DICCIONARIO MÉDICO

Órgano para trasplante

Un órgano para trasplante es aquel que, procedente de un donante, se implanta en otra persona para sustituir a un órgano propio que ha dejado de funcionar. Detrás de ese gesto quirúrgico hay una historia de más de un siglo de ensayo y error, y un marco ético que exige que la donación sea siempre libre, gratuita y anónima.

Qué es un órgano para trasplante

El concepto parece sencillo, pero reúne dos realidades que conviene distinguir. Está, por un lado, el órgano en sí: un riñón, un hígado, un corazón, extraído de un donante vivo o fallecido y mantenido viable durante el menor tiempo posible hasta su implante. Y está, por otro, el proceso que hace posible que ese órgano llegue a quien lo necesita: la extracción, la conservación, el transporte y, finalmente, la cirugía de trasplante.

De los experimentos con perros al primer éxito duradero

A comienzos del siglo XX, el cirujano francés Alexis Carrel desarrolló la técnica de sutura vascular que hizo pensar, por primera vez, que trasplantar un órgano entero era técnicamente posible. Entre 1900 y 1915 se ensayaron los primeros trasplantes en perros, y en 1906 se intentó el primer trasplante en un ser humano: un riñón de cerdo implantado en una mujer, que fracasó de inmediato por la incompatibilidad entre especies.

El obstáculo quirúrgico se había resuelto; quedaba el inmunológico. En 1952 un riñón trasplantado entre madre e hijo fracasó a los veintidós días por rechazo, sin que existiera todavía ningún tratamiento capaz de evitarlo. La solución llegó, de forma casi accidental, dos años después: el 23 de diciembre de 1954, en el hospital Peter Bent Brigham de Boston, Joseph Murray y su equipo trasplantaron un riñón entre dos hermanos gemelos idénticos. Al ser genéticamente iguales, no hubo rechazo, y fue el primer trasplante de órgano con supervivencia a largo plazo de la historia. Murray recibiría, años después, el Premio Nobel de Fisiología o Medicina de 1990 por este y otros trabajos sobre inmunosupresión.

Clasificación según el origen del órgano

No todos los trasplantes plantean el mismo desafío inmunológico, y de ahí nace su clasificación más habitual. En el autotrasplante, donante y receptor son la misma persona, de modo que no existe riesgo de rechazo. En el trasplante entre gemelos idénticos, llamado singénico o isogénico, el riesgo tampoco existe por tratarse de individuos genéticamente iguales, como ocurrió en aquel primer caso de 1954. El más frecuente en la práctica clínica es el alotrasplante, entre individuos distintos de la misma especie, que sí exige comprobar la compatibilidad entre donante y receptor. El xenotrasplante, entre especies diferentes, sigue siendo hoy terreno casi exclusivo de la investigación.

Por qué el organismo puede rechazar un órgano ajeno

El sistema inmunitario está diseñado para distinguir lo propio de lo ajeno, y un órgano trasplantado, salvo que provenga de un gemelo idéntico, porta en su superficie celular marcadores genéticos distintos a los del receptor. Cuanto mayor sea esa diferencia, medida a través de la compatibilidad HLA, mayor es el riesgo de que el sistema inmunitario del receptor identifique el injerto como extraño y desencadene una reacción de rechazo. Por eso la compatibilidad genética entre donante y receptor es, junto con la urgencia clínica, uno de los criterios que rigen la asignación de órganos disponibles.

El marco ético: gratuidad, altruismo y consentimiento

La donación de órganos se sostiene sobre un conjunto de principios que la mayoría de los sistemas sanitarios comparten: debe ser un acto libre y voluntario, confidencial, anónimo entre donante y receptor, gratuito y ajeno a cualquier ánimo de lucro. La comercialización de órganos está prohibida y perseguida en prácticamente todo el mundo, precisamente para proteger a las personas más vulnerables de la coacción económica.

