DICCIONARIO MÉDICO
Nasal
El adjetivo nasal califica cuanto pertenece o se relaciona con la nariz: su anatomía, sus cavidades y su función respiratoria y olfativa. En el terreno óseo, el término designa también, de forma más concreta, a los dos pequeños huesos que sostienen el puente de la nariz. Nasal procede del latín medieval nasalis, formado sobre nasus (nariz) y el sufijo -al, de pertenencia. La Real Academia Española recoge dos acepciones: la primera, anatómica, lo define como perteneciente o relativo a la nariz, aplicable a la cavidad, las fosas o los huesos nasales; la segunda pertenece a la fonética y describe los sonidos que se articulan dejando salir el aire, total o parcialmente, por la nariz, como ocurre con la m o la n. En el uso médico habitual, sin embargo, la palabra rara vez aparece sola. Acompaña a un sustantivo (cavidad nasal, mucosa nasal) o, empleada como forma abreviada, designa directamente el hueso nasal: la pieza ósea que, junto con su pareja del lado opuesto, construye el puente de la nariz. Los huesos nasales, llamados también huesos propios de la nariz, son dos piezas pares, pequeñas y de forma cuadrangular, situadas una junto a la otra entre las apófisis frontales de ambos maxilares. Juntos construyen la raíz y el dorso óseo de la nariz, la parte superior y rígida, por debajo de la cual el esqueleto se continúa en cartílago. Cada hueso nasal tiene dos caras: la externa, convexa, cubierta por los músculos prócer y nasal; la interna, cóncava, recorrida por un surco que aloja el nervio etmoidal anterior. También tiene cuatro bordes. El borde superior, estrecho y dentado, se articula con el hueso frontal en la sutura frontonasal. Lateralmente, conecta con la apófisis frontal del maxilar a través de la sutura nasomaxilar. El borde inferior, mucho más fino, hace de bisagra con el cartílago nasal lateral. En la línea media, cada hueso se une a su homólogo del lado opuesto formando la sutura internasal, cuyo borde se prolonga hacia atrás en una cresta que contacta con la espina del hueso frontal, la lámina perpendicular del etmoides y el cartílago septal. Desde el punto de vista funcional, su papel es sobre todo estructural: forman el techo óseo de la cavidad nasal y protegen frente a traumatismos las estructuras internas de la nariz. Su tamaño y su curvatura, además, determinan buena parte del perfil nasal visible desde fuera, algo que explica por qué la forma de la nariz varía tanto entre personas, mucho más de lo que varían otros huesos de tamaño comparable. El adjetivo nasal es más amplio que cualquiera de los sustantivos con los que convive en el diccionario médico. La nariz es el órgano completo, la estructura externa e interna que se percibe como unidad. Cada fosa nasal, en cambio, es uno de los dos conductos internos separados por el tabique, por los que circula el aire inspirado. Nasal no sustituye a ninguno de los dos términos: los califica. Otros términos comparten raíz sin ser sinónimos: la válvula nasal, el ciclo nasal o cada narina son estructuras y fenómenos distintos, con desarrollo propio en este diccionario. Del latín nasalis, formado sobre nasus (nariz) y el sufijo de pertenencia -al. La Real Academia Española documenta también su uso en fonética, para los sonidos que se emiten con resonancia nasal, como la m. No. Nariz nombra el órgano completo; nasal es el adjetivo que lo califica y que, en el diccionario médico, suele designar en concreto a los huesos nasales. Con cuatro: el frontal por arriba, cada maxilar por los lados, el etmoides por dentro y, entre sí, en la sutura internasal de la línea media. La proyección del puente depende sobre todo de la longitud y de la inclinación de los huesos nasales, que varían de una persona a otra y también entre poblaciones. Un puente más prominente suele corresponder a huesos nasales más largos y con mayor pendiente frontal; uno más plano, a huesos cortos o con una sutura frontonasal menos marcada. La genética explica buena parte de esta variación, aunque también influyen factores del desarrollo craneofacial durante la infancia. No es, en ningún caso, un rasgo con implicaciones funcionales: la capacidad respiratoria depende de estructuras internas, no del contorno óseo visible desde fuera.Qué es el término nasal
Los huesos nasales
Nasal, nariz y fosa nasal: qué no confundir
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra nasal?
¿Es lo mismo nasal que nariz?
¿Con cuántos huesos se articulan los huesos nasales?
¿Por qué algunas narices tienen un puente más marcado que otras?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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