DICCIONARIO MÉDICO
Neisseria meningitidis
Neisseria meningitidis, el meningococo, es una bacteria gramnegativa con cápsula que vive solo en el ser humano, alojada en la nasofaringe, y que en una pequeña parte de quienes la portan invade la sangre o las meninges. Casi siempre pasa inadvertida: la mayoría de las personas que la llevan en la garganta nunca enferman. Cuando sí lo hace, es responsable de la enfermedad meningocócica, que abarca la meningitis y la sepsis. Su nombre científico recuerda precisamente la enfermedad en la que se descubrió. Neisseria meningitidis Meningococo Tipo: bacteria Morfología: diplococo gramnegativo, aerobio, oxidasa y catalasa positivo, con cápsula de polisacárido Transmisión: respiratoria, por secreciones y contacto estrecho Reservorio: humano (nasofaringe) Patogenicidad: primario Enfermedades: meningitis meningocócica, sepsis, shock séptico Es una de las dos especies patógenas del género Neisseria, dentro de la familia Neisseriaceae. Como sus parientes, es un diplococo: dos células redondeadas que quedan unidas tras dividirse, con las caras enfrentadas algo aplanadas. Su rasgo propio es la cápsula de polisacárido que la envuelve. El apellido de la especie es una palabra latina en genitivo, meningitidis, que significa «de la meningitis». Se construye sobre el griego μῆνιγξ (mêninx), membrana, que da nombre a la meninge, y el sufijo -itis, inflamación. La palabra meningitis es relativamente moderna: se acuñó en francés en 1803. Ochenta y cuatro años después, la bacteria heredó el nombre de la enfermedad en la que se la encontró. Se atribuye ese hallazgo a Anton Weichselbaum, patólogo vienés. En 1887 estudió en la autopsia a ocho fallecidos por meningitis: en dos cultivó el neumococo y en los otros seis vio un microorganismo distinto, casi siempre dentro de las células del pus, al que llamó Diplococcus intracellularis meningitidis. Los italianos Marchiafava y Celli habían descrito ya en 1884 unos micrococos intracelulares en el líquido cefalorraquídeo, pero sin cultivarlos. El binomio actual llegó más tarde. Albrecht y Ghon la denominaron Micrococcus meningitidis en 1901, y E. G. D. Murray la trasladó al género Neisseria en 1929, en un informe del Medical Research Council británico titulado sencillamente The meningococcus. Al microscopio, tras la tinción de Gram, aparece como diplococo gramnegativo que no forma esporas. Es exigente: crece en agar sangre y agar chocolate, mejor en una atmósfera enriquecida con dióxido de carbono, y también en medios selectivos del tipo Thayer-Martin, que frenan a la flora acompañante. Las pruebas de la oxidasa y de la catalasa son positivas, como en casi todo el género, así que sirven para orientar pero no para cerrar la identificación. Lo que la define es su perfil frente a los azúcares. Produce ácido a partir de la glucosa y de la maltosa, y no de la lactosa ni de la sacarosa. En los manuales se sigue hablando de «fermentación», aunque las neiserias obtienen ese ácido por oxidación (un matiz que pocas veces se menciona fuera del laboratorio). La prueba se hace en tubos de agar cistina-tripticasa, cada uno con un azúcar y un indicador que vira a amarillo cuando el medio se acidifica. La identificación se completa con el serogrupo, que se determina por aglutinación con antisueros específicos. Las cepas que causan enfermedad invasiva expresan cápsula, y la composición química de ese polisacárido es la base de su clasificación en serogrupos. Hoy se reconocen doce. Seis de ellos, A, B, C, W, X e Y, concentran la mayor parte de los casos en el mundo. Detrás de esa lista hay casi un siglo de nomenclatura. En 1950 un subcomité internacional ordenó los antiguos «tipos» serológicos en los grupos A, B, C y D, y a partir de ahí se fueron añadiendo otros por técnicas de difusión en agar. El antiguo grupo D, cuya cápsula nunca llegó a caracterizarse, ya no figura entre los doce, y el que durante años se llamó W-135 se denomina hoy simplemente W. De ahí que en textos antiguos se lean cifras de trece serogrupos. No tiene reservorio animal ni ambiental. Vive en la parte posterior de la nariz y la garganta, y en