DICCIONARIO MÉDICO
Myoview
Myoview es el nombre comercial de la tetrofosmina marcada con tecnecio-99m (⁹⁹ᵐTc-tetrofosmina), un radiofármaco de uso exclusivamente diagnóstico empleado en la gammagrafía de perfusión miocárdica. Se administra por vía intravenosa y es captado por los miocitos cardíacos en proporción directa al flujo sanguíneo coronario, lo que permite visualizar mediante SPECT las zonas del miocardio con irrigación normal, reducida o ausente. Myoview es una preparación radiofarmacéutica desarrollada por la compañía británica Amersham International (hoy integrada en GE Healthcare) y autorizada para su comercialización como equipo de reactivos para preparación radiofarmacéutica. Cada vial contiene 230 microgramos de tetrofosmina en forma de polvo liofilizado que, una vez reconstituido con una solución inyectable de pertecnetato de sodio (⁹⁹ᵐTcO₄⁻), genera el complejo catiónico ⁹⁹ᵐTc-tetrofosmina listo para su inyección intravenosa. Su código ATC es V09GA02 y pertenece al grupo de radiofármacos para diagnóstico del sistema cardiovascular. El nombre "Myoview" combina dos raíces: myo-, del griego μῦς (mŷs), "músculo", y el inglés view, "vista" o "imagen". Dicho de otro modo: imagen del músculo, en alusión al miocardio. La denominación del principio activo, tetrofosmina, describe la estructura química del ligando: un bis(difosfina) con cuatro grupos etoxietilo que forman un quelato estable con el tecnecio-99m. La molécula completa es un catión lipófilo que atraviesa pasivamente la membrana capilar y la membrana del cardiomiocito, donde queda retenido en las mitocondrias intactas. J. Duncan Kelly y sus colaboradores de Amersham International publicaron en febrero de 1993, en The Journal of Nuclear Medicine, la primera descripción farmacológica completa del nuevo trazador. La química subyacente —la síntesis de ligandos difosfínicos con éteres pendientes— se había gestado en la Universidad de Cardiff, y los primeros estudios de biodistribución humana se realizaron en el Aberdeen Royal Infirmary. Los ensayos clínicos multicéntricos de fase III, dirigidos por Barry L. Zaret y publicados en Circulation en 1995, confirmaron la eficacia del compuesto como agente de perfusión miocárdica y condujeron a la aprobación regulatoria en Europa y Estados Unidos. La gammagrafía de perfusión miocárdica se basa en un principio sencillo: el radiotrazador que se inyecta en vena viaja con el flujo sanguíneo y se distribuye por el músculo cardíaco en proporción al aporte de sangre que recibe cada zona. Las regiones bien perfundidas captan más trazador y emiten más radiación gamma; las zonas isquémicas o necróticas captan menos o nada. Una gammacámara registra esa distribución y la reconstruye en cortes tomográficos (SPECT), ofreciendo un mapa funcional del corazón. La ⁹⁹ᵐTc-tetrofosmina alcanza su concentración miocárdica máxima en torno a cinco minutos después de la inyección. A diferencia del talio-201, que fue durante décadas el trazador de referencia en cardiología nuclear, no experimenta redistribución significativa: la imagen obtenida a los quince minutos refleja con fidelidad el flujo existente en el momento de la inyección, y puede adquirirse hasta cuatro horas después sin pérdida relevante de información. Esta estabilidad simplifica mucho la logística del estudio. Aproximadamente el 66 % de la actividad administrada se excreta en las 48 horas siguientes, repartida entre la vía urinaria y la vía hepatobiliar. El protocolo habitual contempla dos adquisiciones de imágenes: una en reposo y otra tras un estrés —ejercicio físico en cinta o bicicleta, o estímulo farmacológico con adenosina, dipiridamol o regadenosón cuando el paciente no puede realizar ejercicio—. Comparando ambos mapas, el especialista en medicina nuclear distingue los defectos de perfusión reversibles (indicativos de isquemia) de los fijos (indicativos de necrosis o cicatriz). Además, si el SPECT se sincroniza con el electrocardiograma (gated-SPECT), el mismo estudio permite evaluar la función ventricular izquierda: fracción de eyección, volúmenes y motilidad segmentaria de la pared. Myoview no es el único radiofármaco empleado en gammagrafía de perfusión miocárdica. Conviene distinguirlo de los otros dos trazadores con los que comparte indicación. El talio-201 (²⁰¹Tl) fue el primer trazador utilizado de forma rutinaria en cardiología nuclear, desde mediados de la década de 1970. Es un análogo del potasio que entra en el miocito a través de la bomba sodio-potasio ATPasa, y experimenta redistribución espontánea con el tiempo, lo que permite detectar viabilidad miocárdica sin necesidad de una segunda inyección. Sin embargo, su energía gamma de 80 keV no es la óptima para las gammacámaras actuales, y la dosis de radiación que deposita en el paciente es sensiblemente mayor que la de los compuestos de tecnecio. El sestamibi (⁹⁹ᵐTc-sestamibi, nombre comercial Cardiolite) es, junto a la tetrofosmina, el trazador tecneciado más utilizado en la práctica clínica. También es un catión lipófilo retenido en las mitocondrias, pero su mecanismo de captación y su cinética de lavado son ligeramente distintos. En general, sestamibi y tetrofosmina muestran una precisión diagnóstica comparable —sensibilidad en torno al 90 % y especificidad cercana al 71 % para la detección de enfermedad coronaria, según las series multicéntricas—. La elección entre uno y otro depende con frecuencia de la disponibilidad local y de las preferencias del servicio de medicina nuclear. Existe un tercer compuesto tecneciado, la teboroxima, que se caracteriza por una captación miocárdica extremadamente rápida seguida de un lavado también muy rápido, lo que exige adquirir las imágenes en una ventana temporal muy estrecha. Su uso clínico ha sido marginal. Es un nombre comercial acuñado por Amersham International (actualmente GE Healthcare). Combina el prefijo griego myo-, de μῦς (mŷs), "músculo", con el inglés view, "imagen". La idea es transparente: una imagen del músculo cardíaco. El principio activo, tetrofosmina, hace referencia a la estructura química del ligando difosfínico que quela el tecnecio-99m. Es un medicamento —un radiofármaco— clasificado como de uso exclusivamente diagnóstico. No tiene efectos farmacológicos propios a las dosis administradas. La prueba diagnóstica en sí es la gammagrafía de perfusión miocárdica (o SPECT miocárdico); Myoview es el trazador que se emplea para realizarla, uno entre varios posibles. No. Ambos son radiofármacos de tecnecio-99m para gammagrafía de perfusión miocárdica, pero contienen principios activos diferentes: Myoview lleva tetrofosmina y Cardiolite lleva sestamibi. Su rendimiento diagnóstico es similar, y en la práctica clínica se consideran alternativas equivalentes. La elección depende sobre todo de la disponibilidad en cada centro. El talio-201 tiene una energía gamma baja (80 keV) que no es la más adecuada para las gammacámaras modernas, y la dosis de radiación que recibe el paciente es considerablemente mayor. Los compuestos de tecnecio-99m —como la tetrofosmina y el sestamibi— emiten fotones de 140 keV, ideales para la detección con cristales de NaI, y permiten obtener imágenes de mejor calidad con menor exposición radiológica. Desde la introducción de los detectores semiconductores de cadmio-zinc-telururo, la dosis efectiva con trazadores de tecnecio se ha reducido al rango de 2 a 5 mSv. Si desea profundizar en conceptos asociados a Myoview, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es Myoview
La tetrofosmina como trazador de perfusión miocárdica
Diferenciación con otros trazadores de perfusión
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre "Myoview"?
¿Myoview es un medicamento o una prueba diagnóstica?
¿Es lo mismo Myoview que Cardiolite?
¿Por qué se sustituyó el talio-201 por trazadores de tecnecio?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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