DICCIONARIO MÉDICO
Proteínas plasmáticas
Las proteínas plasmáticas son el conjunto de proteínas que circulan disueltas en la fracción líquida de la sangre. Se agrupan clásicamente en tres fracciones (albúmina, globulinas y fibrinógeno) que difieren en tamaño, origen y función, desde sostener la presión que retiene el agua dentro de los vasos hasta formar el coágulo o actuar como anticuerpos. El adjetivo remite al plasma, la parte líquida de la sangre una vez retiradas las células. El propio término "plasma" tiene una historia curiosa: lo acuñó en 1836 el médico alemán Carl Heinrich Schultz para nombrar precisamente este líquido, reutilizando una palabra griega, plásma, que hasta entonces significaba únicamente "forma moldeada" o "imagen", sin relación alguna con la sangre. El préstamo prosperó pese a ese desajuste de origen y hoy nadie discute su sentido bioquímico. Bajo el nombre de proteínas plasmáticas se agrupa toda proteína disuelta en ese líquido, con independencia de su tamaño, su función o su procedencia. No es, por tanto, una familia molecular en sentido estricto, sino una categoría definida por la localización. La albúmina constituye alrededor del 55 % del total y es, con diferencia, la proteína más abundante del plasma. Las globulinas, un grupo mucho más heterogéneo subdividido en las fracciones alfa, beta y gamma, suponen cerca de un 38 %. El fibrinógeno aporta el 7 % restante. El resto, apenas un 1 %, corresponde a proteínas reguladoras y enzimas circulantes en concentraciones muy bajas. Estas proporciones se obtienen mediante electroforesis y constituyen la base del proteinograma habitual en la práctica clínica. La proporción entre las dos primeras fracciones (el cociente albúmina/globulina) es, de hecho, un dato analítico de uso frecuente. Cada fracción se desarrolla con su propio detalle en la voz correspondiente de este diccionario. El hígado sintetiza la práctica totalidad de las proteínas plasmáticas: toda la albúmina, el fibrinógeno completo y la mayoría de las globulinas. La excepción notable son las inmunoglobulinas, que no proceden del hepatocito sino de los linfocitos B y las células plasmáticas del sistema inmunitario, y que constituyen la mayor parte de la fracción gamma. Esta doble procedencia (hepática para la mayoría, linfocitaria para los anticuerpos) explica por qué una enfermedad hepática grave puede reducir la albúmina y, al mismo tiempo, dejar intactas o incluso elevadas las gammaglobulinas. Cada fracción aporta un cometido distinto. La albúmina sostiene la presión oncótica que retiene el agua dentro de los vasos y actúa además como proteína transportadora de ácidos grasos, bilirrubina y numerosos fármacos. Las inmunoglobulinas, dentro de las globulinas, constituyen los anticuerpos de la respuesta inmunitaria. El fibrinógeno se transforma en fibrina durante la coagulación, y otras globulinas específicas participan en esa misma cascada como factores de coagulación. Existe todavía una función menos citada: en situaciones de ayuno prolongado, las proteínas plasmáticas pueden degradarse y aportar aminoácidos como fuente energética de reserva, aunque el organismo recurre a ella solo cuando otras reservas se han agotado. No exactamente. El suero es el líquido que queda tras la coagulación de la sangre, un proceso que consume el fibrinógeno. Las proteínas séricas son, por tanto, las proteínas plasmáticas menos esa fracción. La diferencia entre plasma y suero se explica con más detalle en la voz sobre el suero sanguíneo. Porque su síntesis depende de un hígado funcionante y de un aporte nutricional adecuado, y su concentración en sangre cambia con relativa lentitud. Una albúmina baja orienta hacia enfermedad hepática crónica, desnutrición o pérdida renal o intestinal de proteínas, entre otras causas. No. Algunas, como las inmunoglobulinas, no transportan sustancias sino que reconocen antígenos. Otras sí tienen función de transporte específico, como la globulina transportadora de tiroxina o la transferrina. La familia de las globulinas reúne funciones muy dispares bajo un mismo criterio de clasificación, que es la movilidad electroforética, no el cometido biológico.Qué son las proteínas plasmáticas
Las tres grandes fracciones
Dónde se producen
Funciones principales
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo hablar de proteínas plasmáticas que de proteínas séricas?
¿Por qué la albúmina se mide tanto en análisis clínicos?
¿Todas las globulinas transportan algo?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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