DICCIONARIO MÉDICO

Protodiástole

La protodiástole es la primera fase de la diástole ventricular: el tramo que arranca en el instante en que se cierran las válvulas aórtica y pulmonar y que abarca la relajación isovolumétrica junto con el comienzo del llenado rápido del ventrículo. Dura solo unas décimas de segundo, pero en ella se decide buena parte de la eficacia con la que el corazón se prepara para el siguiente latido.

Qué es la protodiástole

El término une el prefijo griego proto- (πρῶτος, prōtos, "primero") con diástole, la fase de relajación del corazón. La palabra resultante nombra, literalmente, el tramo inicial de esa relajación: el momento en que el ventrículo deja de expulsar sangre y empieza a llenarse de nuevo. Es una voz de acuñación relativamente tardía, propia del vocabulario fisiológico de finales del siglo XIX o del XX, y no figura como tal en los textos médicos clásicos.

Arranca en el instante exacto en que se cierran las válvulas aórtica y pulmonar, el suceso que produce el segundo ruido cardíaco. Antes de ese cierre, el corazón estaba en sístole. Después, en diástole. La protodiástole es la puerta de entrada a la mitad relajada del ciclo, la que da paso a la diástole propiamente dicha, dentro del ciclo cardíaco completo.

Qué ocurre en este tramo del ciclo

Nada más cerrarse las válvulas semilunares, el músculo ventricular sigue relajándose con las cuatro válvulas cerradas: es la relajación isovolumétrica, un proceso activo que consume energía e implica la recaptación del calcio citoplasmático hacia el retículo sarcoplásmico. La presión dentro del ventrículo cae con rapidez, sin que cambie el volumen de sangre que contiene, hasta situarse por debajo de la presión auricular correspondiente.

Ese cruce de presiones abre la válvula mitral o la tricúspide y arranca el llenado rápido, la parte de la protodiástole en la que la mayor parte del volumen ventricular (las cifras que manejan las distintas fuentes rondan el 70-80%) pasa de la aurícula al ventrículo casi de golpe. El motor principal no es la simple caída de la sangre por gravedad. Es un efecto de succión que genera el propio ventrículo al recuperar su forma tras la contracción previa.

Un estudio experimental con modelo animal, publicado en la Revista Española de Cardiología, aportó un dato que matiza la idea clásica de la relajación como fenómeno puramente pasivo: el segmento final de la banda muscular ventricular seguía contrayéndose durante buena parte de la protodiástole, lo que sugiere que la succión depende también de una contracción activa. El debate sobre el peso relativo de uno y otro mecanismo continúa abierto en la fisiología cardíaca.

Dónde termina exactamente la protodiástole

No todas las fuentes trazan el límite final en el mismo punto. Algunos autores reservan el término para la relajación isovolumétrica en sentido estricto, con las cuatro válvulas todavía cerradas. Otros lo extienden hasta incluir el arranque del llenado rápido, ya con la mitral o la tricúspide abiertas: así lo hace, por ejemplo, el estudio citado antes, que define la protodiástole como "diástole isovolúmica y llenado rápido precoz". Un tercer uso, más amplio todavía, la equipara al primer tercio completo de la diástole, es decir, a todo el llenado rápido.

La propia etimología recogida por Dicciomed, de la Universidad de Salamanca, refleja esa doble posibilidad al definir el adjetivo derivado como "previo a la diástole o en su fase inicial". El término nació para nombrar lo primero de la diástole, sin que la tradición fisiológica haya fijado después una frontera única entre los distintos autores que lo emplean.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la palabra protodiástole?

Del griego πρῶτος (prōtos), "primero", unido a diástole. El resultado nombra sin rodeos el comienzo de la fase de relajación cardíaca y tiene un paralelo exacto en el otro lado del latido: el protosistólico, que marca el inicio de la sístole.

¿Es lo mismo que la relajación isovolumétrica?

No exactamente. La relajación isovolumétrica es una de las partes que integran la protodiástole, quizá la más citada, pero no necesariamente toda ella: buena parte de las fuentes fisiológicas incluyen también el arranque del llenado rápido dentro del mismo término, como se explica más arriba.

¿Qué ruido cardíaco se asocia a la protodiástole?

El tercer ruido cardíaco, conocido como galope S3 cuando aparece. Se genera durante el llenado rápido, sobre todo si es voluminoso o veloz. El diccionario desarrolla este punto en la entrada galope S3.

¿La succión protodiastólica es un proceso pasivo o activo?

La visión clásica la describía como un simple retroceso elástico del miocardio, un fenómeno pasivo. Cosín Aguilar y su equipo, en un trabajo experimental de 2009, aportaron datos a favor de que también hay una contracción activa del segmento final de la banda muscular ventricular durante esta fase. El debate sigue abierto.

Referencias

  1. Cosín Aguilar JA, Hernándiz Martínez A, Tuzón Segarra MT, Agüero Ramón-Llin J, Torrent-Guasp F. Estudio experimental de la llamada fase de relajación isovolumétrica del ventrículo izquierdo. Revista Española de Cardiología, 2009.
  2. Manual MSD, versión para profesionales. Auscultación cardíaca.
  3. Departamento de Fisiología, Facultad de Medicina, UNAM. Ciclo cardíaco.
  4. Modelo matemático de la función diastólica. SciELO Venezuela.

Entradas relacionadas en el diccionario

  • Diástole: la fase completa de relajación cardíaca, de la que la protodiástole es el tramo inicial.
  • Sístole: la fase de contracción que precede a la protodiástole.
  • Ciclo cardíaco: la secuencia completa del latido en la que se sitúa la protodiástole.
  • Protodiastólico: el adjetivo derivado, aplicado a ruidos, soplos y parámetros de ecocardiografía.
  • Galope S3: el ruido cardíaco que puede aparecer durante el llenado rápido protodiastólico.
  • Ruidos cardíacos: la clasificación general de los sonidos del ciclo, entre los que se sitúa el segundo ruido que abre la protodiástole.

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