DICCIONARIO MÉDICO
Potenciación
Potenciación es la acción y el efecto de potenciar: aumentar la fuerza o la capacidad de algo que ya la tenía. En biomedicina, el término designa sobre todo dos fenómenos distintos. En farmacología, el aumento del efecto de un fármaco por la presencia de otro. En neurociencia, el fortalecimiento duradero de la comunicación entre dos neuronas, uno de los mecanismos celulares del aprendizaje y la memoria. La Real Academia Española define potenciación, en su primera acepción, como la acción y el efecto de potenciar, y añade una segunda acepción puramente matemática: la elevación de una cantidad a una potencia. Esta última no tiene relación con el uso biomédico del término y no se desarrolla aquí. En medicina, la palabra se reparte entre dos campos con poco en común entre sí más allá de la idea general de refuerzo: la farmacología, que la usa para describir un tipo concreto de interacción entre sustancias, y la neurofisiología, que la usa para nombrar un fenómeno de plasticidad sináptica. Cuando dos fármacos se administran juntos, su efecto combinado puede seguir tres caminos. Si el resultado equivale a la suma de ambos efectos por separado, se habla de sinergia de suma o efecto aditivo. Si el resultado es netamente superior a esa suma, y en particular si uno de los dos agentes carece de efecto propio relevante y aun así incrementa el efecto máximo del otro, el fenómeno recibe el nombre de potenciación. Es lo contrario del antagonismo, en el que un fármaco reduce o anula el efecto de otro. La potenciación no describe una propiedad fija de una sustancia, sino una relación entre dos sustancias concretas en unas condiciones dadas: la misma pareja de fármacos puede comportarse de forma distinta según la dosis o la vía de administración. Un caso particular y bien caracterizado, en el que un fármaco sin actividad terapéutica propia se emplea de forma deliberada para elevar la concentración de otro, se recoge en la voz potenciador. En neurociencia, la potenciación a largo plazo, conocida por sus siglas en inglés como LTP, es el aumento duradero de la eficacia con que una neurona presináptica activa a otra postsináptica, tras una estimulación breve pero intensa. El fenómeno se describió por primera vez en 1966, cuando Terje Lømo, en el laboratorio de Per Andersen en Oslo, observó que una ráfaga de estimulación de alta frecuencia sobre la vía perforante del hipocampo de conejo dejaba una respuesta postsináptica reforzada durante horas. Lømo publicó la primera caracterización completa del fenómeno en 1973 junto con Timothy Bliss, en un trabajo aparecido en el Journal of Physiology que hoy se considera fundacional para el estudio celular de la memoria. El mecanismo depende de la entrada de calcio en la neurona postsináptica a través de receptores de un tipo concreto, los NMDA, que solo se abren cuando coincide la despolarización de la célula con la llegada del neurotransmisor. Ese aumento de calcio desencadena la inserción de nuevos receptores AMPA en la membrana de la sinapsis (los mismos receptores que recogen la señal del neurotransmisor glutamato en la mayoría de las sinapsis excitadoras del cerebro), lo que la hace más sensible a estímulos futuros. Suele distinguirse una fase temprana, que dura minutos u horas y no requiere síntesis de proteínas nuevas, y una fase tardía, que puede prolongarse días o semanas y sí depende de ella. La potenciación a largo plazo se ha estudiado sobre todo en el hipocampo, aunque también se observa en la corteza cerebral y en la amígdala, y se considera uno de los principales correlatos celulares del aprendizaje y la memoria. No exactamente. La sinergia es el término más amplio, la acción conjunta de dos fármacos con un efecto superior al de cada uno por separado. La potenciación es un tipo particular de sinergia, aquel en el que el efecto conjunto supera claramente la simple suma de los efectos individuales. Terje Lømo la observó en 1966 en conejos anestesiados, en el laboratorio de Per Andersen en Oslo. La primera publicación conjunta con Timothy Bliss llegó en 1973, siete años después, tras un periodo dedicado a confirmar y comprender el hallazgo inicial. No siempre. Su fase temprana se desvanece en horas si no se consolida. Solo la fase tardía, sostenida por la síntesis de nuevas proteínas, puede mantenerse durante semanas o más, de forma parecida a como se consolida un recuerdo duradero. Ambos fenómenos comparten propiedades llamativas: se desencadenan con rapidez, dependen de la síntesis de proteínas para consolidarse y pueden mantenerse durante mucho tiempo. Por ese paralelismo, la potenciación a largo plazo se considera el mejor candidato conocido a mecanismo celular del aprendizaje, aunque demostrar una relación causa-efecto directa entre ambos sigue siendo un objeto activo de investigación.Qué es la potenciación
Potenciación farmacológica
Potenciación sináptica a largo plazo
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo potenciación que sinergia?
¿Quién describió por primera vez la potenciación a largo plazo?
¿La potenciación sináptica dura para siempre?
¿Qué relación hay entre la potenciación a largo plazo y el aprendizaje?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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