DICCIONARIO MÉDICO
Parotidectomía profunda
La parotidectomía profunda es la modalidad quirúrgica que extirpa el tejido de la glándula parótida situado medial al nervio facial, dejando intacta la porción lateral. Es la variante menos frecuente de las tres formas de parotidectomía, porque los tumores del lóbulo profundo son minoritarios frente a los del lóbulo superficial. El nervio facial divide la parótida, a efectos quirúrgicos, en dos porciones. La parotidectomía profunda actúa exclusivamente sobre la medial a ese plano: el tejido situado por debajo y por dentro de las ramas nerviosas, en contacto con la apófisis mastoides y la rama de la mandíbula. Su particularidad técnica es obligada: el acceso no es directo. Para alcanzar el lóbulo profundo, el cirujano identifica primero y moviliza con cuidado las ramas del nervio facial que discurren por encima de él, sin necesidad de resecar el tejido lateral cuando este no está afectado. La distinción entre una porción superficial y otra profunda de la parótida no es tan antigua como cabría pensar. El cirujano británico David Patey propuso en 1957 dividir la glándula en una parte suprafacial y otra subfacial según su relación con el nervio, sentando la base de la terminología que hoy se usa en la práctica quirúrgica diaria. Antes de esa fecha, la cirugía de la parótida se describía sobre todo en términos de extensión, parcial o total, sin una referencia anatómica tan precisa. Los tumores del lóbulo profundo son minoritarios: la inmensa mayoría de los adenomas pleomorfos, el tumor benigno más común de la parótida, se originan en el lóbulo superficial, y solo una fracción pequeña asienta en la porción profunda. Cuando lo hacen, pueden crecer hacia el espacio parafaríngeo, la región situada por detrás de la faringe, y alcanzar allí un tamaño considerable antes de dar signos evidentes, precisamente porque el lóbulo profundo queda oculto bajo la rama mandibular y no es palpable desde el exterior. Porque los tumores que la motivan también lo son. La gran mayoría de los tumores parotídeos, benignos y malignos, se originan en el lóbulo superficial; el lóbulo profundo concentra una proporción minoritaria de los casos. No necesariamente. Si el lóbulo superficial no está afectado, puede conservarse; lo obligado es movilizar con cuidado las ramas del nervio facial que lo cruzan para acceder al tejido profundo situado bajo ellas. Desde 1957, cuando el cirujano David Patey propuso esta división basada en la posición del nervio facial. Antes de esa fecha, la cirugía de la parótida no contaba con una referencia anatómica tan definida. Sí, porque el lóbulo profundo queda oculto bajo la rama de la mandíbula y no es directamente palpable. Un tumor situado allí puede crecer hacia el espacio parafaríngeo y alcanzar un tamaño notable antes de manifestarse.Definición y particularidad técnica
Origen del concepto de lóbulo profundo
Indicaciones y consideraciones diferenciales
Preguntas frecuentes
¿Por qué es menos frecuente que la parotidectomía superficial?
¿Hace falta retirar el lóbulo superficial para operar el profundo?
¿Desde cuándo se distingue un lóbulo superficial y uno profundo en la parótida?
¿Puede un tumor del lóbulo profundo pasar desapercibido más tiempo que uno del superficial?
Referencias
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