DICCIONARIO MÉDICO
Moraxella catarrhalis
Moraxella catarrhalis es una bacteria que vive en la nasofaringe humana y que, después de pasar buena parte del siglo XX por un comensal sin importancia, figura hoy entre los tres grandes agentes bacterianos de la otitis media y la sinusitis de la infancia. En adultos con enfermedad pulmonar crónica interviene además en las reagudizaciones de la enfermedad. Pocas especies han cambiado tantas veces de nombre: se la ha llamado micrococo, neiseria y branhamela antes de quedarse, no sin discusión, en el género Moraxella. Moraxella catarrhalis Conocida antes como Branhamella catarrhalis Tipo: bacteria Morfología: diplococo gramnegativo, aerobio, oxidasa y catalasa positivo Transmisión: respiratoria, por gotas y secreciones Reservorio: humano (nasofaringe) Patogenicidad: primario y oportunista Enfermedades: otitis media, sinusitis aguda, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (reagudizaciones) Es una bacteria gramnegativa de la familia Moraxellaceae que se presenta como diplococo, es decir, en parejas de células redondeadas. Su único reservorio conocido es el ser humano. Los estudios de secuencia genética la sitúan más cerca de Acinetobacter que de las neiserias, el grupo con el que se la confundió durante décadas. El epíteto viene del latín catarrhus, flujo o catarro, con el sufijo -alis: catarrhalis quiere decir relativa al catarro. Lo fijaron los alemanes Frosch y Kolle en 1896 bajo el nombre de Mikrokokkus catarrhalis, con la grafía germánica de la época (el registro internacional de nomenclatura bacteriana conserva esa forma como nombre original). El nombre del género, en cambio, no describe nada del microorganismo: rinde homenaje a un oftalmólogo suizo que trabajó con otra especie del grupo. En los años veinte pasó a llamarse Neisseria catarrhalis, por su parecido con el meningococo en la forma, en el aspecto de las colonias y en el lugar que ocupa en el organismo. La confusión tenía otra capa. En 1963 Berger demostró que bajo el antiguo micrococo se escondían dos especies distintas, Neisseria cinerea y la propia N. catarrhalis, que podían separarse por la reducción de nitratos y por la hidrólisis de la tributirina. Los análisis genéticos de los años sesenta (contenido de guanina y citosina del ADN, hibridación, experimentos de transformación) revelaron que tenía poco que ver con las neiserias verdaderas. En 1968 Henriksen y Bøvre la trasladaron al género Moraxella, y esa combinación es la que hoy se considera correcta. No convenció a todos. En 1970 B. Wesley Catlin propuso un género propio, Branhamella, en honor a la microbióloga estadounidense Sara Branham, para no reunir cocos y bacilos bajo el mismo nombre; en 1979 el propio Bøvre buscó un compromiso y dividió Moraxella en dos subgéneros, uno para los bacilos y otro, Branhamella, para los cocos. Una revisión publicada en 2000 todavía daba la controversia por abierta, y de ahí la fórmula Moraxella (Branhamella) catarrhalis que aparece en muchos textos. Crece en 24 a 48 horas en medios habituales como el agar sangre o el agar chocolate, donde forma colonias redondas, opacas, convexas y grisáceas, sin hemólisis. Al microscopio es casi indistinguible de una Neisseria. La separan las pruebas bioquímicas: es oxidasa y catalasa positiva, produce desoxirribonucleasa, hidroliza la tributirina, reduce nitratos y nitritos y no genera ácido a partir de azúcares como la glucosa o la maltosa. Por debajo del nivel de especie se distinguen dos linajes según la secuencia de su ARN ribosómico 16S. El más abundante, llamado RB1, reúne entre el 80 y el 90 % de los aislamientos y se adhiere mejor al epitelio de las vías respiratorias, además de resistir mejor la acción del suero humano; el linaje RB2/3 es minoritario y menos adherente. Otro rasgo propio son sus betalactamasas, enzimas capaces de inactivar penicilinas. La primera cepa productora se describió en 1976 y a finales de los años noventa ya lo eran entre el 90 y el 95 %. Las dos variantes principales, BRO-1 y BRO-2, solo se han encontrado en esta especie y en dos parientes del mismo género, Moraxella lacunata y Moraxella nonliquefaciens. La colonización de la nasofaringe depende mucho de la edad. Un seguimiento de 120 niños desde el nacimiento encontró que el 66 % la portaba al cumplir un año y el 75 % a los dos, y que cada niño adquiría y eliminaba tres o cuatro cepas diferentes en ese tiempo. En adultos sanos la cifra cae a entre el 1 y el 5 %. Esa relación inversa entre edad y colonización se conoce desde 1907, y nadie ha dado todavía con una explicación satisfactoria. Pasa de una persona a otra con las secreciones respiratorias, y el salto a la infección suele producirse por contigüidad, desde la nasofaringe hacia el oído medio, los senos paranasales o los bronquios. La colonización y la infección se concentran en otoño e invierno, con la mayor circulación de virus respiratorios. Aguanta además varias semanas en el esputo expectorado, y a mediados de los años ochenta se documentó por primera vez con técnicas de tipificación genética su transmisión dentro de unidades hospitalarias de respiratorio. En la infancia es la tercera causa bacteriana de otitis media aguda y de sinusitis aguda, por detrás de Streptococcus pneumoniae y Haemophilus influenzae. En adultos interviene en las reagudizaciones de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, donde ocupa el segundo o el tercer lugar entre las bacterias según las series, y en neumonías de personas mayores con enfermedad cardiopulmonar previa. Fuera del aparato respiratorio es rara. Se han descrito casos aislados de bacteriemia, meningitis, artritis y endocarditis, por lo general en pacientes con las defensas comprometidas. Relativa al catarro, en latín. Moraxella, el género, honra al oftalmólogo suizo Victor Morax. Porque durante años hubo dos propuestas enfrentadas. Una, de 1968, la incluía en Moraxella por su parentesco genético; la otra, de 1970, le daba un género propio, Branhamella, porque el resto de moraxelas tienen forma de bacilo y rara vez enferman al ser humano. El registro internacional de nomenclatura mantiene Branhamella catarrhalis como sinónimo y recomienda Moraxella catarrhalis para el uso médico. No. Tres de cada cuatro niños la llevan a los dos años sin que eso suponga una infección. La colonización es un estado de portador; la enfermedad aparece cuando la bacteria alcanza y prolifera en el oído medio, los senos paranasales o las vías respiratorias bajas. A la vista, mucho: las dos son diplococos gramnegativos y en una tinción de Gram cuesta separarlas. El parecido termina ahí. Neisseria meningitidis pertenece a otra rama de las proteobacterias, y unas pocas pruebas bioquímicas, como la hidrólisis de la tributirina, bastan para distinguirlas. Para situar Moraxella catarrhalis entre los microorganismos con los que se relaciona, puede consultar:Qué es Moraxella catarrhalis
Un siglo de cambios de nombre
Cómo se identifica en el laboratorio
Dónde vive y cómo se transmite
Qué enfermedades produce
Preguntas frecuentes
¿Qué significa el nombre Moraxella catarrhalis?
¿Por qué se la llama también Branhamella catarrhalis?
¿Tenerla en la nariz significa estar infectado?
¿Se parece a la Neisseria que causa la meningitis?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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