DICCIONARIO MÉDICO
Alotrasplante
El alotrasplante es la transferencia de un órgano, tejido o conjunto celular desde un individuo donante a un receptor de la misma especie, pero genéticamente diferente. Constituye la modalidad de trasplante más frecuente en la práctica clínica. Su viabilidad depende de la compatibilidad entre los antígenos del sistema HLA del donante y del receptor. Formado a partir del prefijo griego ἄλλος (állos, "otro", "diferente") con la voz latina transplantare, formada a su vez por trans ("a través de", "de un lado a otro") y plantare ("hundir con la planta del pie", "plantar"). El resultado literal sería algo así como "plantar desde otro", y en el uso clínico designa cualquier procedimiento en el que se transfiere material biológico vivo de un individuo a otro genéticamente distinto dentro de la misma especie. La palabra se documenta en inglés desde 1961, según los registros etimológicos disponibles, y su adopción en español fue casi inmediata en la literatura quirúrgica de la década siguiente. Conviene no confundir alotrasplante con aloinjerto. El uso habitual tiende a reservar "alotrasplante" para intervenciones que implican órganos completos o conjuntos celulares vascularizados (un riñón, un hígado, progenitores hematopoyéticos), mientras que "aloinjerto" se aplica con más frecuencia a porciones de tejido procesadas o no vascularizadas: hueso, piel, tendón, válvulas cardíacas de banco. La distinción no es absoluta y depende bastante del contexto clínico, pero marca una diferencia práctica en la literatura especializada. Lo que distingue al alotrasplante de cualquier otra modalidad de trasplante es la presencia de una barrera inmunológica. El sistema inmunitario del receptor reconoce las moléculas del complejo mayor de histocompatibilidad (HLA) del donante como extrañas. Este reconocimiento puede seguir dos vías: la directa, en la que los linfocitos T del receptor identifican las moléculas HLA intactas sobre las células del donante, y la indirecta, en la que las células presentadoras de antígeno del receptor captan fragmentos de HLA ajeno, los procesan y los presentan a los linfocitos T propios. Esa doble vía de rechazo explica por qué la tipificación HLA entre donante y receptor resulta decisiva antes de programar un alotrasplante. Cuanto mayor sea la coincidencia en los antígenos HLA, menor será la intensidad de la respuesta inmunitaria. En los trasplantes entre hermanos HLA idénticos la compatibilidad es óptima, aunque aún pueden existir diferencias en los llamados antígenos menores de histocompatibilidad, capaces por sí solos de provocar episodios de rechazo o, en el caso del trasplante de progenitores hematopoyéticos, enfermedad del injerto contra huésped (EICH). No debe confundirse el alotrasplante con el isoinjerto, que se realiza entre gemelos monocigóticos y carece de barrera inmunológica porque donante y receptor comparten la totalidad de su dotación genética. La diferencia parece sutil, pero sus consecuencias clínicas son enormes. A principios del siglo XX, el cirujano francés Alexis Carrel perfeccionó la técnica de sutura vascular término-terminal que hacía posible conectar los vasos de un órgano trasplantado al lecho vascular del receptor. Sus experimentos en animales demostraron que un órgano podía funcionar transitoriamente en un organismo ajeno; lo que Carrel no lograba evitar era el rechazo, un fenómeno cuya base biológica aún no se comprendía. El Premio Nobel de Fisiología o Medicina de 1912 reconoció precisamente esos trabajos sobre sutura vascular y trasplante de órganos. Medio siglo más tarde, en 1954, Joseph Murray realizó en Boston el primer trasplante renal exitoso entre gemelos idénticos. No era, en rigor, un alotrasplante (se trataba de un isotrasplante, porque donante y receptor compartían el mismo HLA), pero abrió la puerta técnica. El salto vino en 1962, cuando Murray consiguió el primer alotrasplante renal con supervivencia prolongada del injerto utilizando un donante no emparentado y un agente inmunosupresor que permitió controlar el rechazo. Murray recibió el Nobel en 1990. Entre ambos hitos, Peter Medawar y su grupo en Londres habían demostrado que la tolerancia inmunológica podía inducirse experimentalmente si se exponía al organismo receptor a antígenos del donante durante el periodo neonatal. Ese trabajo, galardonado con el Nobel en 1960, proporcionó el marco conceptual que sustenta toda la inmunología del