DICCIONARIO MÉDICO
Prión
Prion: partícula infecciosa constituida exclusivamente por proteína, sin ácido nucleico, capaz de inducir el plegamiento anómalo de una proteína celular normal y desencadenar así una encefalopatía espongiforme transmisible. Un prion es un agente infeccioso que no contiene ADN ni ARN. Toda su capacidad de propagación reside en la conformación tridimensional de una única proteína, lo cual lo distingue de cualquier otro patógeno conocido. La palabra es un acrónimo del inglés proteinaceous infectious particle ("partícula infecciosa proteica"), propuesto en 1982 por el neurólogo estadounidense Stanley B. Prusiner al describir el agente causante del scrapie ovino. El hallazgo le valió el Premio Nobel de Medicina en 1997. Hasta la reforma ortográfica académica de 2010 era habitual escribir "prión", con tilde. Desde entonces, la Real Academia Nacional de Medicina admite únicamente la grafía "prion", aguda y sin acento gráfico. La coincidencia sonora con el griego πρίων (príon, "sierra") es pura casualidad etimológica; ambas palabras no comparten origen, por curioso que resulte. Todos los mamíferos producen de forma natural una glucoproteína de membrana llamada PrPC, codificada por el gen PRNP situado en el brazo corto del cromosoma 20. Su estructura está dominada por hélices alfa y se ancla a la superficie celular mediante un resto de glucosilfosfatidilinositol. Se desconoce con precisión su función fisiológica, aunque se le han atribuido papeles en el transporte de cobre y en la señalización sináptica. El prion patógeno, designado PrPSc, comparte con PrPC exactamente la misma secuencia de aminoácidos. Lo que cambia es el plegamiento: una parte sustancial de sus hélices alfa se reorganiza en láminas beta. Esta nueva forma actúa como molde y fuerza a las moléculas de PrPC con las que contacta a adoptar la misma conformación anómala, en una reacción en cadena que no requiere copiar ningún gen. De ahí la llamada "hipótesis de la proteína únicamente", que en su momento resultó tan difícil de aceptar como de refutar. La conversión también vuelve a la proteína resistente frente a las proteasas celulares, una propiedad que explica buena parte de su persistencia biológica. Las enfermedades por priones se agrupan según el origen del primer prion patógeno. La forma esporádica, la más frecuente con diferencia, surge sin causa identificada, quizá por un cambio conformacional espontáneo de PrPC; a ella pertenece la mayoría de los casos de enfermedad de Creutzfeldt-Jakob. La forma genética obedece a mutaciones hereditarias del gen PRNP, de las que se han descrito más de cincuenta, y engloba entre otras el insomnio familiar fatal. La tercera vía, la adquirida, es también la más rara: incluye el kuru, transmitido por prácticas de canibalismo ritual, y los casos iatrogénicos por exposición a material médico contaminado. En conjunto, la incidencia mundial de las enfermedades priónicas humanas se sitúa en torno a uno o dos casos por millón de habitantes al año. Un virus necesita un genoma, ya sea de ADN o de ARN, envuelto en una cápside proteica, y secuestra la maquinaria celular del huésped para copiar ese material genético. Un viroide, presente sobre todo en patologías vegetales, es aún más minimalista: una molécula de ARN desnuda, sin cápside, que tampoco codifica proteínas propias. El prion prescinde de ambas cosas. No lleva información genética de ningún tipo; su mensaje, por así decirlo, está escrito en la forma que adopta la cadena de aminoácidos. Esta característica explica su resistencia a los procedimientos que inactivan ácidos nucleicos, algo que durante años alimentó la sospecha de que el agente del scrapie era, en realidad, un "virus lento" convencional. No. Un microorganismo es un ser vivo, por diminuto que sea, con metabolismo propio o al menos con genoma. El prion carece de ambas cosas: es una proteína, sin membrana celular ni capacidad de metabolizar nada por sí misma. Porque en su forma normal, PrPC, no representa ningún riesgo y probablemente cumple funciones útiles todavía mal caracterizadas. Los experimentos con ratones que carecen por completo del gen PRNP muestran que estos animales son resistentes a la infección por priones, lo que confirma que la proteína huésped es indispensable para que la enfermedad se propague, pero también sugiere, indirectamente, que su ausencia no es del todo inocua para la fisiología neuronal. Las principales son la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob (en sus variantes esporádica, genética, iatrogénica y variante), el insomnio familiar fatal, el síndrome de Gerstmann-Sträussler-Scheinker y el kuru. No exactamente. La encefalopatía espongiforme bovina es la enfermedad; el prion es el agente que la provoca, el mismo mecanismo biológico que, transmitido al ser humano por consumo de carne contaminada, da lugar a la variante de la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob. Consulte también la información clínica completa sobre las enfermedades priónicas Si busca información sobre el diagnóstico y el abordaje de las demencias rápidamente progresivas causadas por priones, puede consultar la página de enfermedades priónicas elaborada por el Departamento de Neurología de la Clínica Universidad de Navarra.Qué es un prion
Mecanismo de conversión
Clasificación
Diferenciación con virus y viroides
Preguntas frecuentes
¿Un prion es un microorganismo?
¿Por qué el cuerpo fabrica una proteína que puede volverse peligrosa?
¿Cuántos tipos de enfermedad priónica existen en humanos?
¿La enfermedad de las vacas locas es lo mismo que un prion?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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