DICCIONARIO MÉDICO

Ritmo d

El ritmo D es la designación alfabética de la banda delta del electroencefalograma, la actividad eléctrica cerebral de frecuencia inferior a 4 Hz. Es la más lenta de las cinco bandas clásicas del registro y, salvo en la infancia, solo aparece de forma fisiológica durante el sueño profundo.

Qué es el ritmo D

La letra griega delta (Δ, δ) es la cuarta del alfabeto. Cuando W. Grey Walter, un joven fisiólogo inglés que trabajaba en el Maudsley Hospital de Londres, describió en 1936 una actividad todavía más lenta que la ya conocida onda alfa, siguió simplemente el orden alfabético que Hans Berger había abierto siete años antes con sus registros de ritmo A y ritmo B. De ahí el nombre delta, y de su letra latina equivalente, la abreviatura ritmo D con la que también se conoce esta banda en algunos textos.

Walter publicó su hallazgo en The Lancet bajo el título "The location of cerebral tumours by electroencephalography". No buscaba describir el sueño, sino localizar tumores cerebrales: observó que sobre el tejido afectado por una lesión aparecían ondas mucho más lentas y de mayor voltaje que en el resto del registro. Esa asociación entre actividad delta focal y patología estructural sigue siendo, casi un siglo después, uno de los signos más fiables de la electroencefalografía clínica.

Mecanismo y contexto fisiológico

El ritmo D se sitúa por debajo de 4 Hz y alcanza los voltajes más altos de todo el electroencefalograma, en ocasiones hasta 100 o 200 microvoltios. Esa amplitud refleja un grado de sincronización neuronal muy elevado: mientras que la vigilia activa dispersa la actividad cortical en múltiples frecuencias, el sueño profundo la reduce a un puñado de osciladores talamocorticales disparando al unísono.

En el adulto sano y despierto, el ritmo D no debería aparecer. Su presencia durante la vigilia se interpreta como signo de disfunción cerebral, ya sea difusa (encefalopatías de causas muy diversas) o focal, en cuyo caso suele apuntar a una lesión de la sustancia blanca subyacente. La excepción es la infancia: en lactantes y niños pequeños el ritmo D es parte normal del trazado, y su progresiva desaparición con la edad se toma como un signo indirecto de maduración de la corteza cerebral.

El ritmo D durante el sueño

Domina la fase N3 del sueño no REM, la etapa más profunda, también llamada sueño de ondas lentas. Cuanto mayor es la proporción de ritmo D en un registro, más profundo se considera el sueño de esa persona en ese momento; es, junto con los husos y los complejos K de la fase N2, uno de los criterios que un técnico de sueño usa para clasificar cada segmento de una polisomnografía. Con la edad, el tiempo que se pasa en N3 se reduce de forma progresiva, lo que explica en parte por qué el sueño de las personas mayores resulta más superficial y fragmentado.

Diferenciación con otras bandas y otros ritmos

Conviene no confundir el ritmo D con el ritmo Q, la banda inmediatamente superior en frecuencia (entre 4 y 8 Hz), ni con las ondas alfa y beta, propias de la vigilia. Tampoco tiene relación alguna con el uso que la cardiología hace de la palabra "ritmo": cuando se habla de ritmo cardiaco o de ritmo sinusal, la coincidencia terminológica es pura casualidad; una banda describe frecuencias eléctricas cerebrales, la otra la cadencia de los latidos.

Preguntas frecuentes

¿Por qué se llama ritmo D y no ritmo delta?

Ambos nombres designan lo mismo. La letra latina D es simplemente la forma abreviada de la letra griega delta, y ambas convenciones conviven en la bibliografía según la época y el autor.

¿Es grave tener ritmo D en un electroencefalograma?

Depende por completo del contexto. Durante el sueño es del todo normal, incluso deseable. Durante la vigilia de un adulto, no.

¿A qué velocidad exacta corresponde?

La mayoría de los textos fija el límite superior en 4 Hz, aunque algunas clasificaciones más antiguas lo situaban en 3,5 Hz. No hay un límite inferior universal; en la práctica, cualquier oscilación por debajo de la banda theta se considera delta.

¿El ritmo D tiene alguna utilidad fuera del sueño y la neurología?

Su detección forma parte de los criterios que definen la muerte cerebral y de la valoración de la profundidad anestésica durante ciertas cirugías, dos usos bastante alejados del laboratorio de sueño donde se le suele asociar.

Referencias

  1. Electroencefalograma. MedlinePlus enciclopedia médica. Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU.
  2. Fisiología de la actividad eléctrica del cerebro: electroencefalografía. Departamento de Fisiología, Facultad de Medicina, UNAM.
  3. Patel AK, Reddy V, Araujo JF. Physiology, Sleep Stages. StatPearls. Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU.
  4. Early history of electroencephalography and establishment of the American Clinical Neurophysiology Society. J Clin Neurophysiol / ASET.

Entradas relacionadas

  • Ritmo A. Banda alfa del electroencefalograma, entre 8 y 12 Hz, propia de la vigilia relajada con los ojos cerrados.
  • Ritmo B. Banda beta del electroencefalograma, entre 12 y 20 Hz, dominante durante la vigilia activa y la concentración.
  • Ritmo Q. Banda theta del electroencefalograma, entre 4 y 8 Hz, típica de la somnolencia y de la infancia.
  • Electroencefalografía. Técnica de registro de la actividad eléctrica cerebral de la que proceden las distintas bandas de frecuencia.
  • Sueño. Estado fisiológico en el que domina el ritmo D durante sus fases más profundas.

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