DICCIONARIO MÉDICO

Revascularización

Revascularización es la restauración, casi siempre por medios quirúrgicos o mediante catéter, del aporte de sangre a un territorio del cuerpo que lo había perdido por la obstrucción de una arteria. El corazón, el cerebro y las piernas son los territorios donde el término se emplea con más frecuencia, porque son los que peor toleran la falta de riego. La angiogénesis, el proceso por el que el propio organismo genera vasos nuevos de forma espontánea, es cosa aparte: la revascularización, salvo raras excepciones, es una intervención deliberada de un cirujano o de un especialista en radiología vascular.

Qué es la revascularización

La palabra une el prefijo re-, en el sentido de restaurar algo perdido, con vascularizar, dotar de vasos, del latín vas, vasis. Es un término técnico relativamente reciente, acuñado ya bien entrado el siglo XX conforme se desarrollaban las primeras técnicas para reabrir arterias obstruidas. De hecho, ni siquiera figura hoy en el diccionario general de la Real Academia Española: un artículo publicado en 2020 en Revista Española de Cardiología lo cita, junto a otras decenas de tecnicismos médicos de uso corriente, entre las voces ausentes del diccionario académico.

En sentido estricto, la revascularización no es una técnica, sino un objetivo: recuperar el flujo sanguíneo de un territorio isquémico. Ese objetivo puede alcanzarse por caminos distintos, y cada uno de ellos tiene su propia entrada en este diccionario.

Cómo se restaura el flujo

Existen dos grandes familias de técnicas. La primera es quirúrgica: el bypass, en el que se utiliza un vaso propio del paciente, habitualmente una vena safena o la arteria mamaria interna, para crear una vía alternativa que rodea el tramo obstruido sin necesidad de eliminarlo. La segunda es endovascular: la angioplastia, que introduce un catéter con un balón hasta el punto estrechado y lo dilata desde dentro, a menudo seguida de la colocación de un stent para mantener la arteria abierta. Ninguna de las dos es mejor de forma absoluta; la elección depende del territorio afectado, del número de vasos implicados y del estado general del paciente.

Historia

El primer intento serio de revascularizar un corazón isquémico no fue una derivación, sino un implante: en 1951, en Montreal, Arthur Vineberg introdujo directamente la arteria mamaria interna dentro del músculo cardíaco, confiando en que acabaría formando nuevos canales hacia el tejido isquémico. Funcionó de forma parcial y abrió camino a lo que vendría después.

El primer bypass coronario propiamente dicho, con anastomosis directa de la arteria mamaria interna a una coronaria, lo realizó Vasili Kolesov en Leningrado en 1964. Tres años más tarde, el 9 de mayo de 1967, René Favaloro llevó a cabo en la Cleveland Clinic el primer bypass aortocoronario con un injerto de vena safena invertida, la técnica que acabaría estandarizándose y extendiéndose por el mundo entero. La vía percutánea llegó una década después: en 1977, Andreas Grüntzig realizó la primera angioplastia coronaria transluminal, con la que por primera vez fue posible revascularizar sin abrir el tórax.

Diferenciación con conceptos vecinos

La revascularización se confunde a veces con la reperfusión, aunque no son lo mismo. La reperfusión es el fenómeno más amplio: la simple llegada de sangre a un tejido que antes carecía de ella, sea cual sea la causa. Puede producirse de forma espontánea, mediante fármacos que disuelven un coágulo, o precisamente mediante una revascularización. Esta última designa, de forma más concreta, la reconstrucción deliberada de la vía vascular, ya sea con un bypass o con una angioplastia.

Tampoco debe confundirse con la angiogénesis. Esta última es un mecanismo biológico, la formación de capilares nuevos a partir de vasos ya existentes; ocurre de forma natural, sin intervención externa, cuando un tejido necesita más oxígeno del que recibe. Ahora bien, ambos conceptos se cruzan en un punto interesante: una vez que la cirugía o el cateterismo han reabierto la arteria principal, la recuperación completa del lecho capilar del territorio afectado depende, en buena parte, de que se pongan en marcha la angiogénesis y otros mecanismos de crecimiento vascular. Algunos autores llaman precisamente "revascularización" a ese proceso, de escala mucho más pequeña y sin bisturí de por medio, lo que explica buena parte de la confusión entre ambos términos.

Territorios y motivos más frecuentes

La causa más habitual, con diferencia, es la aterosclerosis: el depósito progresivo de placa en la pared arterial hasta estrechar u ocluir el vaso. El territorio coronario concentra buena parte de los procedimientos, por su relación directa con la cardiopatía isquémica. El territorio cerebrovascular y el de las extremidades inferiores son los otros dos grandes escenarios, este último asociado con frecuencia a la claudicación intermitente y, en los casos más avanzados, a la amenaza de pérdida del miembro. Con menos frecuencia, también se revascularizan territorios digestivos o renales.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la palabra revascularización?

Del prefijo re-, restaurar, y vascularizar, dotar de vasos sanguíneos. Es un tecnicismo del siglo XX que, pese a su uso habitual en medicina, todavía no figura en el diccionario general de la lengua española.

¿Es lo mismo revascularización que angioplastia?

No. La angioplastia es una de las técnicas para lograr la revascularización, junto con el bypass quirúrgico. Revascularización es el objetivo; angioplastia y bypass son dos caminos distintos para alcanzarlo.

¿Quién hizo el primer bypass coronario?

Depende de qué hito se tome como referencia. Vasili Kolesov realizó la primera anastomosis coronaria directa en 1964, en la Unión Soviética. René Favaloro, en 1967, fue quien estandarizó el bypass con vena safena que se extendió después por todo el mundo.

¿Existe una revascularización que no requiera cirugía ni catéter?

Sí, a otra escala. Una vez restablecido el flujo por la arteria principal, la recuperación de los capilares del tejido afectado depende de mecanismos propios del organismo, como la angiogénesis, que actúan sin intervención externa.

Referencias

  1. Manual MSD, versión para profesionales. Cirugía de revascularización miocárdica (CABG).
  2. MedlinePlus, Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. Bypass de la arteria coronaria.
  3. Alcocer Gamba MA, et al. Elsevier, Cirugía Cardiovascular. Historia y desarrollo de la cirugía coronaria en España.
  4. Núñez Gómez E. Elsevier, Angiología. Mecanismos implicados en la revascularización postisquémica.

Entradas relacionadas

  • Bypass: técnica quirúrgica que crea una vía alternativa alrededor de una arteria obstruida.
  • Angioplastia.
  • Stent.
  • Isquemia: la falta de riego que la revascularización busca corregir.
  • Reperfusión: restablecimiento del flujo sanguíneo, por cualquier vía, tras un periodo de interrupción.

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