DICCIONARIO MÉDICO
NADH
El NADH es la forma reducida de la coenzima nicotinamida adenina dinucleótido. Su función es transportar electrones desde las reacciones que degradan nutrientes hasta la maquinaria que fabrica ATP en la mitocondria. Cada célula mantiene un equilibrio constante entre su forma oxidada, el NAD+, y su forma reducida, el NADH, y ese equilibrio condiciona buena parte del metabolismo energético. Su nombre describe la estructura con precisión quirúrgica: se trata de un dinucleótido, es decir, dos nucleótidos unidos por sus grupos fosfato: uno lleva como base nitrogenada la nicotinamida, el otro la adenina. La molécula existe en dos estados de oxidación que funcionan como un interruptor químico. En su forma oxidada, NAD+, el anillo de nicotinamida es plano y deficiente en electrones. Al aceptar un ion hidruro, ese anillo se reduce a una estructura de dihidropiridina y la molécula pasa a llamarse NADH. Ese único par de electrones transportado es, en esencia, toda la utilidad biológica del compuesto. La nicotinamida no eligió su nombre al azar. Procede del ácido nicotínico, obtenido originalmente al oxidar la nicotina del tabaco, aunque ambas sustancias no guardan relación farmacológica alguna entre sí. La confusión llegó a preocupar tanto a las autoridades sanitarias estadounidenses que en 1942 impulsaron el término alternativo niacina, precisamente para evitar que la población asociara los alimentos enriquecidos con esta vitamina al consumo de tabaco. Hoy se sabe que la nicotinamida, junto con el ácido nicotínico, es la forma en que la vitamina B3 llega al organismo y se convierte en NAD+. En 1906, los bioquímicos británicos Arthur Harden y William John Young observaban la fermentación alcohólica del extracto de levadura cuando detectaron un factor termoestable que aceleraba la reacción. Lo llamaron cofermento, sin poder precisar entonces de qué se trataba. Pasarían más de dos décadas hasta que se aclarase su naturaleza química exacta. Harden compartió el Premio Nobel de Química de 1929 con Hans von Euler-Chelpin, cuyo equipo había determinado que el cofermento contenía adenina, un azúcar y grupos fosfato. La pieza que faltaba llegó de manos de Otto Warburg, quien en los años treinta identificó el anillo de nicotinamida como el punto exacto donde se produce la transferencia de hidrógeno. Con ese hallazgo, la molécula dejó de ser una curiosidad de laboratorio y pasó a explicarse como lo que realmente es: un transportador de electrones. El NADH generado en la glicólisis y en el ciclo de Krebs entrega sus electrones al complejo I de la cadena respiratoria, mientras que el FADH2, otro transportador reducido de la misma vía, se incorpora más adelante, en el complejo II. Esa diferencia de punto de entrada no es un detalle menor: por cada NADH oxidado se generan alrededor de 2,5 moléculas de ATP, frente a las 1,5 que aporta el FADH2, porque el primero permite bombear más protones a través de la membrana mitocondrial interna. No debe confundirse tampoco con el NADPH, su pariente fosforilado. Comparten casi toda la estructura, pero cumplen funciones opuestas en la práctica: el NADH cede electrones en reacciones catabólicas para producir energía, mientras que el NADPH los aporta en reacciones anabólicas, como la síntesis de ácidos grasos, y en la regeneración del glutatión, la principal defensa antioxidante de la célula. Un dato curioso: el NADH absorbe con fuerza la luz ultravioleta, una propiedad que algunas aves rapaces aprovechan de forma natural en el cristalino del ojo como filtro frente a esa radiación. Son el mismo compuesto en dos estados de oxidación distintos. El NAD+ es la forma oxidada, deficiente en electrones; el NADH es la forma reducida, tras haber aceptado un ion hidruro. La célula necesita constantemente reciclar uno en el otro para que el metabolismo no se detenga. Principalmente en la glicólisis, en la oxidación del piruvato y en el ciclo de Krebs. También lo generan enzimas concretas como la alcohol deshidrogenasa hepática, que reduce NAD+ a NADH al metabolizar el etanol. Existen productos comercializados con este fin, pero la evidencia científica sobre su absorción oral y su eficacia clínica es limitada y no concluyente. No es una cuestión que competa a este diccionario, centrado en la bioquímica del compuesto. La H final indica hidrógeno, el elemento que la molécula gana al reducirse. Es una convención bioquímica estándar: el mismo criterio se aplica al FADH2, que incorpora dos átomos de hidrógeno respecto a su forma oxidada, el FAD. Para situar el NADH dentro del metabolismo energético, puede consultar:Qué es el NADH
Del laboratorio de fermentación a la bioquímica moderna
Un transportador con dos primos que no debe confundirse
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre NAD+ y NADH?
¿Dónde se produce el NADH?
¿Sirve tomar NADH como suplemento?
¿Por qué se abrevia NADH y no de otra manera?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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