DICCIONARIO MÉDICO
Nab-paclitaxel
Nab-paclitaxel es una formulación farmacológica en la que el antineoplásico paclitaxel se presenta unido a nanopartículas de albúmina sérica humana, con un tamaño medio de partícula de aproximadamente 130 nanómetros. Esta tecnología permite prescindir de los disolventes tóxicos que requiere el paclitaxel convencional y, al mismo tiempo, favorece la acumulación del fármaco en el tejido tumoral. La sigla nab corresponde al inglés nanoparticle albumin-bound (unido a nanopartículas de albúmina). El segundo componente, paclitaxel, toma su nombre del género botánico Taxus (tejo), el árbol del que se aisló originalmente la molécula. En 1971, Monroe Wall y Mansukh Wani, del Instituto de Investigación Research Triangle (Carolina del Norte), publicaron el aislamiento de un compuesto citotóxico a partir de la corteza del tejo del Pacífico (Taxus brevifolia). Lo denominaron taxol. Décadas de desarrollo preclínico y clínico convirtieron aquel hallazgo en uno de los antineoplásicos más utilizados del siglo XX. Desde el punto de vista farmacéutico, el paclitaxel convencional presenta un problema de solubilidad: al ser muy poco hidrosoluble, necesita un vehículo llamado Cremophor EL (aceite de ricino polietoxilado) para poder administrarse por vía intravenosa. Ese disolvente provoca con frecuencia reacciones de hipersensibilidad y obliga a premedicar al paciente. La formulación nab surgió precisamente para sortear esa limitación: al encapsular el paclitaxel en nanocapas de albúmina, se elimina la necesidad de Cremophor y se abre una vía de administración más limpia. La albúmina no es un simple sustituto del disolvente. En condiciones fisiológicas, las células endoteliales de los vasos sanguíneos poseen un receptor específico (gp60) que internaliza la albúmina circulante mediante un sistema de vesículas denominadas caveolas. Una vez que las nanopartículas de nab-paclitaxel se unen a este receptor, son transportadas a través de la pared vascular hacia el intersticio tumoral. Allí, una proteína secretada por el propio tumor (SPARC, del inglés Secreted Protein Acidic and Rich in Cysteine) atrapa la albúmina y facilita la liberación local del fármaco. Este mecanismo de transporte, que aprovecha rutas fisiológicas de la albúmina en lugar de depender únicamente de la permeabilidad vascular pasiva, permite que la concentración intratumoral de paclitaxel sea más alta que la obtenida con la formulación convencional. El resultado neto es una mayor exposición del tumor al fármaco con un perfil de efectos sistémicos diferente al del paclitaxel disuelto en Cremophor. Tras el aislamiento del taxol en 1971, la molécula tardó más de dos décadas en llegar a la práctica clínica: la FDA aprobó el paclitaxel convencional en 1992 para el cáncer de ovario. La formulación nab-paclitaxel recibió su primera aprobación regulatoria en Estados Unidos en enero de 2005, inicialmente para cáncer de mama metastásico. Se comercializa bajo el nombre Abraxane. En oncología pancreática, el ensayo MPACT (Von Hoff y colaboradores, publicado en 2013) evaluó la combinación de nab-paclitaxel con gemcitabina frente a gemcitabina sola y demostró una ventaja en supervivencia global que consolidó esta combinación como uno de los dos grandes ejes de la poliquimioterapia pancreática, junto con Folfirinox. Ambos esquemas parten de principios farmacológicos distintos y constituyen las dos estrategias de referencia en este campo. Nanoparticle albumin-bound: paclitaxel unido a nanopartículas de albúmina. La sigla describe la tecnología de formulación, no un principio activo diferente. El fármaco citotóxico sigue siendo paclitaxel; lo que cambia es el vehículo de administración. El principio activo es el mismo, pero la formulación es radicalmente distinta. El paclitaxel convencional necesita Cremophor EL como disolvente; el nab-paclitaxel emplea albúmina. Esa diferencia modifica la farmacocinética, la distribución tisular y el perfil de reacciones adversas. En la práctica clínica se consideran formulaciones no intercambiables. De la corteza del tejo del Pacífico (Taxus brevifolia). Wall y Wani lo aislaron en 1971 en el marco de un programa de cribado de productos naturales del Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos. Hoy se obtiene por semisíntesis a partir de precursores extraídos de las acículas de Taxus baccata (el tejo europeo), lo que evita la tala de los escasos tejos del Pacífico. Si desea profundizar en los conceptos vinculados al nab-paclitaxel y a la oncología pancreática, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el nab-paclitaxel
Principio de la formulación con nanopartículas de albúmina
Contexto histórico y farmacéutico
Preguntas frecuentes
¿Qué significan las siglas «nab» en nab-paclitaxel?
¿Es lo mismo nab-paclitaxel que paclitaxel?
¿De dónde proviene el paclitaxel?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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