darse sin antecedentes familiares conocidos de consanguinidad?
¿Afecta al tratamiento de la enfermedad de base?
Referencias
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