DICCIONARIO MÉDICO
Procainamida
La procainamida es un fármaco antiarrítmico de clase IA que actúa bloqueando los canales de sodio del músculo cardíaco. Nació como derivado de la procaína, un anestésico local, y se emplea frente a diversos trastornos del ritmo del corazón, tanto ventriculares como de las cavidades superiores. En la clasificación ATC ocupa el código C01BA02. Para posología, contraindicaciones, interacciones y seguridad en el embarazo y la lactancia, consulte la ficha técnica oficial en la AEMPS (CIMA). La procainamida es una molécula de síntesis emparentada con la procaína, el viejo anestésico local del que toma su nombre. La diferencia química entre ambas es pequeña pero decisiva: donde la procaína tiene un enlace éster, la procainamida tiene un enlace amida (de ahí procaín-amida). Ese cambio la hace mucho más resistente a las enzimas que degradan a la procaína en la sangre, de modo que permanece activa en el organismo el tiempo suficiente para actuar sobre el corazón. Su acción se ejerce sobre el músculo cardíaco. Al frenar la entrada de sodio en las células, enlentece la velocidad a la que el impulso eléctrico recorre las fibras cardíacas y alarga el periodo durante el cual esas fibras no pueden volver a activarse (el periodo refractario). El resultado es un ritmo más ordenado cuando el corazón late de forma caótica o demasiado rápida. Ese enlentecimiento de la conducción se aprecia en el electrocardiograma como un ensanchamiento del complejo QRS. El sistema de Vaughan Williams ordena los antiarrítmicos según el canal iónico sobre el que actúan. La clase I agrupa a los que bloquean los canales de sodio, y se subdivide en tres cinéticas distintas de unión al canal. La procainamida pertenece a la subclase IA, la de cinética intermedia, junto a la quinidina y la disopiramida. Comparte con la quinidina buena parte de su perfil, aunque provoca menos efectos de tipo anticolinérgico y actúa con mayor rapidez. Hay una particularidad que la distingue del resto de su subclase. Al metabolizarse en el hígado, la procainamida da lugar a la N-acetilprocainamida, conocida como NAPA o acecainida, un metabolito que sigue siendo activo pero que ya no bloquea el sodio, sino los canales de potasio. Ese perfil corresponde a la clase III de la clasificación. Dicho de otro modo, quien recibe procainamida tiene circulando en su sangre dos fármacos con dos mecanismos distintos: el original y su producto de transformación. La cantidad de NAPA que se forma depende de la genética de cada persona. La enzima que acetila la procainamida presenta un polimorfismo que reparte a la población entre acetiladores rápidos y lentos. En los rápidos, una mayor proporción del fármaco se convierte en NAPA; en los lentos, el proceso es más gradual. La NAPA se elimina por el riñón más despacio que su molécula madre, por lo que puede acumularse cuando la función renal está comprometida. La procainamida es uno de los antiarrítmicos más antiguos que siguen en uso. Su introducción respondió a una necesidad concreta de mediados del siglo XX. Se sabía que la procaína tenía efectos sobre el ritmo cardíaco, pero su vida en el organismo era demasiado breve para aprovecharlos. En 1951, un equipo de la Universidad de Nueva York encabezado por Herbert Kayden, junto a Steele, Mark y Brodie, describió en la revista Circulation el uso de este análogo estable de la procaína contra las arritmias. La agencia estadounidense del medicamento lo había autorizado el año anterior. Décadas después sigue teniendo un papel en situaciones concretas, como ciertas taquicardias asociadas a vías accesorias. El nombre condensa su origen químico: es la procaína convertida en amida. La procaína es un anestésico local con un enlace éster; al sustituir ese éster por un grupo amida se obtuvo una molécula más estable y con afinidad por el tejido cardíaco. El parentesco no es solo nominal, es estructural. Es la N-acetilprocainamida, el principal producto en que se transforma la procainamida en el hígado. También recibe el nombre de acecainida. Conserva actividad sobre el corazón, pero con un mecanismo diferente al de la molécula de la que procede: bloquea canales de potasio en lugar de canales de sodio. Ambas comparten subclase y buena parte de su efecto electrofisiológico. La procainamida tiene un inicio de acción más rápido, provoca menos efectos anticolinérgicos y menor descenso de la tensión arterial. A cambio, su uso prolongado se asocia con la aparición de un cuadro parecido al lupus, más frecuente en los acetiladores lentos. Para situar la procainamida en su contexto, puede consultar:Qué es la procainamida
Dónde se sitúa dentro de los antiarrítmicos
Un fármaco con historia
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama procainamida?
¿Qué es la NAPA?
¿En qué se diferencia de la quinidina?
Referencias
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