Cuando el donante ha fallecido, la donación exige además la certeza diagnóstica de la muerte encefálica, el cese irreversible de toda actividad del tronco cerebral, y, en la mayoría de los países, el consentimiento previo del propio fallecido o, en su defecto, de la familia. Estos requisitos no son un trámite burocrático: son la garantía de que el gesto de donar sigue siendo, ante todo, un acto de generosidad hacia otra persona.

España, referencia mundial en donación

Desde hace más de tres décadas, España encabeza la clasificación mundial de donación de órganos, un liderazgo que la Organización Mundial de la Salud recomienda como modelo a otros países. En 2025 se registraron en España 51,9 donantes fallecidos por millón de población y más de 6.300 trasplantes, cifras muy por encima del resto del mundo. Detrás de este resultado hay una estructura de coordinación en tres niveles (nacional, autonómico y hospitalario) y la figura del coordinador de trasplantes, presente en cada centro autorizado para la extracción de órganos.

Preguntas frecuentes

¿Quién realizó el primer trasplante de órganos con éxito duradero?

Joseph Murray, en Boston, el 23 de diciembre de 1954, trasplantando un riñón entre dos hermanos gemelos idénticos. Fue distinguido con el Nobel de Medicina en 1990.

¿Qué tipos de trasplante existen según el origen del órgano?

Autotrasplante, cuando donante y receptor son la misma persona; trasplante singénico, entre gemelos idénticos; alotrasplante, entre individuos distintos de la misma especie; y xenotrasplante, entre especies diferentes.

¿Se puede vender un órgano para trasplante?

No. La donación debe ser siempre gratuita y voluntaria; la compraventa de órganos está prohibida por ley en la inmensa mayoría de los países y considerada una vulneración grave de la dignidad de la persona.

¿Qué es la muerte encefálica y por qué es relevante para la donación?

Es el cese irreversible y completo de la actividad del tronco cerebral, diagnosticado mediante criterios clínicos estrictos. Su confirmación es, junto con el consentimiento, el requisito que abre la puerta a la donación de órganos tras el fallecimiento.

¿Por qué España es líder mundial en donación de órganos?

Por un modelo organizativo con más de treinta años de recorrido, basado en la coordinación entre hospitales, comunidades autónomas y el nivel nacional, y en la figura del coordinador de trasplantes presente en cada centro autorizado.

Referencias

  1. La Moncloa, Gobierno de España. El modelo español de trasplantes: funcionamiento y claves de su liderazgo mundial.
  2. SaludPlay. Repaso histórico del trasplante de órganos.
  3. Journal of Negative and No Positive Results. El primer trasplante humano de riñón.
  4. Blanco-Sosa RL, Fajardo-Alcalá R. Consideraciones bioéticas sobre donación y trasplante de órganos. Universidad Médica Pinareña.

Entradas relacionadas

  • Autotrasplante. Trasplante en el que donante y receptor son la misma persona.
  • Alotrasplante. Trasplante entre individuos distintos de la misma especie, el más frecuente en la práctica clínica.
  • Xenotrasplante. Trasplante entre especies diferentes, todavía en fase de investigación.
  • Compatibilidad HLA. Grado de coincidencia genética entre donante y receptor que condiciona el riesgo de rechazo.
  • Rechazo. Reacción del sistema inmunitario del receptor frente a un órgano trasplantado.
  • Extracción de órganos. Procedimiento por el que se obtiene el órgano del donante antes del trasplante.

La información proporcionada en este Diccionario Médico de la Clínica Universidad de Navarra tiene como objetivo principal ofrecer un contexto y entendimiento general sobre términos médicos y no debe ser utilizada como fuente única para tomar decisiones relacionadas con la salud. Esta información es meramente informativa y no sustituye en ningún caso el consejo, diagnóstico, tratamiento o recomendaciones de profesionales de la salud. Siempre es esencial consultar a un médico o especialista para tratar cualquier condición o síntoma médico. La Clínica Universidad de Navarra no se responsabiliza por el uso inapropiado o la interpretación de la información contenida en este diccionario.
Infografías realizadas con https://BioRender.com

© Clínica Universidad de Navarra 2026