DICCIONARIO MÉDICO
Apófisis vocal
La apófisis vocal es una prolongación puntiaguda que se proyecta hacia delante desde la base del cartílago aritenoides, en el interior de la laringe. En ella se inserta el extremo posterior del ligamento vocal, de modo que la posición y el movimiento de esta apófisis determinan la tensión y la separación de las cuerdas vocales durante la fonación y la respiración. El cartílago aritenoides es una pequeña pieza con forma de pirámide triangular que se apoya sobre el borde superior del cartílago cricoides. Su nombre procede del griego ἀρύταινα (arýtaina, "jarra" o "embudo"), por un parecido morfológico que los anatomistas clásicos veían con la boca de un cántaro. De su base parten dos prolongaciones: la apófisis vocal, dirigida hacia delante, y la apófisis muscular, dirigida hacia fuera. Cada una recibe un tipo distinto de inserción y cumple un papel diferente en la mecánica laríngea. A pesar de denominarse apófisis, no se trata de una prominencia ósea. El aritenoides es cartílago hialino, y la apófisis vocal está compuesta predominantemente por cartílago elástico, un detalle que le confiere cierta flexibilidad y resistencia al impacto repetido de la aducción vocal. La nomenclatura anatómica aplica aquí el término apófisis por extensión funcional, no por composición tisular. El ligamento vocal se extiende desde la apófisis vocal del aritenoides hasta el ángulo interno del cartílago tiroides. Cuando los músculos cricoaritenoideos laterales rotan el aritenoides hacia dentro, las dos apófisis vocales se aproximan entre sí, la hendidura glótica se cierra y el aire espirado hace vibrar los pliegues vocales, produciendo sonido. La separación de las cuerdas (abducción) ocurre cuando los músculos cricoaritenoideos posteriores rotan el aritenoides en sentido contrario. La zona de la mucosa que recubre la apófisis vocal es especialmente delgada, y ese adelgazamiento la convierte en un punto vulnerable. Los granulomas de contacto, lesiones benignas de la laringe que aparecen cuando las apófisis vocales chocan con fuerza excesiva, asientan casi siempre sobre esa región. La intubación orotraqueal prolongada puede lesionar la mucosa a ese nivel y desencadenar el mismo tipo de granuloma. Cartílago. El aritenoides es cartílago hialino, pero la apófisis vocal contiene una proporción significativa de cartílago elástico. La denominación "apófisis" se mantiene por convención anatómica. Es la otra prolongación de la base del aritenoides, dirigida hacia fuera. En ella se insertan los músculos cricoaritenoideos posterior y lateral, que son los responsables de abrir y cerrar la hendidura glótica. La apófisis vocal recibe el ligamento; la muscular recibe los músculos. La distinción es limpia. Los granulomas de contacto se forman sobre la mucosa que recubre la apófisis vocal cuando esta sufre traumatismos repetidos (abuso vocal, tos crónica, reflujo laringofaríngeo) o una lesión directa, como la producida por un tubo endotraqueal. La localización sobre la apófisis vocal es tan característica que, en la endoscopia laríngea, orienta directamente la identificación de la lesión. Si desea profundizar en conceptos asociados a la apófisis vocal, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la apófisis vocal
Papel en la fonación y la respiración
Preguntas frecuentes
¿La apófisis vocal es hueso o cartílago?
¿Qué es la apófisis muscular del aritenoides?
¿Qué relación tiene con los granulomas de contacto?
Referencias
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