cualquier momento entre un 5 y un 10 % de la población la porta allí de forma transitoria y sin síntomas. Esa colonización silenciosa es la que mantiene la bacteria en circulación. El paso de portador a enfermo es la excepción. Se transmite por secreciones respiratorias y saliva, y necesita un contacto estrecho o prolongado. Por eso los brotes se concentran en lugares de convivencia intensa: internados, residencias universitarias, cuarteles. La distribución geográfica es muy desigual. La mayor incidencia mundial se registra en el llamado cinturón de la meningitis del África subsahariana; en España, donde la enfermedad es de declaración obligatoria, se notificaron 336 casos en 2024, con una incidencia de 0,68 por cada 100.000 habitantes y el típico repunte de otoño e invierno. El serogrupo B causó el 59,2 % de los casos con serogrupo conocido, y el resto se repartió sobre todo entre C, W e Y. Todas se agrupan bajo el nombre de enfermedad meningocócica, que recoge cualquier cuadro causado por esta bacteria una vez que abandona la nasofaringe. Las dos formas principales son la meningitis meningocócica, inflamación de las membranas que cubren el encéfalo y la médula espinal, y la septicemia meningocócica o meningococemia, en la que la bacteria se multiplica en la sangre y daña la pared de los vasos, con sangrado en la piel en forma de púrpura y en los órganos. Esa segunda forma puede evolucionar a sepsis y shock séptico. En la vigilancia española de 2024 la sepsis fue, de hecho, la presentación notificada con más frecuencia, por delante de la meningitis. Cuando el daño vascular alcanza a las glándulas suprarrenales y estas sangran de forma masiva, el cuadro recibe el nombre de síndrome de Waterhouse-Friderichsen. Con Neisseria gonorrhoeae, el gonococo, comparte forma, tinción y oxidasa. Las separan la maltosa, que el gonococo no utiliza, la cápsula, ausente en él, y el territorio: mucosas genitales en un caso, nasofaringe en el otro. Más engañosas son dos neiserias comensales de la garganta. Neisseria lactamica se reconoce porque, a diferencia del meningococo, produce ácido a partir de la lactosa. Neisseria polysaccharea, aislada en 1983 de la faringe de niños sanos durante un estudio de portadores, sí utiliza glucosa y maltosa igual que él; se distingue porque también ataca la sacarosa y fabrica a partir de ella abundante polisacárido parecido al almidón. A Weichselbaum le tocó resolver en 1887 otra confusión, la del meningococo con el neumococo, al que entonces se atribuían tanto las meningitis epidémicas como las esporádicas. «De la meningitis». Es el genitivo latino de la palabra, que a su vez une el griego mêninx, membrana, con el sufijo -itis. La especie se llama así porque se descubrió en el líquido y el pus meníngeo de fallecidos por esa enfermedad. La letra indica el serogrupo, es decir, el tipo químico de cápsula que tiene la cepa. Se reconocen doce, aunque en la práctica casi toda la enfermedad se debe a seis: A, B, C, W, X e Y. La distinción importa porque cada serogrupo tiene una distribución geográfica propia y porque las vacunas actuales se dirigen a serogrupos concretos, como se explica en la entrada sobre la vacuna antimeningocócica. No. Entre un 5 y un 10 % de la población es portadora en un momento dado, casi siempre de forma pasajera. Estrictamente, no. La expresión es tradicional y sigue en los textos, pero las especies de Neisseria producen el ácido por vía oxidativa. Lo que se comprueba en el tubo es que el medio con maltosa se acidifica; el mecanismo exacto no cambia la utilidad de la prueba para separarla del gonococo, que deja ese tubo sin cambio de color.Qué es Neisseria meningitidis
Cómo se identifica en el laboratorio
La cápsula y los serogrupos
Dónde vive y cómo se transmite
Qué enfermedades produce
Diferenciación con especies próximas
Preguntas frecuentes
¿Qué significa el nombre meningitidis?
¿Qué quiere decir meningococo B o meningococo C?
¿Llevar meningococo en la garganta significa estar enfermo?
¿Fermenta realmente la maltosa?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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