DICCIONARIO MÉDICO
Orejuela del corazón
La orejuela es la pequeña prolongación en forma de bolsa que se proyecta desde cada aurícula del corazón, una a cada lado. A diferencia del resto de la cavidad auricular, conserva la pared muscular trabeculada de la aurícula primitiva del feto, lo que le da un aspecto y un comportamiento distintos según se trate de la derecha o de la izquierda. Su nombre, diminutivo de «oreja», responde a un parecido puramente visual. El término «orejuela» es el diminutivo castellano de oreja, que a su vez procede del latín auricula (diminutivo de auris, oído): el nombre nace de que, vistas desde fuera, estas dos bolsas musculares recuerdan a un par de orejas pequeñas adosadas a la parte superior del corazón. En la nomenclatura anatómica latina el término equivalente es auricula cordis, lo que durante siglos generó cierta ambigüedad, porque «aurícula» llegó a designar indistintamente toda la cavidad y solo su apéndice. La terminología moderna resuelve esa confusión reservando «aurícula» (atrium) para la cámara cardíaca completa y «orejuela» (auricula) para la prolongación que se proyecta desde ella. En la práctica clínica, y en buena parte de la bibliografía traducida del inglés, es también frecuente encontrarla nombrada como apéndice auricular, calco de atrial appendage. Las orejuelas son el único resto embrionario de la aurícula primitiva que conserva el corazón adulto una vez completado el desarrollo fetal. El resto de la pared auricular se incorpora, en cambio, a partir de estructuras venosas que se van absorbiendo durante la gestación: el seno venoso en el lado derecho y las venas pulmonares en el izquierdo. La orejuela, en los dos lados, mantiene la pared original, recubierta por dentro de músculos pectinados dispuestos como los dientes de un peine. Esa diferencia de origen explica buena parte de las diferencias de forma. La orejuela derecha es amplia, de base ancha, y sus músculos pectinados se extienden además por gran parte de la pared de la aurícula derecha. La izquierda nace de un cuello más estrecho, se pliega sobre sí misma en uno o varios lóbulos y limita su superficie trabeculada al interior del propio apéndice. La forma de la orejuela izquierda varía mucho de una persona a otra, hasta el punto de que la radiología cardíaca la clasifica en cuatro patrones según su silueta: ala de pollo (con un lóbulo dominante que se dobla sobre sí mismo), manga de viento (alargada y estrecha), cactus (con varios lóbulos secundarios que salen de un tronco central) y coliflor (corta, compacta y muy lobulada). Ningún patrón es en sí mismo anómalo. Son variantes anatómicas normales, del mismo modo que la huella dactilar varía de una persona a otra sin que exista una forma correcta. Durante mucho tiempo se consideró que las orejuelas eran restos sin función, comparables al apéndice vermiforme del intestino. La investigación de las últimas décadas ha matizado esa idea: actúan como una pequeña cámara de descompresión que amortigua el aumento de presión dentro de la aurícula en cada latido, y su pared muscular libera péptido natriurético auricular, una hormona implicada en la regulación del volumen y la presión sanguínea. La misma anatomía trabeculada que le da forma explica también por qué la orejuela izquierda concentra, según los estudios de ecocardiografía, más del 90 % de los trombos que se forman en el contexto de determinadas arritmias auriculares. Sus recovecos y su flujo sanguíneo reducido, especialmente cuando la contracción de la aurícula pierde su ritmo coordinado, favorecen el estancamiento de la sangre frente al resto de una cavidad de paredes más lisas. Para profundizar en esa arritmia como entidad propia existe una entrada específica sobre la fibrilación. No. La aurícula es toda la cámara cardíaca que recibe la sangre venosa; la orejuela es solo la pequeña prolongación que sobresale de ella. Antiguamente ambos términos se usaban de forma intercambiable, lo que todavía genera confusión en algunos textos. Por el parecido visual con una pequeña oreja adosada al corazón: vista desde fuera, cada aurícula parece llevar una orejita pegada a su superficie. No exactamente. La derecha es más ancha y de base amplia; la izquierda, más estrecha y alargada, con varios patrones morfológicos descritos en la literatura radiológica. Cumple una doble función. Por un lado, actúa como una cámara auxiliar que amortigua los picos de presión dentro de la aurícula durante cada latido. Por otro, su pared muscular participa en la síntesis de péptido natriurético auricular, una hormona implicada en el control de la presión arterial y en la eliminación renal de sodio. Durante décadas se la consideró un simple vestigio embrionario sin ninguna de estas dos funciones. Porque su anatomía (estrecha, lobulada, con recovecos) favorece el estancamiento de sangre cuando la aurícula deja de contraerse de forma coordinada, lo que la convierte en el lugar donde se origina la mayoría de los trombos asociados a ciertas arritmias.Qué es la orejuela y de dónde procede su nombre
Origen embrionario: por qué la derecha y la izquierda no son iguales
Morfología: los cuatro patrones de la orejuela izquierda
Función: más que un resto embrionario
Por qué su anatomía tiene relevancia clínica
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo la orejuela que la aurícula?
¿Por qué se llama orejuela?
¿Tienen la misma forma la orejuela derecha y la izquierda?
¿Para qué sirve la orejuela?
¿Por qué es clínicamente relevante?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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