DICCIONARIO MÉDICO
Parotidectomía
La parotidectomía es el procedimiento quirúrgico mediante el cual se extirpa, de forma parcial o completa, la glándula parótida, la mayor de las glándulas salivales. El término reúne dos raíces griegas: parótida, la estructura extirpada, y el sufijo -ectomía, que denota resección quirúrgica. Existen varias modalidades según la porción de glándula retirada (superficial, profunda o total), cada una definida por su relación con el nervio facial, que atraviesa el órgano y condiciona toda la técnica. Desde el punto de vista quirúrgico, parotidectomía designa la extirpación, parcial o total, de la glándula parótida, indicada casi siempre ante la presencia de un tumor en su interior. El nombre se construye sobre parótida, término documentado en español desde 1493, y el sufijo griego -ectomía (ἐκτομή, ektomḗ), "escisión" o "extirpación quirúrgica", el mismo que aparece en tiroidectomía o esplenectomía. A su vez, parótida procede del griego παρωτίς/-ίδος (parōtís/-ídos), formado por pará, "junto a", y ous/ōtos, "oído": literalmente, lo que está junto al oído. En la Antigüedad el término no designaba la glándula, sino la tumoración que aparecía en esa zona; el desplazamiento de sentido hacia el órgano en sí es relativamente tardío. La parótida es la mayor de las glándulas salivales: ocupa la región preauricular, se extiende hacia el ángulo de la mandíbula y pesa, en un adulto sano, entre 14 y 28 gramos. Por su interior discurre el nervio facial (VII par craneal), que se ramifica en un abanico de ramas terminales encargadas de la musculatura de la expresión facial. Ese trayecto nervioso no obedece a ningún tabique anatómico. No hay línea divisoria real: la glándula es, embriológicamente, una masa continua. Sirve, sin embargo, como referencia quirúrgica para distinguir dos porciones, una superficial, lateral al nervio, y otra profunda, medial a él, de las que derivan los nombres de las principales modalidades de la cirugía. Según la porción de glándula que se extirpe, se distinguen tres modalidades principales. La parotidectomía superficial retira el tejido lateral al nervio facial y es, con diferencia, la más practicada, dado que la mayoría de los tumores parotídeos se originan en ese lóbulo. La parotidectomía profunda se limita al tejido medial al nervio, una situación menos frecuente y técnicamente más exigente porque obliga a movilizar antes las ramas nerviosas. Cuando se extirpan ambas porciones, la intervención se denomina parotidectomía total. Para uniformar la comunicación entre cirujanos, distintos grupos han propuesto sistemas de clasificación por áreas. El del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau de Barcelona, publicado en 2010, divide la glándula en cinco zonas, dos laterales, dos profundas y una accesoria, y describe cada intervención según las zonas resecadas. Una versión ampliada de este esquema fue adoptada en 2016 por la European Salivary Gland Society, que además diferencia la parotidectomía de la disección extracapsular, una técnica más limitada empleada en tumores pequeños y bien delimitados. Durante buena parte del siglo XIX, la cirugía de la parótida se practicaba casi a ciegas respecto al nervio facial, y la parálisis facial era una complicación habitual. El giro decisivo llegó hacia 1935, cuando varios cirujanos, entre ellos Janes en Toronto, Redon en París y Bailey en Londres, describieron casi al mismo tiempo la disección anterógrada del tronco del nervio facial: localizarlo primero en su salida del cráneo y seguir después sus ramas hacia delante. La técnica, publicada por Janes en 1940 y popularizada por Bailey en 1947, redujo de forma notable la incidencia de parálisis facial y desplazó a la enucleación tumoral, la simple extracción del tumor sin identificar el nervio, como abordaje de referencia. Conviene no confundir la parotidectomía con la enucleación, la extirpación simple de un tumor sin resecar tejido glandular circundante ni identificar el nervio facial: esta práctica, habitual hasta mediados del siglo XX, se abandonó por sus altas tasas de recidiva. Existe además una variante mucho más extensa, la parotidectomía radical, que incluye la resección del propio nervio facial y se reserva para tumores malignos que lo infiltran; sus particularidades se detallan al describir la parotidectomía total, con la que a veces se confunde. Del griego. Combina parótida, a su vez de pará, "junto a", y ous/ōtos, "oído", con el sufijo -ectomía, "extirpación". En el griego clásico la palabra parótida no nombraba la glándula, sino el bulto que aparecía junto al oído; el uso anatómico moderno es una reinterpretación posterior. No. La superficial retira solo el tejido lateral al nervio facial; la total extirpa también la porción profunda, medial al nervio. Ambas pueden preservar el nervio facial si la enfermedad lo permite. La total conserva el nervio facial siempre que sea posible; la radical lo extirpa junto con la glándula, y se reserva para tumores malignos que ya lo invaden. La disección anterógrada del tronco del nervio se describió casi simultáneamente hacia 1935, en Toronto, París y Londres, aunque no se publicó y difundió ampliamente hasta 1940. No de forma universal. Coexisten varios sistemas: el de Sant Pau, publicado en 2010 por el equipo de otorrinolaringología del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau de Barcelona, y el adoptado en 2016 por la European Salivary Gland Society a partir de aquel. Ambos dividen la glándula en áreas anatómicas, entre cuatro y cinco según la versión, para describir con precisión cuánto tejido se ha resecado en cada intervención, algo útil para comparar resultados entre distintos centros.Qué es la parotidectomía
Modalidades y clasificación
Antecedentes históricos
Diferenciación con otras cirugías de la parótida
Preguntas frecuentes
¿De dónde procede el nombre parotidectomía?
¿Es lo mismo la parotidectomía superficial que la total?
¿Qué diferencia hay entre parotidectomía total y radical?
¿Cuándo se identificó por primera vez el nervio facial durante esta cirugía de forma sistemática?
¿Existe una única clasificación aceptada de las modalidades quirúrgicas?
Referencias
Entradas relacionadas
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026