DICCIONARIO MÉDICO
Neisseria
Neisseria es un género de bacterias gramnegativas que agrupa más de treinta especies descritas, la inmensa mayoría comensales inofensivas de las mucosas humanas, sobre todo de la nasofaringe. De todo el género, solo dos especies se comportan como patógenos estrictos del ser humano: Neisseria gonorrhoeae, causante de la gonorrea, y Neisseria meningitidis, responsable de buena parte de las meningitis bacterianas y de la sepsis meningocócica. El nombre del género rinde homenaje a Albert Neisser, el dermatólogo alemán que identificó el gonococo en 1879. Neisseria Género bacteriano (diplococos gramnegativos) Tipo: bacteria (género) Morfología: cocos gramnegativos dispuestos en pares (diplococos), aplanados por su cara de contacto, en su mayoría aerobios y oxidasa positivos Transmisión: variable según la especie (contacto de mucosas, vía sexual o respiratoria en las dos especies patógenas) Reservorio: humano (mucosas genitales y del tracto respiratorio superior) Patogenicidad: mayoritariamente comensal, con dos especies patógenas primarias El género Neisseria pertenece a la familia Neisseriaceae, dentro del orden Neisseriales. Reúne bacterias gramnegativas de morfología muy característica: cocos que, al dividirse, quedan unidos en parejas con las caras adyacentes aplanadas, lo que les da un aspecto de grano de café enfrentado. Esa disposición en diplococos es, junto con la tinción de Gram, el primer dato que orienta al microbiólogo hacia el género. El nombre honra a Albert Neisser (1855-1916), un joven dermatólogo de Breslau que en 1879, con apenas veinticuatro años, aisló en el pus de varios pacientes un diplococo constante al que después llamaría gonococo. El bacteriólogo italiano Vittore Trevisan agrupó ese organismo, junto con otros de morfología semejante, en un género nuevo al que en 1885 bautizó Neisseria en su honor. Ocho años después llegaría el segundo miembro relevante del género. En 1887, el patólogo vienés Anton Weichselbaum aisló del líquido cefalorraquídeo de varios enfermos de meningitis un diplococo distinto, que acabaría incorporándose también a Neisseria con el nombre de meningitidis. Al microscopio, las especies de Neisseria son cocos de entre 0,6 y 1 micra que no se mueven ni forman esporas. Casi todas dan positivo en la prueba de la oxidasa, un rasgo que comparte todo el género y que constituye la primera criba de laboratorio. La mayoría también produce catalasa. Distinguir una especie de otra exige un paso más: observar qué azúcares fermenta u oxida cada cepa, ya que la glucosa, la maltosa, la sacarosa y la lactosa se comportan de forma distinta frente a cada especie. Las dos especies patógenas comparten además una exigencia nutricional notable. Crecen mal en medios ordinarios y necesitan atmósferas enriquecidas con dióxido de carbono, por lo que en el laboratorio se cultivan en medios selectivos como el agar Thayer-Martin. Fuera del organismo humano sobreviven poco tiempo: la desecación, el frío y la luz ultravioleta las inactivan con rapidez, una fragilidad que también condiciona la forma en que se transmiten. De las especies de Neisseria válidamente descritas (unas treinta y cuatro, según el registro internacional de nomenclatura bacteriana), la inmensa mayoría son comensales que conviven sin daño con su huésped. Neisseria lactamica, por ejemplo, coloniza con frecuencia la nasofaringe de los niños pequeños y rara vez causa enfermedad. Comparte, de hecho, tantos antígenos de superficie con el meningococo que su presencia parece entrenar al sistema inmunitario infantil: varios estudios han encontrado una relación inversa entre la colonización por esta especie comensal y el riesgo de enfermedad meningocócica invasiva, un fenómeno que algunos grupos de investigación exploran como posible base de futuras vacunas. Otras especies comensales frecuentes son Neisseria sicca, Neisseria mucosa y Neisseria subflava, propias de la boca y la faringe. Solo dos especies, frente a ese trasfondo comensal, se comportan como patógenos primarios del ser humano: Neisseria gonorrhoeae y Neisseria meningitidis. Ambas conservan el parentesco morfológico y bioquímico del género (el mismo diplococo, la misma oxidasa positiva), pero cada una ha desarrollado una vía de transmisión, un tropismo tisular y un cuadro clínico propios. La frontera de laboratorio entre ambas se traza con un azúcar. Neisseria gonorrhoeae solo fermenta la glucosa; Neisseria meningitidis fermenta también la maltosa, y esa diferencia bioquímica, sencilla de comprobar en un tubo de ensayo, sigue siendo uno de los criterios clásicos de identificación. La cápsula de polisacárido es otro rasgo divergente: el meningococo la posee, y de su composición dependen los serogrupos que se emplean para clasificarlo; el gonococo carece de ella por completo. También difiere el terreno que cada una ocupa. El gonococo se instala en las mucosas del aparato genitourinario y se transmite por contacto sexual. El meningococo prefiere la nasofaringe y viaja de persona a persona por las gotas respiratorias. Uno y otro pueden, sin embargo, coincidir en el mismo paciente y hasta confundirse en un cultivo si no se completan las pruebas bioquímicas. Del apellido de Albert Neisser, el médico alemán que en 1879 descubrió el gonococo. El género se formalizó en 1885, cuando Vittore Trevisan lo bautizó en su honor y situó dentro de él a la especie que Neisser había descrito. No. Casi todas son comensales que viven en las mucosas humanas sin causar ningún problema. Solo dos, Neisseria gonorrhoeae y Neisseria meningitidis, se comportan como patógenos primarios. En el laboratorio, la fermentación de la maltosa: la produce el meningococo, no el gonococo. Clínicamente, la vía de transmisión y el órgano diana también son distintos, uno por vía sexual sobre las mucosas genitales, el otro por vía respiratoria sobre la nasofaringe. Rara vez, aunque se han descrito casos de septicemia por especies como Neisseria sicca en personas con las defensas muy debilitadas. Son excepciones frente a la regla general de convivencia inofensiva. No. Las vacunas actuales se dirigen de forma específica a serogrupos del meningococo, nunca al género en su conjunto. Para profundizar en las dos especies patógenas y en conceptos afines, puede consultar:Qué es Neisseria
Estructura e identificación
Clasificación: especies patógenas y comensales
Diferenciación entre las dos especies patógenas
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre Neisseria?
¿Todas las especies de Neisseria son peligrosas?
¿Qué diferencia al gonococo del meningococo?
¿Puede una Neisseria comensal volverse peligrosa?
¿Existe una vacuna que cubra todo el género?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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