DICCIONARIO MÉDICO
Neuróporo
El neuroporo es cada una de las dos aberturas transitorias que quedan en los extremos del tubo neural mientras este se cierra, hacia la tercera y cuarta semana de desarrollo embrionario. Su cierre completo, en torno a los días 25 y 28 de gestación, separa la futura cavidad del sistema nervioso central del líquido amniótico que la rodea. Su nombre combina el griego νεῦρον (neúron), «nervio», con πόρος (póros), «paso» o «conducto», el mismo término que empleó Hipócrates, en el siglo V a. C., para describir cualquier orificio por el que circulan fluidos. Aplicado al embrión, designa las dos aberturas que persisten en los extremos craneal y caudal del tubo neural mientras este completa su cierre. A partir de la placa neural, una lámina de ectodermo engrosado que se pliega sobre sí misma durante la tercera semana de gestación, se forma el tubo neural en un proceso conocido como neurulación. La fusión de los pliegues neurales comienza en la región cervical y avanza hacia la cabeza y hacia la cola del embrión a la vez, en un mecanismo que recuerda al cierre de una cremallera desde el centro. Los dos extremos sin fusionar, el rostral y el caudal, permanecen abiertos y comunican la futura cavidad neural con el líquido amniótico: son el neuroporo anterior y el neuroporo posterior. Primero se cierra el neuroporo anterior, en torno al día 25 de gestación; el posterior lo hace unos días más tarde, hacia el día 28, cuando la neurulación primaria llega a su fin. El cierre, por tanto, no es simultáneo en ambos extremos. Estudios clásicos de reconstrucción seriada de embriones humanos sitúan el punto exacto donde se completa el cierre posterior a la altura de la futura vértebra sacra número dos, un dato que solo pudo establecerse a partir de colecciones embrionarias conservadas y catalogadas por estadios de desarrollo. Cuando el neuroporo anterior no llega a cerrarse, el encéfalo no completa su formación y se produce la anencefalia. Si el defecto afecta al neuroporo posterior, el resultado es alguna de las formas de espina bífida, en las que la médula espinal o sus cubiertas quedan expuestas o mal protegidas por el arco vertebral correspondiente. Ambos cuadros forman parte de un grupo más amplio, el de los disrafismos, entre cuyos factores de riesgo mejor documentados figura el aporte insuficiente de folato en las primeras semanas del embarazo. Nervio y paso o conducto, del griego νεῦρον y πόρος: literalmente, una abertura del tubo nervioso. Dos: el anterior o rostral, en el extremo cefálico, y el posterior o caudal, en el extremo opuesto. Ambos desaparecen al completarse el cierre del tubo neural. No. Es una estructura exclusivamente embrionaria: una vez cerrado, hacia el final de la cuarta semana de gestación, deja de existir como tal, y su cierre marca el final de la neurulación primaria. Porque ese momento marca la ventana de vulnerabilidad para los defectos del tubo neural. Antes del cierre, cualquier factor que interfiera con la fusión de los pliegues neurales puede dejar una abertura permanente. Después, el tubo ya está sellado y ese mismo factor no tendría el mismo efecto sobre esa estructura concreta. Por eso las cifras de días de gestación no son un dato anecdótico, sino la referencia temporal sobre la que se apoya buena parte de la investigación en torno al origen de estas malformaciones.Qué es el neuroporo
Cierre de los neuroporos
Consecuencias del cierre incompleto
Preguntas frecuentes sobre el neuroporo
¿Qué significa la palabra neuroporo?
¿Cuántos neuroporos tiene el embrión humano?
¿El neuroporo persiste después del nacimiento?
¿Por qué se estudia con tanto detalle el momento exacto de su cierre?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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