trasplante. Órganos sólidos. Es la categoría más conocida. Incluye riñón, hígado, corazón, pulmón, páncreas e intestino. El riñón sigue siendo el órgano que se trasplanta con mayor frecuencia a escala mundial; el hígado ocupa el segundo lugar en la mayoría de los registros nacionales. Progenitores hematopoyéticos. Se obtienen de médula ósea, sangre periférica movilizada con factores de crecimiento o sangre de cordón umbilical. El trasplante alogénico de progenitores hematopoyéticos tiene una particularidad que lo separa del resto: no solo sustituye la función del órgano enfermo (la médula), sino que implanta un sistema inmunitario nuevo, el del donante, en el receptor. Eso puede generar un efecto terapéutico (injerto contra tumor) pero también una complicación grave (EICH). Tejidos compuestos vascularizados. Segmentos anatómicos que incluyen piel, músculo, hueso, nervios y vasos en un solo bloque, como manos, antebrazos o la cara. El primer alotrasplante de mano se realizó en Lyon en 1998; el de cara, en Amiens, en 2005. Son intervenciones técnicamente complejas, y la necesidad de inmunosupresión a largo plazo ha generado un debate sostenido en la comunidad quirúrgica, porque se trata de procedimientos que no salvan la vida del paciente sino que restauran una función. El autotrasplante utiliza tejido del propio paciente. No existe barrera inmunológica, lo cual simplifica el manejo posterior, pero limita las aplicaciones a situaciones en las que el paciente dispone de material donante propio viable (por ejemplo, médula ósea previa a una quimioterapia intensiva, o un segmento de piel sana para cubrir una zona quemada). Con el xenotrasplante se cruza la barrera de especie: el donante y el receptor pertenecen a especies distintas. Su desarrollo experimental se ha centrado en el cerdo modificado genéticamente como fuente de órganos para receptores humanos, pero los obstáculos inmunológicos y de bioseguridad siguen siendo considerables. La voz homotrasplante es un sinónimo clásico de alotrasplante que aún aparece en textos de referencia, aunque su uso ha ido cediendo terreno a "alotrasplante" y "trasplante alogénico" en la nomenclatura internacional. Del griego ἄλλος (állos), que significa "otro" o "diferente", combinado con el latín transplantare ("trasplantar", literalmente "plantar a través de"). El vocablo compuesto se documenta por primera vez en inglés en 1961 y pasó al español en la misma década. No exactamente. En el uso clínico habitual, alotrasplante suele referirse al procedimiento quirúrgico de transferir un órgano completo o un conjunto celular vascularizado, mientras que aloinjerto se emplea con más frecuencia para porciones de tejido no vascularizadas (hueso, piel, tendones). Ambos comparten la condición de que donante y receptor son de la misma especie pero genéticamente distintos, y en algunos contextos los dos términos se usan de forma intercambiable. Depende del órgano. En el trasplante renal y el de progenitores hematopoyéticos, la tipificación HLA sigue siendo uno de los factores más determinantes para la supervivencia del injerto. En el trasplante hepático, la compatibilidad HLA tiene menor peso en la toma de decisiones, porque el hígado tolera mejor las diferencias antigénicas; en ese caso, la compatibilidad ABO y el tamaño del órgano adquieren más relevancia. La EICH es una complicación específica del alotrasplante de progenitores hematopoyéticos. Ocurre cuando las células inmunitarias del donante, una vez establecidas en el receptor, reconocen los tejidos del receptor como extraños y los atacan. En los trasplantes de órgano sólido convencionales esta complicación es muy infrecuente, porque el número de células inmunitarias del donante que acompañan al órgano es muy pequeño. Si desea profundizar en conceptos asociados al alotrasplante, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el alotrasplante
La barrera inmunológica entre donante y receptor
Alexis Carrel, Joseph Murray y los orígenes del alotrasplante moderno
Clasificación según el material trasplantado
Diferenciación con otros tipos de trasplante
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra "alotrasplante"?
¿Es lo mismo alotrasplante que aloinjerto?
¿Todo alotrasplante requiere compatibilidad HLA?
¿Qué relación tiene el alotrasplante con la enfermedad del injerto contra huésped?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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