DICCIONARIO MÉDICO
Psicoterapia conductual
La psicoterapia conductual aplica al ámbito clínico los principios del aprendizaje descritos por la reflexología rusa y el conductismo: el condicionamiento clásico y el condicionamiento operante. Su punto de partida es la conducta observable, no los procesos mentales internos, y su objetivo es modificar comportamientos desadaptativos mediante técnicas derivadas de la investigación experimental sobre el aprendizaje. Sus raíces se remontan a los trabajos de Iván Pávlov sobre el condicionamiento clásico, a comienzos del siglo XX, y a la obra de John B. Watson, que intentó convertir ese modelo en la base de una psicología objetiva centrada exclusivamente en el comportamiento observable. Watson rechazaba la introspección como método científico: para él, solo lo que podía medirse desde fuera merecía el estatus de dato psicológico. Décadas más tarde, B. F. Skinner amplió el modelo con el condicionamiento operante, según el cual una conducta se fortalece o se debilita en función de sus consecuencias: el reforzamiento la hace más probable, el castigo la hace menos probable. Ambos mecanismos, el clásico y el operante, constituyen todavía hoy la base teórica de la terapia conductual. Joseph Wolpe desarrolló en 1958 la desensibilización sistemática, una de las técnicas más conocidas de esta corriente, pensada para el tratamiento de fobias. Consiste en exponer al paciente, de forma gradual y en imaginación o en la vida real, a una jerarquía de situaciones temidas, mientras se le entrena en una respuesta incompatible con la ansiedad, casi siempre la relajación muscular. Otras técnicas conductuales incluyen el entrenamiento asertivo, dirigido a mejorar habilidades sociales concretas, y la exposición en vivo, empleada en trastornos de ansiedad y en el trastorno obsesivo-compulsivo. Todas comparten un rasgo: se dirigen a un comportamiento delimitado, con objetivos medibles y una duración del tratamiento acotada de antemano. A diferencia de la psicoterapia cognitiva, que trabaja sobre el contenido del pensamiento, el enfoque conductual clásico prescinde de los procesos internos por considerarlos poco accesibles a la observación directa. Esa postura, sostenida con rigor por el conductismo radical de mediados del siglo XX, se fue matizando con el tiempo hasta dar paso a modelos que incorporan variables cognitivas sin abandonar el énfasis en el comportamiento observable: la psicoterapia cognitivo-conductual. Funciona especialmente bien en fobias, ansiedad y trastornos que cursan con un comportamiento no deseado fácilmente identificable. En muchos casos se aplica sola; en otros, combinada con técnicas cognitivas. Es el aprendizaje por asociación entre dos estímulos, descrito por Pávlov a partir de sus experimentos con animales. Un estímulo neutro, presentado junto a otro que provoca una respuesta de forma natural, termina por provocar esa misma respuesta por sí solo. Es el aprendizaje basado en las consecuencias de la conducta. Skinner demostró que un comportamiento seguido de una consecuencia agradable tiende a repetirse, mientras que uno seguido de una consecuencia desagradable tiende a extinguirse. El psiquiatra Joseph Wolpe, en 1958, a partir de experimentos previos sobre neurosis experimentales en animales. Adaptó ese modelo al tratamiento de fobias en personas mediante la exposición gradual y la relajación.Qué es la psicoterapia conductual
Técnicas principales
Diferenciación con la psicoterapia cognitiva
Preguntas frecuentes
¿Para qué problemas se usa la terapia conductual?
¿Qué es el condicionamiento clásico?
¿Y el condicionamiento operante?
¿Quién creó la desensibilización sistemática?
Referencias
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