DICCIONARIO MÉDICO
Neuroapraxia
La neuroapraxia es el grado más leve de lesión de un nervio periférico: un bloqueo funcional y transitorio de la conducción nerviosa que se produce sin que se rompa la continuidad anatómica del nervio. Ocupa el primer escalón en las clasificaciones clásicas de las lesiones nerviosas, por delante de la axonotmesis y la neurotmesis. En la neuroapraxia, el impulso nervioso deja de propagarse en el punto de la lesión debido a una desmielinización focal o a una isquemia local, pero el axón y las cubiertas conjuntivas del nervio (endoneuro, perineuro y epineuro) permanecen intactos. Es, en ese sentido, un fallo de transmisión más que un fallo estructural. La distinción con las otras dos categorías de la clasificación es precisamente esa: al no producirse rotura del axón, no hay degeneración walleriana distal a la lesión. Estimulado el nervio por debajo del punto afectado, la conducción se mantiene. Por encima, se pierde. El cirujano británico Herbert Seddon acuñó el término original en 1942 como "neurapraxia", uniendo neur- con apraxia. La palabra apraxia procede a su vez del griego, donde el prefijo a- funciona como partícula negativa: sin acción. La forma "neuropraxia", muy extendida en la literatura médica, es considerada por varias publicaciones especializadas una reformulación poco consistente desde el punto de vista etimológico, porque al introducir una o de enlace rompe esa partícula negativa original y da a entender, erróneamente, que existe una raíz "praxia" independiente. En español, la forma que domina en la literatura científica es "neuroapraxia": conserva la palabra completa "apraxia" y añade la vocal de enlace propia de los compuestos cultos del castellano. Las tres variantes conviven en los textos médicos, aunque remiten siempre al mismo cuadro. Seddon publicó su propuesta en el British Medical Journal tras estudiar un gran número de lesiones nerviosas durante la Segunda Guerra Mundial. Su esquema, todavía vigente, distingue tres grados de gravedad creciente: neuroapraxia, axonotmesis y neurotmesis. En 1951, el cirujano australiano Sydney Sunderland amplió esa clasificación a cinco grados atendiendo al número de capas del nervio afectadas. La neuroapraxia corresponde al grado I de Sunderland, el más limitado de todos: afecta únicamente a la mielina que envuelve al axón, sin comprometer al propio axón ni al tejido conjuntivo que estructura el nervio. En la neuroapraxia el axón está intacto y solo falla la conducción por afectación de la mielina. En la axonotmesis el propio axón se rompe, aunque se conserva el armazón conjuntivo que lo rodea, lo que abre la puerta a la regeneración walleriana. Las tres formas aparecen en la literatura. La original de Seddon (1942) fue "neurapraxia"; en español, el uso mayoritario es "neuroapraxia". El grado I, el primero y más leve de los cinco que describió Sunderland en 1951. No. Al no romperse el axón, el segmento distal a la lesión conserva su estructura, a diferencia de lo que ocurre en la degeneración walleriana propia de la axonotmesis y la neurotmesis. El cirujano Herbert Seddon, en un artículo publicado en 1942 a partir de la observación de heridos durante la Segunda Guerra Mundial. Nueve años después, Sydney Sunderland refinó el esquema hasta los cinco grados que se manejan hoy.Qué es la neuroapraxia
Origen del término: neurapraxia, neuropraxia, neuroapraxia
Lugar en la clasificación de las lesiones nerviosas
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la diferencia entre neuroapraxia y axonotmesis?
¿Se escribe neurapraxia, neuropraxia o neuroapraxia?
¿Qué grado ocupa la neuroapraxia en la clasificación de Sunderland?
¿Hay degeneración walleriana en la neuroapraxia?
¿Quién describió por primera vez esta clasificación?
Referencias
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