DICCIONARIO MÉDICO
Músculo vocal
El músculo vocal es la porción medial del músculo tiroaritenoideo, situada junto al ligamento vocal, dentro del espesor de la cuerda vocal. Su contracción regula la tensión interna del pliegue con una precisión que el resto del tiroaritenoideo no alcanza por sí solo. En la Terminologia Anatomica internacional recibe el nombre de musculus vocalis. No es un músculo independiente en sentido estricto, sino la banda medial y más profunda del tiroaritenoideo, diferenciada del resto de sus fibras por su trayecto paralelo al ligamento vocal. Existe cierto debate anatómico sobre si merece considerarse una entidad separada o simplemente una subdivisión funcional del mismo músculo; la mayoría de los atlas modernos lo describen como una porción especializada, con un patrón de contracción que puede activarse de forma parcialmente independiente del resto de la masa tiroaritenoidea. Es un músculo par, delgado y alargado. Su nombre alude directamente a su papel en la voz, el mismo origen que comparte el término vocal aplicado a las cuerdas y al aparato fonador. Nace en la cara interna del ángulo del cartílago tiroides, justo por debajo del punto donde se fija el ligamento vocal, y se dirige hacia atrás para insertarse en la cara lateral del proceso vocal del cartílago aritenoides. El trayecto es recto y horizontal. Medialmente contacta con el ligamento vocal y la mucosa que recubre el pliegue; lateralmente limita con la parte externa del tiroaritenoideo, la porción más voluminosa del músculo y la responsable de traccionar el aritenoides en bloque durante la aducción de la cuerda. Esta disposición en capas (mucosa, ligamento y músculo vocal superpuestos de dentro afuera) es la que permite que el pliegue vocal vibre con varios grados de libertad independientes durante la fonación, en lugar de moverse como una única estructura rígida. Al contraerse, el músculo vocal modifica la rigidez y la masa efectiva del borde libre del pliegue, un ajuste que incide directamente en la frecuencia de vibración y, por tanto, en el tono. No todas las fuentes describen su acción con el mismo matiz: algunas lo agrupan junto al tiroaritenoideo externo como relajador global de la cuerda, mientras otras subrayan que su verdadera función es la contraria, un afinado fino de la tensión interna que actúa con independencia de la longitud total del pliegue. Ambas lecturas no son incompatibles: reflejan que el músculo participa tanto en el acortamiento grosero de la cuerda como en microajustes de rigidez que los cambios de longitud por sí solos no explican. El contraste con el músculo cricotiroideo resulta útil para entender la diferencia de escala. Aquel actúa desde fuera del pliegue, basculando el cartílago tiroides sobre el cricoides para alargar y tensar la cuerda entera; el músculo vocal, en cambio, trabaja dentro del propio pliegue y permite matices tonales que la simple báscula cartilaginosa no podría producir, los que distinguen, por ejemplo, un canto afinado de uno desafinado. Recibe inervación motora del nervio laríngeo recurrente, rama del nervio vago que inerva prácticamente todos los músculos intrínsecos de la laringe salvo el cricotiroideo, dependiente de la rama externa del nervio laríngeo superior. Una lesión del recurrente altera la tensión y la posición de la cuerda del lado afectado, con voz ronca o entrecortada si es unilateral. La irrigación procede de ramas de las arterias laríngeas superior e inferior, tributarias de las arterias tiroideas superior e inferior. Conviene no confundirlo con el ligamento vocal, la banda fibrosa pasiva sobre la que se apoya: el ligamento no se contrae, solo transmite y limita el movimiento que el músculo genera. Tampoco debe equipararse a la porción externa del tiroaritenoideo, más gruesa y orientada sobre todo a la aducción del pliegue frente al ajuste fino de tensión. Con la edad, el músculo vocal pierde masa como el resto de la musculatura corporal; esa atrofia contribuye a los cambios de timbre y proyección que se agrupan bajo el término presbifonía, aunque el envejecimiento vocal depende también de la mucosa y de la capacidad respiratoria. No. La cuerda vocal, o pliegue vocal, es la estructura completa formada por mucosa, ligamento vocal y músculo vocal superpuestos. El músculo vocal es solo uno de esos tres componentes, el más profundo. El nombre latino remite directamente a su función en la producción de la voz, la misma raíz (vox, vocis) que da origen a la palabra española vocal. Los anatomistas lo aislaron como entidad propia dentro del tiroaritenoideo precisamente por ese papel diferenciado en el ajuste tonal. Actúan desde ángulos distintos. El cricotiroideo tensa la cuerda entera desde fuera, inclinando el cartílago tiroides; el músculo vocal modifica la rigidez interna del propio pliegue sin necesidad de mover los cartílagos. Se complementan en el control fino del tono. Es infrecuente. Al estar inervado por el mismo nervio laríngeo recurrente que el resto de los músculos intrínsecos (salvo el cricotiroideo), las lesiones nerviosas suelen afectar al conjunto del aparato muscular de la cuerda, no de forma selectiva al músculo vocal.Qué es el músculo vocal
Anatomía: origen, inserción y relaciones
Función en la fonación
Inervación e irrigación
Diferenciación con estructuras vecinas
Preguntas frecuentes
¿El músculo vocal es lo mismo que la cuerda vocal?
¿Por qué se le llama musculus vocalis?
¿Qué diferencia hay con el músculo cricotiroideo?
¿Puede lesionarse de forma aislada?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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