DICCIONARIO MÉDICO
Palilalia
La palilalia consiste en la repetición espontánea e involuntaria de sílabas, palabras o frases que la propia persona acaba de pronunciar, con una cadencia que suele acelerarse y un volumen que tiende a apagarse hacia el final de la secuencia. No es una enfermedad en sí misma, sino un signo que acompaña a distintos trastornos neurológicos. Clínicamente, la palilalia se engloba entre los tics complejos vocales y los trastornos adquiridos del habla motora, según los casos. El término procede del griego πάλιν (pálin, «de nuevo», «hacia atrás») y λαλιά (laliá, «habla»); esa misma raíz nombra, curiosamente, un juego de palabras (el palíndromo) y un fenómeno visual (la palinopsia), aunque en cada caso ese «volver hacia atrás» griego describe algo por completo distinto: aquí, la voz que se repite a sí misma. Fue el neurólogo francés Achille Souques quien describió el cuadro por primera vez, en 1908, en un paciente con hemiplejía izquierda tras un ictus, en un artículo publicado en la Revue Neurologique. Souques distinguió la palilalia de la «auto-ecolalia» que Édouard Brissaud había descrito en 1899, y también de la palilogia, un recurso retórico deliberado que repite frases completas y bien construidas con fines expresivos. La diferencia clave está en la voluntariedad. Los estudios sitúan el origen de la palilalia en una disfunción de los circuitos que conectan la corteza frontal con los ganglios basales, estructuras implicadas en la planificación y la inhibición del movimiento, incluido el del habla. Por eso el signo se observa con mayor frecuencia en trastornos extrapiramidales, en la parálisis pseudobulbar y en ciertas demencias degenerativas. Un ejemplo curioso es el síndrome PEMA, descrito por el neuropsiquiatra francés Paul Guiraud: la sigla agrupa palilalia, ecolalia, mutismo y amimia, y pese al nombre con el que a veces se asocia, no queda limitado a la enfermedad de Pick, sino que se ha documentado en distintos cuadros demenciales. Algunos autores agrupan la palilalia junto con la logoclonia y los tics motores dentro del mismo espectro de trastornos del movimiento aplicado al habla, más que del lenguaje propiamente dicho. Esta cercanía explica por qué las tres manifestaciones comparten sustrato en los trastornos extrapiramidales. La ecolalia repite palabras ajenas, no propias; la palilalia, al contrario, repite lo que el propio hablante acaba de decir. La coprolalia comparte con la palilalia la naturaleza de tic vocal complejo, pero consiste en la emisión involuntaria de palabras obscenas, no en la repetición de lo ya dicho. Con la logoclonia la frontera es más fina: esta última se limita a repetir la última sílaba de una palabra, mientras que la palilalia puede repetir sílabas, palabras completas o frases enteras. Tampoco debe confundirse con la disartria, un trastorno de la articulación por afectación del control muscular que no implica repetición alguna, ni con las formas más generales de afasia, en las que el problema afecta a la formulación o comprensión del lenguaje y no exclusivamente a su repetición. Como signo aislado, la palilalia se ha descrito en el síndrome de Gilles de la Tourette, en el parkinsonismo, en el autismo y en el curso de distintas demencias, entre ellas la enfermedad de Alzheimer en fases avanzadas. Del griego pálin («de nuevo») y laliá («habla»). El término lo introdujo el neurólogo Achille Souques en 1908, al describir el caso de un paciente que, tras un ictus con hemiplejía izquierda, repetía de forma incontrolable las últimas palabras de sus frases. Souques trabajaba entonces en la Salpêtrière de París, el mismo hospital donde décadas antes Jean-Martin Charcot había sentado las bases de la neurología moderna. El propio Souques se encargó de separar este fenómeno de otros parecidos, como la ecolalia o la palilogia retórica. No. La ecolalia repite el habla de otra persona; la palilalia repite la propia. Se ha descrito asociada al síndrome de Gilles de la Tourette, al parkinsonismo, a lesiones vasculares cerebrales, al autismo y a varias demencias degenerativas, entre ellas formas avanzadas de la enfermedad de Alzheimer. En algunos de estos casos aparece como un signo aislado; en otros, se combina con ecolalia y con tics motores. La logoclonia se queda en la última sílaba de una palabra, repetida varias veces seguidas. La palilalia va más allá: puede repetir palabras completas o frases enteras, y suele hacerlo con un ritmo que se acelera progresivamente. Ambas comparten, sin embargo, el mismo trasfondo de disfunción extrapiramidal.Qué es la palilalia
Mecanismo y contexto neurológico
Diferenciación con otros trastornos del habla
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra palilalia y quién la acuñó?
¿Es lo mismo que la ecolalia?
¿Qué trastornos neurológicos cursan con palilalia?
¿En qué se diferencia exactamente de la logoclonia?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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